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Realities

Miguel Frigenti acusa a Adara Molinero de monetizar su tratamiento de fertilidad y la audiencia le devuelve el golpe: «Busca lo mismo que critica»

Pedro Serrano González
5 min 22

La tregua ha durado poco. Miguel Frigenti ha cargado con dureza contra Adara Molinero por compartir en redes su proceso de reproducción asistida, y ha lanzado una acusación que ha incendiado los comentarios: que la influencer no expone su camino hacia la maternidad para ayudar a otras parejas, sino «para ir vendiendo el proceso buscando un beneficio económico». La ganadora de «GH VIP» había publicado horas antes un durísimo vídeo de su primera inyección de estimulación, un paso más en el tratamiento que ha iniciado junto a su pareja, Vicente Romero, para cumplir su sueño de ser madre.

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Un ataque envuelto en cordialidad que se torció a mitad de camino

El colaborador construyó su crítica con una estructura calculada: empezó tendiendo la mano para, acto seguido, retirarla. «Vaya por delante que empatizo y me alegro de corazón por cualquier pareja que inicia el camino para cumplir su sueño de ser padre», arrancó el de Talavera de la Reina, antes de reconocer la dificultad del proceso que atraviesa la madrileña. «Debe ser un proceso precioso, lleno de ilusión y muchas veces de miedo y de hormonas. Le deseo a Adara y su pareja la mayor de las suertes», añadió con aparente cordialidad. La diplomacia, sin embargo, apenas se sostuvo unos segundos.

El giro llegó en cuanto el periodista pasó a analizar la forma del vídeo publicado por la influencer. A su juicio, la puesta en escena delata una intención muy distinta de la que la creadora de contenido pretende transmitir. «Contar tu experiencia en un plató con naturalidad para ayudar a parejas que estén pasando por lo mismo me parece admirable», concedió, para acto seguido asestar el golpe: «Pero grabar cada noticia nueva del proceso y hacerlo con luz de plató, música de fondo y encuadre perfecto huele más a estrategia de contenido que a naturalidad». De ahí saltó directamente a la sospecha económica, formulada en forma de pregunta retórica: «¿Se comparte para ayudar a otras parejas o para ir vendiendo el proceso?».

La vieja guerra que nunca se apagó del todo

Para entender la virulencia del ataque hay que remontarse a una enemistad que arrastra ya varios años y varios realities. Miguel Frigenti pasó de ser el máximo defensor de Adara Molinero en «GH VIP 7» a convertirse en su detractor más beligerante tras coincidir con ella en «Secret Story» y protagonizar duros enfrentamientos en distintos platós. La relación entre ambos ha oscilado desde entonces entre la reconciliación pública y el reproche, y todo apuntaba a que las aguas habían vuelto a su cauce. Este nuevo capítulo demuestra que la herida sigue abierta y que basta un vídeo para reactivarla.

El comunicador amplió su reproche hasta convertirlo en una reflexión general sobre la sobreexposición de la intimidad. «¿Es necesario convertir este proceso tan íntimo en un reality show para Instagram?», se preguntó, para rematar con una sentencia que resume su tesis: «Parece que si un hito vital no se sube a redes no existe». Y cerró con un último dardo sobre el valor de lo que no se enseña: «Hay determinados procesos que ganan mucho más cuando no se exponen continuamente al algoritmo». La crítica, más allá del caso concreto, apunta a un debate de fondo sobre hasta dónde debe llegar la exhibición de la vida privada de los personajes públicos.

La acusación de hipocresía que le ha devuelto la audiencia

La reacción a sus palabras no se ha hecho esperar y ha partido el debate en dos. En los comentarios de su propia publicación se ha librado una batalla campal entre quienes respaldan al colaborador, convencidos de que un asunto tan delicado como la fertilidad debería quedarse en la esfera privada, y quienes le afean haber atacado a la influencer en un momento especialmente vulnerable. Estos últimos han añadido, además, un argumento que se le ha vuelto en contra: muchos consideran que el periodista incurre exactamente en aquello que denuncia, porque al grabar y difundir su crítica busca la misma visibilidad y el mismo rédito que reprocha a la madrileña.

El episodio deja sobre la mesa una paradoja difícil de resolver y muy propia de la época. Frigenti acusa a Molinero de convertir su intimidad en contenido, pero lo hace generando, a su vez, contenido con esa acusación; y ambos, crítico y criticada, viven en buena medida de la conversación que producen. Mientras tanto, Adara Molinero continúa con su tratamiento junto a Vicente Romero y no ha respondido de momento a los reproches. Sea cual sea el desenlace de esta enésima guerra, lo único incontestable es que el sueño de ser madre de la influencer ha vuelto a colocarla en el centro de un ruido que ella no eligió, y que la vieja rivalidad entre dos rostros de la telerrealidad española sigue tan viva como el primer día.

Pedro Serrano González
Escrito por Pedro Serrano González

Pedro Serrano González es un comunicador y productor con una trayectoria ligada a los grandes nombres de la radio, la televisión y los nuevos formatos digitales. Al frente de Vibras en Corte, impulsa un proyecto que convierte la actualidad televisiva y el entretenimiento en clips virales con personalidad propia.

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