El movimiento estaba cantado desde principios de mes y ya se da por hecho: Javier Ruiz deja RTVE y se va a La Séptima. Pero la letra pequeña está en disputa. El contrato aún no está firmado —se cerrará «en cuestión de días»— y desde el entorno del canal niegan el cargo concreto que se le había atribuido. Lo que nadie discute es que tendrá un puesto de peso, con capacidad de decisión, y que deja atrás un sueldo cercano a los 250.000 euros anuales.
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Presentador y jefe, pero no «director editorial»: el cargo en disputa

La estructura del nuevo canal de TDT, que arrancará sus emisiones el próximo 5 de noviembre, sitúa a José Miguel Contreras como director, fundador y principal responsable estratégico. Sobre el papel exacto del presentador de Mañaneros 360 hay dos versiones. Informalia adelantó que asumiría una responsabilidad ejecutiva como director editorial, convirtiéndose en el número dos del proyecto. Fuentes consultadas por El Confidencial lo desmienten: sostienen que esa figura ni siquiera existirá en el organigrama de la nueva cadena. Ambas versiones coinciden, eso sí, en lo esencial: no será solo un rostro contratado para conducir un programa, sino que ocupará un puesto de gran peso dentro de la estructura, con capacidad de decisión en el desarrollo del proyecto.
Ese peso ejecutivo —cara visible por la mañana y voz en las decisiones— es lo que distingue este fichaje de los movimientos habituales del mercado televisivo español, donde lo normal es que un presentador cambie de casa sin tocar el organigrama. Aquí ocurre lo contrario: el periodista valenciano entra en el núcleo de decisión de una cadena que todavía no ha emitido un solo minuto y que se está configurando durante estas semanas. Su salida de la corporación pública, además, se da por hecha aunque la firma no haya llegado: las mismas fuentes recuerdan que, cuando aceptó incorporarse a TVE, ya dejó claro que su paso por la televisión pública tendría carácter temporal, precisamente por su compromiso previo con Contreras. A cambio, renuncia a la posición más cómoda de su carrera. Desde la propia corporación pública y desde otras cadenas se reconoce que el movimiento es «arriesgado», teniendo en cuenta el liderazgo de audiencia que ostenta ahora mismo y la visibilidad que da de antemano un canal como el público. Junto a su salida de la casa pública, también dejaría su colaboración radiofónica para volcarse por completo en el proyecto.
Una alianza de años: la SER, TVE y una televisión que nunca existió
El fichaje no es un encuentro casual, sino el último capítulo de una relación profesional construida durante años. Ruiz ya había sido una de las caras visibles de Cuatro y se había consolidado como referencia del análisis económico cuando, en 2019, regresó a la primera línea radiofónica para dirigir y presentar Hora 25 de los Negocios en la radio del grupo Prisa; fuentes del sector atribuyen a Contreras un papel relevante en aquella incorporación, cuando el productor ocupaba una posición de influencia en el grupo. En 2022 dio el salto a TVE con Las claves del siglo XXI, un formato de conversación sobre grandes asuntos que no alcanzó las expectativas y acabó desapareciendo de la parrilla.
El episodio más ambicioso de esa alianza, sin embargo, es el que nunca llegó a ver la luz. Durante el pasado año, Contreras situó al periodista como uno de los principales rostros —e incluso con papel directivo— de una hipotética televisión impulsada desde Prisa, el grupo propietario de El País. La operación fue frenada por Joseph Oughourlian, presidente del grupo, que descartó impulsar un canal propio en esos términos. Aquel portazo tuvo consecuencias en cadena: supuso la salida de Contreras de la compañía, la de Carlos Núñez como consejero delegado —hoy en Mediapro— y la de Pepa Bueno como directora del diario, actualmente presentadora y editora del principal Telediario. Tras aquel fracaso, el productor volvió a colocar a Ruiz, esta vez en la cadena pública al frente del magacín matinal, donde junto a Adela González —que ya estaba con Jaime Cantizano, su antecesor— levantó la audiencia del programa hasta convertirlo en líder de su franja.
Un canal que nace con un techo del 0,8% y treinta millones por delante

La cadena nace después de que un grupo de empresarios liderado por Andrés Varela Entrecanales obtuviera una licencia nacional de TDT con el asesoramiento del propio Contreras, y se plantea con un modelo declaradamente distinto al de la televisión de tertulia. «Vamos a intentar explicar la realidad; no centrarnos tanto en la discusión de posturas enfrentadas y confrontadas», ha definido su fundador, que insiste en que no pretende competir con los canales de noticias convencionales: «Este tipo de periodismo de actualidad no existe en España; es un modelo que funciona en otros países».
Las cuentas, en cambio, son el gran interrogante, y el propio sector no lo disimula. Varios expertos consultados coinciden en que será «muy difícil» que el canal supere una media del 0,8% de cuota, al menos en sus comienzos, una cifra que complica alcanzar los alrededor de treinta millones de euros anuales necesarios para llegar al equilibrio del negocio. El reto llega además en plena retirada de la televisión lineal frente al empuje del streaming. La plantilla, mientras tanto, se sigue armando: entre los nombres vinculados al proyecto figura el de Sarah Santaolalla, pareja del propio Ruiz, que podría hacerse cargo de uno de los espacios de la parrilla.
El efecto dominó en las mañanas de la pública

La marcha llega en el peor momento posible para la franja matinal de la corporación, que ya arrastra otro frente abierto. Silvia Intxaurrondo, también líder absoluta en su horario, disfruta de unas vacaciones largas en mitad de un desencuentro con su propia cadena por cuestiones laborales, y su continuidad una vez agotados sus días libres está por ver. Su nombre suena igualmente como posible fichaje del nuevo canal, aunque en este caso no hay ninguna confirmación. Desde la corporación se defienden con los datos en la mano, subrayando que La Hora de La 1 sigue funcionando sin la comunicadora vasca.
No son los únicos movimientos en el aire. También está pendiente el futuro de Àngels Barceló, que se despidió de la emisora y de momento sigue de vacaciones; tanto la cadena pública como el canal en construcción han hablado con ella. El resultado es un tablero en plena reordenación en el que la corporación afronta el verano con dos de sus mañanas líderes en el aire y un competidor todavía sin emitir que ya le ha quitado a uno de sus rostros más visibles. Para José Pablo López, al frente de la casa, el problema inmediato no es solo sustituir a un presentador con buenos datos, sino hacerlo sin desmontar el formato que ese presentador convirtió en líder.
