La cuenta atrás para el estreno de la edición más extrema de ‘Supervivientes‘ ha comenzado y Gabriela Guillén ya tiene la maleta lista. La empresaria paraguaya, uno de los grandes reclamos del ‘casting’ de este 2026, aterriza en el ‘reality‘ de Telecinco tras cerrar un acuerdo crucial con Bertín Osborne sobre el cuidado del hijo que tienen en común. Mientras ella se enfrenta a las pruebas y el hambre en los Cayos Cochinos, el cantante ejercerá de padre presente en una etapa de reconciliación definitiva.
Te recomendamos

Javier Bardem y la reina Letizia coinciden por primera vez desde el Mundial en la clausura del festival de Mallorca

Leiva rompe su discreción y se muestra cómplice y cariñoso con Almu Cañedo en un concierto

Isabel Pantoja celebra 70 años sin residencia fija, hallando en la reconciliación con Kiko Rivera su único consuelo en pleno silencio de su hija Isa

Así es Mina, la «dragona de amor» con la que Canco Rodríguez y Marta Nogal han ampliado su familia
El salto del helicóptero de Gabriela Guillén no será solo un reto físico, sino el inicio de una nueva etapa personal lejos de las polémicas que marcaron su maternidad. La empresaria ha confesado sentirse «preparada para este desafío», asegurando que no teme a la convivencia ni a la dureza de la isla. Sin embargo, su mayor preocupación —la separación de su hijo David, nacido en diciembre de 2023— ha quedado resuelta gracias a un pacto de colaboración con Bertín Osborne que pocos esperaban hace solo unos meses.
Fines de semana con papá y apoyo desde la distancia
Lejos de la frialdad de antaño, la relación entre los padres de David atraviesa su mejor momento. Según ha confirmado Guillén en la revista Diez Minutos, ha sido el propio Bertín quien la ha animado a embarcarse en esta aventura: «Me ha dicho que me va a ir muy bien, que me apoya y que sea yo misma». Para que Gabriela pueda concursar con total tranquilidad, ambos han acordado una logística familiar en la que el artista tendrá un papel protagonista.
Bertín Osborne, que precisamente este 2026 ha anunciado su retirada de los escenarios tras cuarenta años de carrera, aprovechará este tiempo para estrechar lazos con el pequeño. El acuerdo establece que el presentador estará con el niño todos los fines de semana, mientras que el resto de los días David quedará bajo el cuidado de su tía materna. «Estoy muy contento de conocerlo y compartir momentos con él; es un amor», declaraba recientemente el cantante, dejando claro su compromiso con el bienestar y el futuro del menor.
Un ‘casting’ explosivo y relevo en la palapa
Gabriela Guillén no estará sola en esta travesía. La empresaria compartirá playas y penurias con nombres de alto voltaje mediático como Paola Olmedo, Alba Paul, Marisa Jara e Ivonne Reyes, configurando una de las plantillas más competitivas de la historia del formato. Gabriela ya ha advertido que el público descubrirá su faceta más guerrera en los juegos de recompensa, donde piensa luchar «sin miedo» por cada gramo de arroz.
Esta edición llega además con una renovación importante en el equipo de presentadores. María Lamela se estrena como el rostro del programa desde Honduras, tomando el relevo de Laura Madrueño. La periodista afronta con ilusión el reto de conducir las galas desde la palapa en un año donde la supervivencia promete ser más cruda que nunca, con dinámicas renovadas y una exigencia física que pondrá al límite a las celebridades desde el primer minuto.
