La justicia española vuelve a situar el humor en el centro de la diana tras la decisión del Tribunal de Instancia Sección de Instrucción número 6 de Valladolid de abrir juicio oral contra Héctor de Miguel. El cómico, una de las voces más ácidas de la sátira actual, se enfrenta a una petición de dos años de cárcel por un presunto delito de coacciones contra Polonia Castellanos, presidenta de la Asociación de Abogados Cristianos. Ante la gravedad de esta ofensiva judicial, El Gran Wyoming ha aprovechado su plataforma en El Intermedio para denunciar lo que considera una estrategia sistemática de hostigamiento contra los profesionales de la comunicación.
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La pinza judicial sobre el humor de Héctor de Miguel
El origen del conflicto radica en una serie de bromas realizadas por el humorista en su espacio radiofónico, las cuales han sido interpretadas por el lobby ultracatólico como una campaña de acoso personal hacia su dirigente. Según ha informado El Plural, esta representa la tercera querella que la organización interpone contra De Miguel, un dato que para Wyoming no es anecdótico, sino una prueba de «ensañamiento».

Desde el plató de laSexta, Wyoming no dudó en utilizar el sarcasmo para subrayar el absurdo de la situación: «Muchas veces pienso que merecería ir a la cárcel por alguno de mis chistes, pero el problema es cuando lo piensa gente más peligrosa e influyente como Abogados Cristianos». El presentador insistió en que la verdadera paradoja reside en que una entidad que se presenta habitualmente como víctima ante los tribunales es, en realidad, una «maquinaria» dedicada a la «profesionalización del acoso».
Más allá del chiste: el impacto social del lobby ultra
La contundencia de Wyoming no se limitó a la defensa gremial de su compañero de Atresmedia. El comunicador recordó casos donde la intervención de Abogados Cristianos ha tenido consecuencias humanas dramáticas, alejadas del foco del entretenimiento. Mencionó específicamente el calvario de Noelia, una joven que lucha por su derecho a la eutanasia desde 2024 y que ha visto cómo la asociación recurre sistemáticamente cada paso administrativo y se querella contra los facultativos que emiten informes favorables.
«Ya veis, lo único que tienen de cristianos es que creen en el infierno y, de hecho, le han creado uno a esta chica», sentenció el presentador, elevando el tono contra una organización que, a su juicio, utiliza la fe como escudo para una labor de «obstruccionismo legal». También rescató episodios de desinformación mediática protagonizados por el grupo, como la alerta sobre supuestos libros escolares que enseñaban a cocinar con fluidos corporales, una acusación que Wyoming calificó de ridícula.
Esto del Gran Wyoming anoche. GENIAL.
— 𝗺𝗮𝗿𝗶𝗮_𝗟𝗔𝘁𝗮𝘁𝘂𝘀 💫 (@maria_LAtatus) March 18, 2026
"Son unos verdaderos profesionales del acoso", tras la TERCERA querella de Abogados Cristianos contra Héctor de Miguel y apertura de juicio oral contra el cómico por un delito de acoso hacía Polonia Castellanos… A esta, ni H1tl3r con un… pic.twitter.com/WtBlkNJghF
Una advertencia al sistema judicial español
El cierre del monólogo de Wyoming en El Intermedio fue una llamada de atención directa a las instituciones del Estado. Para el presentador, la apertura de un juicio oral por un chiste no es solo un problema para Héctor de Miguel, sino un síntoma de un sistema de justicia que «contemporiza con un grupo ultra».
La interpretación mediática de este suceso apunta a una creciente «fatiga judicial» en el sector de la comedia, donde la libertad de expresión se ve constreñida por el temor a procesos penales largos y costosos. Mientras Héctor de Miguel se prepara para defender su derecho a la sátira en Valladolid, el debate sobre si la religión puede seguir siendo un límite penal para el humor en pleno 2026 sigue incendiando la actualidad española.
