El programa Fiesta ha tenido acceso hoy en exclusiva a las anotaciones de la Guardia Civil sobre el registro practicado en la vivienda donde convivían el actor Luis Lorenzo, su entonces esposa Arantxa Palomino y la tía de esta, conocida como «tía Isabel», y el contenido del atestado pone hoy a la pareja en una posición todavía más delicada de cara a la sentencia que se espera en cualquier momento. Según recoge el propio atestado, los agentes hallaron en la casa 140.000 euros en efectivo, de los cuales 127.000 estaban escondidos dentro del sofá del salón.
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Luis Lorenzo y Arantxa Palomino alegaron a los agentes, según el mismo documento, que no se fiaban de los bancos y que por eso preferían guardar el dinero en casa; un dinero que, siempre según el atestado, el propio Luis Lorenzo habría ido cobrando durante un tiempo sin que constase declarado a Hacienda. Junto al dinero, los agentes reflejaron en sus anotaciones otros elementos hallados dentro de la vivienda que también han llamado la atención de los investigadores.
Ayudas sociales solicitadas en la misma casa donde se escondía el dinero
Lo que más ha llamado la atención de los investigadores, según recoge Fiesta, es que en la misma vivienda de Luis Lorenzo donde se ocultaban los 140.000 euros en efectivo se encontraron también un bono social, un cheque de ayuda y una solicitud del Ingreso Mínimo Vital a nombre de la pareja, prestaciones pensadas precisamente para quienes carecen de recursos suficientes para vivir. El atestado señala textualmente que llama la atención que la pareja recurriera a este tipo de ayudas «si se tiene tanto dinero» guardado en casa, en referencia directa al hallazgo del sofá.
El inventario que los agentes de la Guardia Civil dejaron por escrito, según recoge Fiesta, no se quedó en el dinero y las ayudas sociales: en la misma vivienda de Luis Lorenzo y Arantxa Palomino los agentes catalogaron también 13.000 euros en muebles y varios botes de magnesio, dos detalles más que el propio atestado recoge expresamente dentro del listado completo de lo hallado durante el registro de la casa. El dinero en efectivo, subraya el programa, tampoco estaría declarado, al igual que ocurriría con el resto de bienes catalogados en esa misma vivienda. Tanto Luis Lorenzo como Arantxa Palomino han negado categóricamente, según el mismo atestado, haber suministrado malos tratos a la tía Isabel, una negativa que ahora convive con este nuevo inventario económico sobre la mesa de la investigación.
Un hallazgo que llega en plena espera de sentencia por trato vejatorio

El nuevo hallazgo económico se conoce justo cuando Luis Lorenzo y Arantxa Palomino siguen a la espera de que se dicte sentencia por un presunto delito de trato vejatorio y de administración desleal de los fondos de la tía Isabel, después de que ambos fueran exonerados del delito de homicidio por su fallecimiento al no poder acreditarse científicamente una relación directa entre la muerte y los indicios iniciales manejados por los investigadores. Cabe recordar que Luis Lorenzo pasó, en el transcurso del proceso, de figurar como autor a ser considerado cooperador: según su versión, se limitó a apoyar a su entonces esposa, que era quien llevaba las cuentas domésticas de la anciana. Para ella, sin embargo, la Fiscalía reclama una pena que, sumando los delitos de estafa, detención ilegal, falsedad documental y maltrato, podría superar los diez años de cárcel.
No es, además, la primera vez que Fiesta accede al contenido de este atestado. Semanas atrás, el programa ya había destapado la parte del informe dedicada a las condiciones en las que vivía la tía Isabel dentro de esa misma casa, elaborada a partir de las declaraciones de vecinos y de su cuidadora: descontrol en la medicación, una falta de higiene que los propios investigadores calificaron de preocupante, escasez de utensilios básicos para su cuidado diario y largas horas en las que permanecía sola en la vivienda. Aquel primer atestado y el hallazgo de hoy del dinero escondido en el sofá forman parte del mismo expediente que la Audiencia Provincial de Madrid tiene ya sobre la mesa, al que este medio ya dedicó seguimiento cuando arrancó el juicio.
