La reciente visita de Omar Montes a El Hormiguero ha dejado una de las noticias más impactantes del año en el panorama musical español. El artista de Carabanchel confesó ante Pablo Motos su decisión firme de abandonar los escenarios, señalando la falta de apoyo al producto nacional y el interés desmedido que impera en el sector.
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Una confesión inesperada en el plató de las hormigas

La noche en Antena 3 parecía destinada a ser una celebración más de los éxitos de Omar Montes, quien acudía al programa para promocionar el remix de Ayer la vi, su reciente colaboración con Juan Magán. Sin embargo, la atmósfera cambió de forma radical cuando el madrileño soltó la bomba informativa: «Este es mi último año en la música». No fue un comentario al aire, sino un alegato cargado de cansancio acumulado tras una década en la primera línea de fuego, donde ha pasado por todas las posiciones de las listas de éxitos y ha cumplido su sueño de cantar.
La cruda realidad tras los focos del éxito
Omar Montes no se anduvo con rodeos al explicar los motivos de su drástica decisión y, tras una década en la cima, el intérprete siente que la ilusión del principio se ha desvanecido debido a la toxicidad del entorno. El cantante fue especialmente duro con la falsedad que percibe en la industria, llegando a afirmar tajantemente que «la música es una mierda» y que las relaciones personales dentro del gremio se basan exclusivamente en el interés y en los números de ventas o reproducciones. Según su testimonio, cuando un artista no está «pegado», aquellos que se decían amigos desaparecen, y criticó que el apoyo en redes sociales como TikTok parece estar reservado mayoritariamente para artistas de fuera, como los de Puerto Rico.
El agravio comparativo con el mercado internacional
A esta decepción personal se suma una queja estructural sobre el funcionamiento del mercado en España. Omar denunció que, a diferencia de lo que ocurre en países como Argentina, México o Puerto Rico —donde los artistas locales dominan sus propias listas—, en España el talento nacional no recibe el apoyo que debería, permitiendo que los artistas latinos ocupen sistemáticamente los primeros puestos. Según relató a Pablo Motos, este sentimiento de estar «hasta los cojones» le ha llevado a decidir que este será su último año, optando por retirarse a su «rollo» tras un tiempo de mucha presión.
La salud mental como prioridad absoluta
La salud mental también fue un eje central de su discurso, rebatiendo a Pablo Motos cuando este bromeó con su juventud para jubilarse. El de Carabanchel reconoció que, aunque en sus videoclips proyecte una imagen de felicidad, por dentro no se siente así, y subrayó que muchos artistas jóvenes deciden dejarlo por problemas psicológicos derivados de una industria que no es fácil. Omar Montes aseguró que ya tiene ahorros suficientes para vivir gracias a lo ganado en estos años y que prefiere retirarse ahora que está vivo para que se le valore, antes de que le pase algo o la situación se vuelva insostenible, sentenciando que «si la cosa no tira para arriba», prefiere marcharse definitivamente.
