El Orgullo de Madrid volvió a convertirse en una de las grandes pasarelas del verano. Como cada primer fin de semana de julio, la manifestación estatal del Orgullo Lgtbiq+ tiñó de arcoíris el centro de la capital, y decenas de rostros conocidos no quisieron perderse la cita, subiéndose a las carrozas que partieron de la glorieta de Carlos V para recorrer la principal arteria del desfile hasta la plaza de Colón. Entre ellos, algunos de los nombres más seguidos del panorama español, que compitieron por el estilismo más comentado de la jornada.
Te recomendamos

Steisy y Pablo Pisa despiden al bebé que les quedaba del embarazo de mellizos y descubren que su corazón se había parado dos o tres semanas antes

IlloJuan habla de boda semanas después de que la cantante Lola Índigo le dedicara un «tienes el corazón más grande del mundo» antes de La Velada del Año

Alejandra Rubio busca al que filtró el nacimiento de su hija y sospecha de su madre, Terelu Campos, tras ocultar el parto a casi toda la familia

Enrique Ponce encaja dos plantones de Ana Soria: en su libro de Las Ventas y en el homenaje del Club Taurino de Bilbao, y lo zanja con un «Todo bien, gracias»
Nombres como Dulceida junto a Alba Paul, Belén Esteban, Susana Molina o Nagore Robles encabezaron la nómina de famosos que se dieron cita en una celebración que, un año más, demostró ser tanto una reivindicación de libertad y diversidad como un escaparate de moda desenfadada y colorida. A ellos se sumaron rostros televisivos como Jesús Vázquez y su marido Roberto Cortés, Sandra Barneda, Sofía Cristo o los periodistas Javi Hoyos y María Lamela, en una jornada que reunió a buena parte del universo del corazón y la televisión.






De las lentejuelas doradas de Dulceida al guiño de Belén Esteban
La gran protagonista mediática de la moda del día fue, un año más, Dulceida. La influencer apostó por un top de lentejuelas doradas con cuello halter y espalda descubierta, combinado con unos shorts vaqueros oscuros de estrellas desflecadas, gafas de sol rectangulares amarillas y unas trenzas de raíz en el flequillo que remataban un look pensado para brillar bajo el sol de julio. A su lado, Alba Paul optó por un mensaje personal, con una camiseta blanca sin mangas con el texto «I love Aida» —en alusión a Aida Domènech, nombre real de Dulceida—, bermudas denim, unas Nike Air Force blancas y una bandana naranja en el pelo.


Tampoco pasó desapercibida Nagore Robles, que combinó un top de lentejuelas plateado de escote cruzado con unos shorts beige de tachuelas, botas negras de tacón, gafas de lentes rosas y dos moños altos. Susana Molina se decantó por un conjunto más veraniego, con top blanco de tirantes finos, bermudas de estampado militar, chanclas planas y gafas ovaladas, mientras que Belén Esteban, fiel a su estilo directo, eligió una camiseta rosa con mensaje en fucsia, bermudas vaqueras, un bolso acolchado en azul klein, zapatillas blancas de motivos coloridos y unas gafas de sol de gran tamaño. Cada una a su manera, todas convirtieron el asfalto madrileño en su particular alfombra de estampados y color.
Moda, música y reivindicación sobre las carrozas

El desfile también dejó pinceladas del mundo de la música. La ganadora del Benidorm Fest Chanel Terrero se sumó a la fiesta con una camiseta cropped rosa de frunce, pantalones bombachos blancos, cinturón metálico y zapatillas deportivas.

La cantante Miriam Rodríguez apostó por un top de cuadros azul, vaqueros negros de cintura baja y unas llamativas bailarinas amarillas. La combinación de artistas, colaboradores de televisión y celebridades de las redes convirtió las carrozas en un mosaico de rostros muy reconocibles para el gran público.

Más allá de los estilismos, muchos de los protagonistas quisieron acompañar su presencia de un mensaje. La propia Dulceida, que compartió una imagen desnuda envuelta en la bandera LGTBI con motivo del Día del Orgullo, resumió el sentir de la jornada con unas palabras que se hicieron virales: «Por un mundo donde nadie tenga que esconder quién es. Un mundo más libre, más diverso y sin odio. Que nunca dejemos de celebrar el amor en todas sus formas, de defender nuestros derechos y de luchar por los que lucharon y por quienes todavía no pueden hacerlo».
Con ese cóctel de moda, música y celebración, el Orgullo de Madrid volvió a confirmarse como una de las grandes citas del calendario social español, capaz de reunir en un mismo desfile a figuras de mundos muy distintos. Entre lentejuelas, mensajes reivindicativos y estampados imposibles, los rostros conocidos volvieron a poner el foco mediático sobre una jornada que, año tras año, mezcla la fiesta con la defensa de los derechos del colectivo.
