Momento de profundo dolor para Andrés Roca Rey. El torero peruano atraviesa uno de los trances más duros de su vida tras la muerte de su abuela materna, Mercedes Díaz-Dulanto Davis, la entrañable Mechita que marcó su infancia y que ha fallecido a los 94 años. El diestro, uno de los rostros más queridos y admirados del mundo del toreo, ha querido despedirse de ella públicamente con un emotivo mensaje cargado de gratitud y ternura.
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Una despedida escrita desde el corazón

Ha sido a través de sus historias temporales de Instagram donde el matador ha comunicado la triste noticia y ha rendido homenaje a la mujer que lo vio crecer. Sobre una imagen de su abuela, Roca Rey reivindicó la figura de una matriarca infatigable: «Una madre que sacó adelante a sus 6 hijos. Una abuela ejemplar, cariñosa y presente, a la cual solo le importaba que estemos felices. Y una bisabuela que aguantó hasta conocer a 22 de sus bisnietos», escribió el diestro, dibujando en pocas líneas el retrato de toda una vida dedicada a los suyos.
El torero cerró su mensaje con una frase que resume el vínculo imborrable que los unía y la huella que deja quien tanto le dio: «Tu legado seguirá creciendo, recordándote y llevando tu esencia siempre», sentenció, sin ocultar el desgarro que le produce la pérdida. Lejos de vivir el duelo en la intimidad, el peruano quiso compartir con sus seguidores algunos de los momentos más especiales que atesoraba junto a Mechita, abriendo su álbum de fotografías más personal en una muestra de cariño tan sincera como poco habitual en una figura de su dimensión pública.
Una familia unida y una abuela que lo vio torear
En las instantáneas que ha rescatado se percibe la enorme unión que existe en el clan y el papel de sostén que su abuela desempeñó siempre en su vida. Las imágenes, en las que se suceden abrazos y comidas familiares en distintos rincones del mundo, retratan a un grupo cohesionado que hace piña en los momentos importantes, y dejan constancia de que Mechita tuvo ocasión de verlo torear en más de una ocasión, presumiendo orgullosa de las gestas de su nieto. La propia familia se ha volcado en las redes sociales con mensajes en los que reivindica el gran legado que deja la matriarca y confiesa lo mucho que la echarán de menos, publicaciones que el diestro ha ido compartiendo como muestra de apoyo a los suyos.

El fallecimiento se ha producido apenas unas semanas después de que Roca Rey estuviera de visita en Perú, donde aprovechó para pasar tiempo con su familia además de cumplir con sus compromisos profesionales. El matador regresa a su tierra natal siempre que tiene ocasión, y en aquel último viaje no dudó en reservar horas para estar junto a su abuela, un gesto que hoy cobra un valor incalculable y que confirma la prioridad que la mujer ocupaba en su corazón pese a la agenda frenética que impone su profesión.
«Con ella he pasado muchísimos momentos, sobre todo de niño»
La relación entre el torero y su abuela nunca fue un secreto para quienes siguen su trayectoria. Ya en una entrevista concedida a Toñi Moreno en el programa Gente Maravillosa, el diestro se había sincerado sobre ese lazo tan especial: «Con ella he pasado muchísimos momentos, sobre todo de niño», reconocía entonces, antes de reflexionar con nostalgia sobre el inexorable paso del tiempo. «La verdad es que se extraña, no solo a la abuela, sino a tu mamá, a tu papá. La vida va pasando; cada año que regresas, la gente es mayor, tú eres mayor», confesaba el matador, consciente de la distancia que impone su carrera y del precio emocional que conlleva.
Aquellas palabras cobran ahora un sentido especialmente doloroso, cuando la partida de Mercedes Díaz-Dulanto Davis deja un vacío difícil de llenar en la vida de Andrés Roca Rey. El torero, que ha convertido su duelo en un homenaje luminoso, se aferra a la certeza de que el ejemplo de entrega, cariño y fortaleza de su abuela seguirá acompañándolo dentro y fuera del ruedo. Porque hay ausencias que, lejos de apagarse, se transforman en legado, y la de Mechita promete perdurar en cada uno de los pasos de un nieto que jamás dejará de recordarla.
