Saltar al contenido
Televisión

“El problema de Alejandra Rubio es que no vive en coherencia”: Patricia Pardo alude al victimismo de su excolaboradora

Pedro Serrano González
6 min 226
patricia pardo alejandra rubio

La presentadora Patricia Pardo ha respondido con dureza desde las mañanas de Telecinco a las quejas de Alejandra Rubio, que tras anunciar su marcha de la televisión el pasado marzo en medio de la tormenta de su segundo embarazo con Carlo Costanzia, reapareció este fin de semana en la misma cadena para promocionar su faceta de escritora acusando a su antiguo equipo de Vamos a Ver, la productora del espacio y sus excompañeros de no darle un trato justo y dejarla amargada.

Te recomendamos

El universo de las exclusivas y los platós de Mediaset vuelve a demostrar que la tregua no existe cuando los focos se apagan de malas maneras. El regreso intermitente de Alejandra Rubio a las pantallas de Telecinco durante este fin de semana no ha sido el camino de rosas literario que la hija de Terelu Campos pretendía proyectar al promocionar su primera novela, titulada Si decido arriesgarme. Al contrario, sus palabras reprochando la falta de protección de los suyos han levantado ampollas en la cúpula de Vamos a ver, el magacín matinal producido por Unicorn Content que capitanea Patricia Pardo en la franja diaria de la cadena.

La periodista gallega no ha querido morderse la lengua ante lo que considera una falta de madurez profesional flagrante por parte de la joven colaboradora. La respuesta en directo ha desmontado la narrativa de desamparo que la nieta de María Teresa Campos intentó vender el sábado. Lejos de alimentar un conflicto ficticio o sumarse al lamento, la presentadora gallega ha puesto los puntos sobre las íes a las declaraciones de una tertuliana que decidió poner tierra de por medio hace apenas dos meses alegando una necesidad de paz mental que ha durado lo que tarda en salir de la imprenta su debut editorial.

Las cuentas pendientes en las mañanas de Telecinco

El detonante del choque dialéctico radica en la justificación que ofreció la colaboradora al rememorar su abrupta salida de las mañanas. La hija de Terelu Campos aseguró haber estado profundamente «amargada» durante sus últimas intervenciones, alegando que se sentía ignorada y sometida a un trato injusto por parte del resto del plantel de colaboradores. Una acusación directa a la línea de flotación del programa que Patricia Pardo dirige con mano firme junto a Joaquín Prat, y que no podía quedar sin réplica editorial en el arranque de la semana laboral.

«Fue hace mucho tiempo, a las pocas semanas de estar aquí», desveló la comunicadora este lunes al confirmar que, en efecto, existió un encuentro privado entre bambalinas para analizar el evidente hastío de la tertuliana. Sin desvelar los pormenores confidenciales de un despacho de televisión, la presentadora fue tajante respecto a la actitud de su pupila: «No voy a revelar ningún detalle, pero es verdad que le dije que no la veía feliz y para mí es fundamental que la gente que esté aquí esté feliz en el trabajo y llevarnos bien. Yo se lo dije porque no la vi feliz». Esta declaración sitúa el foco en la incapacidad de la joven para adaptarse a las exigencias de un directo diario donde la actualidad no entiende de linajes ni de blindajes familiares.

El veredicto de la industria ante el debut literario

La condescendencia corporativa terminó mutando en un dardo directo a la estrategia vital de la colaboradora de veintiséis años. Las palabras de la periodista dejaron claro que la televisión requiere un nivel de compromiso y resistencia que la hija de Terelu Campos parece no poseer, prefiriendo la comodidad de las exclusivas pagadas al debate diario. «Te deseo lo mejor porque quiero que seas feliz. Si este lugar no es el tuyo porque no es tu camino, te deseo que encuentres el tuyo. A lo mejor la tele no es su camino, a eso me refiero cuando digo que el problema de Alejandra Rubio es que no vive en coherencia». La sentencia dibuja a la perfección la paradoja de un personaje que reniega de los focos mientras los utiliza para facturar ejemplares.

El debate sobre la idoneidad laboral de la novia de Carlo Costanzia se extendió también al análisis puramente técnico de su obra en el plató de Mediaset. La escritora Lucía Etxebarría intervino para despacharse a gusto contra la calidad de la novela, tachándola directamente de ejercicio inmaduro e infantil: «El libro es para chicas de 15 años, muy jovencitas, y es un libro de alguien muy inmaduro». La escritora vinculó la alarmante falta de profundidad del texto a la burbuja mediática en la que ha crecido la menor del Clan Campos, señalando que «no has vivido una socialización normal. No has bajado a tomar cervezas con tus colegas como haría cualquier persona de 18 años. Tú has vivido con un foco y una presión que es ‘ser hija de'».

Un futuro incierto fuera de las exclusivas

Por su parte, otras voces veteranas de las mañanas de Telecinco intentaron rebajar la tensión sin poder ocultar la realidad del conflicto interno. Paloma Barrientos reconoció que la joven «aquí no estaba a gusto» y admitió que la relación con ella en los pasillos de la cadena siempre estuvo marcada por el miedo a sus reacciones: «Yo que la conozco desde pequeñita no le decía nada por si se enfadaba». El testimonio evidencia el trato preferencial o el temor reverencial que rodeaba a la colaboradora, algo que choca de frente con su discurso de víctima incomprendida.

La paradoja se completa con la ambigüedad de la propia interesada, quien a pesar de asegurar que buscaba la tranquilidad de su segundo embarazo lejos del ruido mediático, ya ha dejado la puerta abierta a retomar su silla en los platós si la aventura literaria no reporta los beneficios esperados. Un juego de idas y venidas que amenaza con desgastar el valor de su marca personal en una televisión comercial que ya no premia los apellidos si estos no vienen acompañados de rendimiento en las audiencias y altas dosis de resistencia al debate.

Pedro Serrano González
Escrito por Pedro Serrano González

Pedro Serrano González es un comunicador y productor con una trayectoria ligada a los grandes nombres de la radio, la televisión y los nuevos formatos digitales. Al frente de Vibras en Corte, impulsa un proyecto que convierte la actualidad televisiva y el entretenimiento en clips virales con personalidad propia.

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *