El verano deja estampas y esta es, sin duda, una de las más celebradas. Esther Cañadas ha regresado a su isla favorita, Ibiza, y allí ha protagonizado uno de los posados más espectaculares de la temporada junto a su gran amigo Ricky Martin. La modelo, de 49 años, y el cantante, de 54, disfrutaron de una jornada de navegación por aguas baleares que el propio artista quiso inmortalizar con una imagen de ambos abrazados en cubierta y una dedicatoria que lo dice todo: «Un día en el mar con Esther Cañadas. Te quiero beba». Una muestra de complicidad que confirma que la suya es una de las amistades más sólidas y longevas del panorama internacional.
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El posado del verano en aguas de Ibiza
El escenario elegido para esta jornada de ensueño no pudo ser más exclusivo. Ambos surcaron el mar a bordo de la Goleta Beso, la embarcación del selecto Beso Beach de Ibiza, un velero que dispone de cuatro camarotes dobles con baño y capacidad para hasta doce personas. Durante la travesía, Esther Cañadas demostró que sigue conservando intacto el tipazo que la aupó al olimpo de la moda, posando radiante en bikini en la proa del barco, mientras Ricky Martin hacía gala de su eterno buen humor y de la cercanía que le une a la maniquí alicantina.

Las imágenes, difundidas por el propio cantante, rezuman naturalidad y cariño, y se han convertido rápidamente en una de las postales más comentadas del estío. No es la primera vez que la pareja de amigos comparte planes veraniegos, pero cada reencuentro despierta el mismo interés, precisamente por lo genuino de un vínculo que ha sabido mantenerse al margen de los focos y de las modas. Lejos de tratarse de un posado impostado, la escena transmite la confianza de quienes se conocen de sobra y disfrutan sin artificios de un día de descanso en alta mar.
Más de 20 años de una amistad a prueba de todo

La complicidad entre Esther Cañadas y Ricky Martin no es fruto de la casualidad, sino de más de dos décadas de amistad. Ambos se conocieron en Nueva York en 2003, mientras colaboraban con la Fundación Sabera, vinculada a proyectos solidarios con niñas en Calcuta, y desde entonces forjaron una relación excepcional. Tal es su grado de confianza que el artista llegó a fijar su residencia en Madrid, en casa de la modelo, en 2011, cuando inició los trámites para obtener la nacionalidad española, a la que podía optar porque su abuela había nacido en nuestro país.
Desde entonces, es habitual verles compartir vacaciones de verano en Ibiza o en Marbella, donde han coincidido en citas como el Festival Starlite de la Costa del Sol, así como en las distintas visitas del cantante a España. La lealtad de Esther quedó especialmente patente en 2024, cuando no dudó en acompañar a su amigo durante buena parte de su gira por nuestro país. Una relación blindada que, lejos de desgastarse con el tiempo, parece afianzarse verano tras verano, convertida ya en una de las más entrañables del universo de las celebridades.
El concierto de Palos de la Frontera y el renacer de la modelo
La escapada balear llega, además, en vísperas de una cita muy señalada. Este viernes 24 de julio, Ricky Martin ofrecerá en Palos de la Frontera su única actuación en España dentro de su gira internacional. El intérprete se subirá al escenario del Estadio Iberoamericano, en el marco de ‘Las noches del Foro’ que organiza la Diputación de Huelva, en uno de los conciertos más esperados del verano, y no sería de extrañar que Esther Cañadas figurara entre los asistentes para arropar a su gran amigo. Una cita que llega tiempo después del susto que vivió el artista cuando uno de sus directos se vio interrumpido por un ataque con gas lacrimógeno.
Para la modelo, este verano supone también la consolidación de una etapa luminosa. Icono absoluto de la moda de los años noventa, Esther Cañadas se alejó de las pasarelas a mediados de los 2000 tras el diagnóstico de una vasculitis, una enfermedad autoinmune que tardó años en detectarse, y en aquel impasse dio la bienvenida a su hija Galia, hoy su gran prioridad. En 2020 regresó a lo grande a la primera línea con el desfile de Balmain en París junto a nombres legendarios como Christy Turlington y Helena Christensen, y desde entonces ha desfilado para firmas de máximo prestigio y ha brillado en citas como la gala amfAR del Festival de Cannes. Su día en el mar con Ricky Martin es, en el fondo, la mejor imagen de una mujer que ha sabido reinventarse sin perder a los suyos por el camino.
