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Televisión

Juan Luis Giménez de Presuntos Implicados responde con frialdad a Lydia Rodríguez: «teníamos que conseguir afinarla»

Pedro Serrano González
5 min 75

El cisma de Presuntos Implicados se recrudece en el plató del programa Fiesta de Telecinco. Tras el demoledor relato de la cantante Lydia Rodríguez la pasada semana sobre el supuesto maltrato continuado que padeció en la banda, el músico Juan Luis Giménez ha respondido en una tensa entrevista concedida a la reportera Arabella Otero en Valencia. El guitarrista ha intentado restar gravedad a las durísimas acusaciones de trato vejatorio, enmarcándolas en meros comentarios jocosos de la época, mientras la propia afectada le afeaba en directo su complicidad por no haber intervenido ante lo que considera una injusticia intolerable.

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La tormenta mediática estalló cuando Lydia Rodríguez detalló el calvario psicológico que vivió tras sustituir a Sole Giménez en la formación musical. La artista llegó a denunciar frases lapidarias de su mánager, quien le exigía de forma explícita una actitud hipersexualizada sobre el escenario. Frente a esto, Juan Luis Giménez ha optado por parapetarse en una estrategia de minimización, alegando que el grupo lleva veintiún años callado y justificando el sufrimiento de los miembros masculinos por el declive comercial del proyecto. «Llevo 21 años callado, no he querido hacer un comunicado, pero suscribo totalmente las palabras de Nacho. Es verdad que Lydia ha sufrido mucho, pero nosotros también porque para Nacho y para mí fue muy duro asimilar que el grupo ya no tenía el mismo éxito», ha argumentado el músico sin rodeos.

Respecto al durísimo control físico y la humillación estética a la que se vio sometida la vocalista, Giménez ha admitido que existieron presiones evidentes para amoldar el cuerpo de la recién llegada a los cánones comerciales que exigía la marca, aunque lo ha atribuido a terceras personas. «Había que encajar su imagen con la imagen que tenía el grupo. Entró a trabajar con nosotros una chica de imagen que decía que ‘teníamos que conseguir afinarla’ (a Lydia), eso sí que lo recuerdo», ha desvelado quitando hierro al asunto. Sobre la polémica frase machista del representante, el músico ha preferido desmarcarse apelando al humor de la banda: «El comentario del mánager de ‘cuando sales al escenario tienen que querer follarte’ no lo recuerdo, eso seguro que fue un comentario jocoso, nosotros siempre hemos estado de risas, contando chistes, no creo que fuese con la intención que ella ha contado».

Veinte años de ruptura familiar y el desprecio de Sole Giménez

La entrevista ha dejado al descubierto otra gran herida en el seno de la banda valenciana: el absoluto aislamiento de bando que sufre Juan Luis con su propia hermana, la mítica Sole Giménez. A pesar de que la artista ha manifestado públicamente su apoyo cerrado a Lydia Rodríguez frente a las situaciones intolerables denunciadas, el guitarrista ha confesado que ambos arrastran dos décadas de distanciamiento radical e incomunicación en el plano estrictamente íntimo. El contacto actual se limita única y exclusivamente a cuestiones de fuerza mayor vinculadas a la avanzada edad de sus progenitores.

«Nosotros tenemos trato porque tenemos a nuestros padres muy mayores y lo tenemos que hacer, pero en lo personal no tenemos trato», ha desvelado el entrevistado con amargura. Al parecer, la salida de Sole de la formación musical dejó secuelas irreparables que la vocalista original se ha negado a perdonar a pesar de las múltiples llamadas e intentos de acercamiento promovidos por su hermano. «Yo he intentado en cinco ocasiones recuperar la relación con mi hermana, pero ella salió muy herida del grupo y no ha querido. Yo rezo todos los días para recuperar la relación con mi hermana, la quiero mucho, la echo de menos, es lo que más echo de menos en mi vida», sentenciaba con desesperación ante el micrófono.

La acusación de complicidad y un perdón privado bajo sospecha

Desde el plató del programa de televisión, Lydia Rodríguez asistía al desglose de la entrevista sin ocultar su indignación ante lo que considera una burda maniobra para eludir responsabilidades corporativas e históricas. La cantante ha desmontado de inmediato la versión amable de los chistes y las risas cotidianas, tildando tanto a Nacho Mañó como a Juan Luis Giménez de cooperadores necesarios en el vacío institucional y el desprecio diario que soportó durante sus años en activo. Para la intérprete, mirar hacia otro lado en mitad de una bronca o un menosprecio profesional constituye una falta ética gravísima.

«Ellos fueron cómplices de lo que se me hacía, tanto Nacho como Juan Luis presenciaron vejaciones y no hicieron nada, si no intervienes ante una injusticia eso es complicidad», ha replicado con contundencia la que fuera el rostro de la banda. Además, Lydia ha desvelado que la asunción de culpa por parte de Giménez ya se produjo en la más estricta intimidad hace escasamente doce meses, una contradicción flagrante con el discurso exculpatorio que el músico pretende ofrecer ahora ante la opinión pública. «Hace un año yo hablé con Juan Luis y le conté lo que había sentido y me pidió perdón, a mí y a mi familia, por lo que yo había soportado y por no haber hecho nada», ha zanjado destapando las vergüenzas de una reconciliación que el artista parece haber olvidado convenientemente frente a las cámaras.

Pedro Serrano González
Escrito por Pedro Serrano González

Pedro Serrano González es un comunicador y productor con una trayectoria ligada a los grandes nombres de la radio, la televisión y los nuevos formatos digitales. Al frente de Vibras en Corte, impulsa un proyecto que convierte la actualidad televisiva y el entretenimiento en clips virales con personalidad propia.

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