Fin a la pesadilla canaria. La periodista ha regresado a la capital tras recibir el alta hospitalaria después de 11 días de lucha en Lanzarote. Te contamos todos los detalles de su llegada al aeropuerto y quién no se ha separado de su lado ni un solo segundo.
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Sara Carbonero ya está en casa. Tras vivir un inicio de año marcado por la incertidumbre y un bache de salud que la llevó directamente al quirófano, la periodista ha aterrizado en Madrid este martes. Lo ha hecho visiblemente recuperada, aunque con el cansancio lógico de quien ha pasado casi dos semanas ingresada en el Hospital José Molina Orosa de Lanzarote, incluyendo varios días de extrema preocupación en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).
La comunicadora llegó al aeropuerto de la capital intentando pasar desapercibida, pero la expectación era máxima. Ataviada con un look cómodo de invierno, compuesto por un abrigo largo, bufanda y una gorra para proteger su intimidad, Sara caminaba con paso tranquilo hacia el vehículo que la esperaba. Sin embargo, lo que más ha llamado la atención de su regreso no ha sido solo su estado físico, sino la presencia constante de José Luis Cabrera. El empresario canario se ha confirmado como su gran apoyo, ejerciendo de «escudo» y sombra durante todo el proceso desde que el pasado 2 de enero saltaran todas las alarmas en La Graciosa.
Un ingreso de urgencia que paralizó sus vacaciones
Lo que prometía ser un retiro idílico con su íntima amiga Isabel Jiménez se truncó por un fuerte dolor abdominal. Según detalla la información, Sara tuvo que ser intervenida de urgencia y, aunque en un principio se temió por la relación de este ingreso con procesos anteriores, fuentes cercanas han confirmado que se trata de un problema agudo totalmente independiente. Tras recibir el visto bueno del equipo médico para volar, la periodista ha preferido no hacer declaraciones a su llegada, centrando todas sus fuerzas en reencontrarse con sus hijos, Martín y Lucas, que la esperaban en el domicilio familiar.
La pareja, que siempre ha hecho gala de una discreción absoluta, no ha podido ocultar en esta ocasión su unión. José Luis Cabrera no solo ha estado a pie de cama en el hospital lanzaroteño, sino que ha coordinado cada detalle del regreso a Madrid para que Sara se sintiera protegida en todo momento. Ahora comienza la fase de recuperación en casa, donde la periodista retomará su rutina poco a poco, dejando atrás el susto más amargo de su trayectoria personal reciente.
