La presión social y el aluvión de críticas han surtido efecto. Tras 24 horas de incendio en las redes sociales y la condena de instituciones políticas, Pablo Motos ha arrancado la emisión de ‘El Hormiguero‘ este miércoles 11 de febrero con una petición pública de disculpas. El presentador ha calificado como «comentario desafortunado» el ataque de Rosa Belmonte hacia la analista Sarah Santaolalla, intentando desvincular al programa de una violencia estética que, sin embargo, fue recibida con risas en el plató durante el directo.
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El presentador de Antena 3 ha entonado el mea culpa antes de dar comienzo a la escaleta habitual del programa. «A veces pasa que, con la velocidad del directo, a la vez que estás diciendo algo, estás pensando que no deberías haberlo dicho, pero eso no quita que metimos la pata», reconoció Motos ante la audiencia. Con estas palabras, el conductor del espacio quiso zanjar una polémica que ha traspasado la pantalla, asegurando que el insulto proferido no representa «ni el estilo de Rosa, ni del programa».
Cronología de un insulto: del «chiste» seriéfilo a la humillación
El incidente se remonta a la tertulia de la noche anterior, en la que se debatían las críticas de Felipe González al Gobierno actual. Fue entonces cuando Pablo Motos aludió a una tertuliana de la competencia que había llamado «traidor» al expresidente, momento en el que Rosa Belmonte intervino con una frase que dejó descolocados a los presentes: “¿Esa que es la mitad tonta y la mitad tetas?”.
Aunque la colaboradora intentó escudarse inmediatamente alegando que se trataba de una cita de la serie La maravillosa señora Maisel, el daño ya estaba hecho. En ese momento, la reacción en el plató distó mucho de la disculpa actual: Juan del Val esbozó una sonrisa, el propio Motos respondió entre risas que no recordaba el nombre de la aludida y hasta una de las hormigas dejó escapar una carcajada.
Sarah Santaolalla: «No eran hormigas, eran ratas»
La afectada, Sarah Santaolalla, no tardó en denunciar la situación desde su espacio en Cuatro, señalando la hipocresía de un formato que se vende como «familiar». «Fui humillada nuevamente por mi aspecto físico. El presentador me señaló, una señora me insultó y el resto de la mesa se rio», sentenció la analista, quien calificó de «ratas» a quienes ejercieron esa violencia desde el plató.
Anoche en un programa "familiar" fui humillada nuevamente por mi aspecto físico.
— Sarah Santaolalla. ♀ (@SarahPerezSanta) February 11, 2026
El presentador me señaló, una señora me insultó y el resto de la mesa se rió ante esta violencia que se ejerció desde un plató.
No fue en un callejón, fue en la tele.
No eran hormigas, eran ratas. pic.twitter.com/VpeujpD0L0
A la condena de Santaolalla se sumó la secretaria de Igualdad del PSOE, lo que terminó de acorralar al programa y a la colaboradora. Ante la magnitud de la crisis, Rosa Belmonte utilizó su perfil en la red social X para pedir perdón horas antes de que Motos hiciera lo propio en directo, comprometiéndose el presentador a que este tipo de ataques machistas no vuelvan a suceder en su mesa de debate.
