La actriz y presentadora Ivonne Reyes ha dejado a sus compañeros de ‘Supervivientes 2026′ atónitos al detallar el colapso de su fortuna personal. En una de las confesiones más crudas de la edición, la venezolana ha explicado cómo la falta de previsión y una gestión negligente la llevaron de poseer un patrimonio envidiable a no tener «nada a su nombre».
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El espejismo del éxito eterno y la caída al vacío

Durante años, Ivonne Reyes fue uno de los rostros más cotizados de la televisión española, percibiendo ingresos que hoy parecen astronómicos. Según ha relatado en el reality de Telecinco, llegó a cobrar entre 6.000 y 20.000 euros por una sola gala. Sin embargo, la convicción de que el flujo de dinero sería inagotable nubló su juicio financiero: «Decidí no escuchar a nadie porque ganaba dinero con los programas de televisión, con las galas, los bolos, las portadas…», admitió ante las cámaras, reconociendo que pensó que «el trabajo iba a durar toda la vida».
La realidad la golpeó cuando el teléfono dejó de sonar. La modelo pasó de fletar aviones para viajar por el mundo de forma impulsiva a verse obligada a «juntar las monedas para ir al supermercado». En un acto de honestidad brutal, Ivonne reveló la magnitud de su pérdida patrimonial: «Tenía tres casas. Ahora no tengo nada a mi nombre. Solo los colchones, que son buenos».
Factores determinantes: Inversiones familiares y salud
No todo el capital se esfumó en viajes o un estilo de vida despreocupado. La presentadora destacó que una parte fundamental de sus ahorros se destinó a la formación académica de su hijo, Alejandro Reyes, quien realizó sus estudios en Miami. Ivonne defendió que, a pesar de sus errores, nunca fue una mujer «caprichosa» con bienes materiales como joyas o ropa de lujo.
El golpe definitivo a su maltrecha economía llegó de la mano de un grave problema de salud. Una septicemia la mantuvo alejada del trabajo y agravó sus deudas, sumiéndola en una depresión profunda. En esos momentos de oscuridad, la presentadora fue tajante sobre el papel de su hijo en su supervivencia emocional: «Si no fuese por mi hijo, no estaría viva».
La Ley de Segunda Oportunidad: El salvavidas legal
En medio de este escenario de embargos y precariedad, Ivonne ha encontrado un resquicio legal para reconstruir su futuro. Según ha revelado el medio Diez Minutos, la presentadora se ha acogido a la Ley de Segunda Oportunidad, una normativa vigente desde 2015 que permite a personas físicas en situación de insolvencia renegociar o incluso cancelar parte de sus deudas siempre que demuestren buena fe y cumplan requisitos estrictos.
Para acceder a este beneficio, el deudor no puede superar los cinco millones de euros de deuda, debe carecer de antecedentes penales por delitos socioeconómicos y no haberse acogido a la misma ley en el último lustro. Gracias a este mecanismo, Ivonne Reyes busca ahora que su participación en Honduras no sea solo una aventura televisiva, sino el primer paso real para sanear sus cuentas y cerrar definitivamente un capítulo marcado por la ruina.
