El panorama televisivo sigue digiriendo las consecuencias de la reestructuración de los grandes grupos audiovisuales, pero los nombres propios que marcaron una época continúan cotizando al alza. La periodista gallega Carlota Corredera ha aprovechado el escaparate mediático del estreno de la quinta entrega de la saga cinematográfica Toy Story para pronunciarse de forma clara, directa y con colmillo afilado sobre su situación actual y el hipotético escenario de una vuelta al grupo de Fuencarral, del que salió despedida en el año 2022. La que fuera uno de los pilares de la programación de Telecinco ha fijado sus líneas rojas con soltura elegante, desmarcándose por completo de las estrategias que siguen otros rostros históricos de la casa.
Te recomendamos

Antena 3 reacciona al hachazo de Mediaset y estrena la prueba que sustituye al Rosco

Carlos Lozano estrena ‘Amor… o lo que surja’ el próximo lunes 22 de junio en la tarde de Telecinco

Maica Benedicto y Claudia Chacón, vetadas en la cena final por el bando resentido de Supervivientes

Lucas González suspende la venta de su chalet en Cádiz tras las informaciones que apuntaban a problemas económicos
A pesar de que el espacio No somos nadie echó el cierre definitivo a principios de este año en las pantallas de la televisión, la comunicadora ha manifestado a la revista Lecturas que se encuentra en un gran momento profesional y con la vista puesta en los nuevos proyectos que ya se cocinan de cara al próximo curso.
Un perfil puramente periodístico alejado del circuito de los personajes
La periodista de Vigo ha querido marcar una distancia sideral respecto a las especulaciones que apuntan a un inminente trasvase de antiguos colaboradores de la productora La Fábrica de la Tele hacia los platós de Mediaset. Al ser interrogada de forma minuciosa sobre los rumores que sitúan a Belén Esteban de regreso en la parrilla de Fuencarral, Corredera ha exhibido su habitual rigor para separar de forma tajante sus aspiraciones de las de la de San Blas.
«La trayectoria de Belén es una y la mía es otra. Yo creo que si ella vuelve a ‘¡De Viernes!’, obviamente volverá como personaje», analizó con pulso seco la comunicadora gallega. En lo que respecta a su propia figura, las condiciones de contratación son innegociables y quedan restringidas a los despachos o la primera línea de los platós: «si volviese a Mediaset en alguna ocasión o en algún momento, porque la vida es muy larga, sería como directora o como presentadora. Sería de una manera profesional, no como personaje». Una declaración de intenciones que descarta cualquier participación en careos o sillones de invitado.
El búnker dorado de RTVE y unas expectativas excelentes para el otoño
La realidad inmediata de la presentadora se sitúa muy lejos de los pasillos de la cadena privada. Corredera ha manifestado encontrarse «muy bien» al estar desarrollando su labor periodística en espacios públicos que se adaptan a su registro culto e informativo. En la actualidad, su agenda profesional se reparte entre las colaboraciones de los espacios Directo al grano y D Corazón en la parrilla de RTVE, compaginando la pequeña pantalla con sus intervenciones en Radio Nacional de España y las grabaciones de su proyecto de pódcast.
De cara a la confección de la próxima temporada televisiva a partir de septiembre, el balance comercial de la gallega es inmejorable. «Todo pinta muy bien», ha adelantado sin querer desvelar todas las cartas de sus futuras negociaciones contractuales, evidenciando que su salida de la televisión comercial no ha mermado su posición de fuerza en la industria de la comunicación.
Portazo definitivo a las ofertas de telerrealidad y de encierros en la isla
Dentro de esta nueva etapa profesional donde prima el control de su imagen pública, la periodista ha querido cerrar a cal y canto la puerta a las principales bazas de entretenimiento que explota la telerrealidad en abierto. Formatos estrella de la programación nacional como Gran Hermano o la aventura extrema de Supervivientes quedan descartados de forma radical dentro de su hoja de ruta laboral inmediata.
«Ni un ‘Supervivientes’. No entra en mis planes», ha sentenciado con rotundidad para disipar cualquier especulación de las agencias. La única rendija que la comunicadora estaría dispuesta a estudiar en el terreno de la aventura televisada sería un formato de corte internacional al estilo de Hasta el fin del mundo, aunque incluso en ese supuesto el plano personal frenaría los pies a la productora. El principal hándicap que esgrime la gallega es la obligada separación de su entorno familiar y afectivo: «en un formato así el mayor hándicap sería separarme de mi hija, como le sucede a todo el mundo que tiene hijos. Pero eso es diferente porque es de aventura, pero uno de convivencia tipo ‘GH’ no». Una postura firme que prioriza la madurez profesional frente a las millonarias ofertas de encierro de los realities.
