El negocio del entretenimiento nocturno tiene un dueño indiscutible en la televisión transversal. El reality show La Isla de las Tentaciones ha vuelto a demostrar su imbatibilidad en la noche del miércoles al firmar un espectacular 16.3% de share y reunir a 977.000 espectadores en Telecinco. El formato estrella de Mediaset, pilotado por Sandra Barneda, se encuentra en plena recta final de su décima edición y ha destrozado sus propios registros al encadenar su segundo récord de cuota de pantalla consecutivo. La emisión, marcada por los primeros y tensos reencuentros de los participantes, subió dos décimas respecto a la semana anterior y sumó 19.000 nuevos adeptos, convirtiéndose en la gala más vista de la marca desde mediados de mayo.
Te recomendamos

Audiencias: ‘SV’ retiene el liderazgo del martes con un 15.6% de share frente al ascenso de la serie turca de Antena 3. Marc Giró en caída libre

Audiencias: Las hogueras finales de «Las tentaciones» lideran el lunes (14.4%) frente al bajón de MasterChef y el empuje de La Revuelta

Audiencias: La 1 tumba a Supervivientes con La Trampa y Antena 3 firma su mejor dato en tres meses con su serie turca

Audiencias: Telecinco se hunde con un mísero 7,2% de media y Jorge Javier fracasa al bajar del doble dígito con un 9,5%. La visita del Papa arrasa

La cruz de la moneda en la batalla de los audímetros se la llevó la corporación pública estatal. La docuserie Operación África, protagonizada por el cirujano Pedro Cavadas, cerró su andadura en La 1 con un gélido 8.8% de cuota de pantalla y apenas 494.000 fieles en su entrega de despedida. El formato de RTVE se desinfló por completo en la parrilla, penalizado de forma directa por una estrategia de programación que retrasó en exceso su hora de inicio en la cadena pública.
Ese descalabro de los contenidos de telerrealidad médica permitió tomar ventaja a la competencia directa de San Sebastián de los Reyes. El concurso Salta se consolidó como la segunda opción preferida por los espectadores desde el horario estelar de Antena 3. La apuesta de Atresmedia aguantó el embate de las hogueras caribeñas al registrar un redondo 10% de share y congregar a 632.000 televidentes, superando sin excesivos apuros el listón de la televisión pública.
Pablo Motos amarra el ‘access’ ante un Broncano descolocado por el Papa
La franja previa al horario de máxima audiencia volvió a certificar el dominio del formato de las hormigas en la televisión comercial. El Hormiguero se apuntó un liderato rotundo al cosechar un 12.7% de share y arrastrar a 1.504.000 espectadores a la señal de Antena 3 gracias a la entrevista con la cantante Malú. Pablo Motos no dio opción a sus rivales en un arranque de noche donde su competidor directo se vio totalmente descolocado por las necesidades de la programación institucional.
El espacio La Revuelta sufrió un importante retroceso en La 1 debido a una modificación drástica de su franja de emisión. El programa de David Broncano se vio desplazado a un horario atípico y excepcional, arrancando a las 22:24 horas tras la cobertura de la llegada del pontífice a Barcelona. Pese a verse reducido a un 10.3% de cuota y 1.179.000 seguidores, el show de la cadena pública logró recuperar la segunda plaza de su franja al imponerse con claridad al espacio de actualidad Horizonte de Iker Jiménez, que firmó un 8.5% en la pantalla de Cuatro.
Las hogueras de Mediaset rentabilizan la caída de la oferta pública
El análisis detallado de los flujos de audiencia demuestra que Telecinco ha sabido capitalizar el descontento de los espectadores ante los constantes cambios de rumbo en la parrilla de Televisión Española. La fidelidad de la audiencia de realities se mantiene intacta en los momentos clave del concurso de parejas, un filón que la cadena de Fuencarral exprime de cara al cierre de la temporada televisiva veraniega.
Los despachos de Prado del Rey tendrán que evaluar el impacto de descolocar sus formatos diarios por eventos extraordinarios, una maniobra que debilita el arrastre de espectadores hacia los contenidos de su prime time. Mientras la pública reajusta sus marcas, la competencia comercial amarra los picos de audiencia más jugosos del mercado audiovisual español.
