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Corazón

Carlos Alcaraz se entrega al amor en Italia: escapada de lujo en yate por la Costa Amalfitana con una misteriosa rubia

Pedro Serrano González
4 min 20
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Parón forzoso, pero no en balde. Carlos Alcaraz, apartado de las pistas desde el pasado abril por una lesión, ha aprovechado su tiempo libre para entregarse a los placeres de la vida… y quizá también al amor. El tenista murciano ha sido cazado por los paparazzi disfrutando de una escapada de lujo por la Costa Amalfitana en compañía de una misteriosa joven de larga melena rubia, con la que protagonizó una romántica cena a la luz de las velas en una recóndita cala de Positano.

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Un yate de lujo y una misteriosa acompañante

Las imágenes, que publica en su nuevo número la revista Semana, retratan a un Carlos Alcaraz radiante y relajado, muy lejos de la tensión de las grandes finales. A sus 23 años, el deportista no ha querido resentirse más de la cuenta por el obligado parón y ha entendido este alto en el camino como una oportunidad para atesorar otras facetas de su vida. De ahí que se haya regalado un impresionante yate con el que ha surcado los mares italianos, una lujosa embarcación a la que no le falta detalle y que le ha servido de escenario para unos días de absoluta desconexión frente al espectacular paisaje de la costa napolitana.

Pero lo que de verdad ha disparado la curiosidad no es la embarcación, sino la compañía. El murciano ha sido fotografiado pasándoselo en grande junto a una muchacha de rubios cabellos cuya identidad, por el momento, permanece en el más absoluto misterio. En las instantáneas ambos se muestran de lo más cómplices, entre risas, chapuzones refrescantes y gestos de cariño; ella, incluso, acaricia con ternura la mejilla del deportista a bordo de la lujosa embarcación. Podría tratarse de una simple amiga más, pero la escena que compartieron después despeja buena parte de las dudas sobre la naturaleza de su vínculo.

Cena a la luz de las velas en una cala secreta

El momento más revelador llegó al caer la noche. La pareja disfrutó de una velada de lo más íntima en una recóndita cala de Positano a la que solo se puede acceder por mar, con la luz de las velas convirtiendo la estampa en un cuadro de romanticismo puro. Una cena para dos, con el Mediterráneo como testigo y el enclave más exclusivo de la Costa Amalfitana como telón de fondo, que ha alimentado con fuerza los rumores de que el número uno del tenis español podría haber encontrado el amor lejos de las pistas.

Con un palmarés difícilmente igualable a su edad —cuatro títulos de Grand Slam conquistados siendo apenas un veinteañero—, el tenista se ha ganado también el derecho a saborear los pequeños placeres que le brinda la vida. Y a juzgar por las imágenes, lo hace en la mejor de las compañías. El deportista, fiel a su discreción habitual, ha preferido no pronunciarse sobre la identidad de su acompañante ni sobre el cariz de su relación, dejando que sean las fotografías las que hablen por él.

Un descanso obligado que le ha cambiado el verano

Las lesiones, para cualquier deportista de élite, golpean no solo el rendimiento físico, sino también el plano emocional y psicológico. Carlos Alcaraz lo está experimentando en primera persona desde que en abril se viera obligado a frenar en seco su temporada y a renunciar a los torneos y a los entrenamientos de alto rendimiento. Lejos de hundirse, el murciano ha decidido transformar la adversidad en oportunidad y llenar de vivencias unos meses que, sobre el papel, deberían haber estado marcados por la frustración.

Así, el que está llamado a ser el gran dominador del tenis mundial durante la próxima década vive ahora su faceta más humana y terrenal, disfrutando del sol, del mar y, todo apunta, de una ilusión sentimental que ha querido mantener a buen recaudo. Habrá que esperar para conocer si esa misteriosa rubia es la mujer que le ha robado el corazón o solo una compañera de aventuras estivales, pero lo que las imágenes de Positano dejan claro es que Carlos Alcaraz atraviesa uno de los momentos más dulces de su vida privada.

Pedro Serrano González
Escrito por Pedro Serrano González

Pedro Serrano González es un comunicador y productor con una trayectoria ligada a los grandes nombres de la radio, la televisión y los nuevos formatos digitales. Al frente de Vibras en Corte, impulsa un proyecto que convierte la actualidad televisiva y el entretenimiento en clips virales con personalidad propia.

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