Pipi Estrada está pendiente de una biopsia. El periodista deportivo y colaborador de televisión se ha sentado este domingo en el plató de Fiesta, en Telecinco, para contar que lleva un año con una herida en la sien que no termina de cerrar y que el dermatólogo ya le ha tomado una muestra. «Conoceré los resultados en 7 u 8 días. Tengo esa incertidumbre».
Te recomendamos

Kiko Matamoros responde a Makoke, que le culpa a él de su problema con Hacienda: «Claro, por eso está condenada. Está claro»

Dani Güiza pierde a su padre, Gabriel González, y lo confirma en Instagram año y medio después de despedir a su madre

La presentadora Patricia Pérez rompe dos meses de silencio en redes y explica por qué paró: «Pensé que iba a llegar a mi límite y eso sí que es peligroso»

Julián Contreras, hermano de Cayetano Rivera, compara lo que vive el torero con su propia historia: «Cayetano está ahora padeciendo lo que yo llevo padeciendo muchísimos años»
La herida que no cicatrizaba

Lo que empezó como algo sin importancia se fue complicando con los meses. Estrada explicó ante Emma García que al principio pensó que le había «picado un bicho», y que no le dio más vueltas hasta que vio cómo cambiaba la zona. La herida, en la sien, no llegaba a cicatrizar nunca y con el paso del tiempo terminó abriéndose hasta parecer un pequeño agujero. «Me sale como un cráter», resumió en el programa, donde relató que la lesión cada vez «tenía más profundidad». Ese fue el punto en el que dejó de tomárselo a broma y pidió cita con un especialista. La confesión llegó en directo, en el espacio de los fines de semana de Mediaset, y con la presentadora visiblemente pendiente de cada detalle que iba dando.
Antes de sentarse en el plató, el propio periodista ya había adelantado en sus redes sociales que algo le preocupaba. Allí fue igual de directo que después en televisión. «Estoy un poco acojonado. Me van a realizar una biopsia para ver por qué no se cura esa herida». Y en el mismo mensaje dejó escrita la otra cara, la de quien no se resigna. «Seguro que salgo adelante». También reconocía que no es de los que pisan la consulta con frecuencia. «No es habitual que venga al doctor, gracias a Dios». Aquel aviso encendió la preocupación entre quienes le siguen, y el domingo, ya con la prueba hecha, amplió en Fiesta lo que había pasado en la consulta, cómo se la habían practicado y cuánto le queda de espera hasta saber qué tiene.
La biopsia, dos puntos y una semana de espera
El paso por el dermatólogo fue rápido. «Me vio con su dermatoscopio y me dijo que íbamos a hacer una biopsia», contó Estrada, que detalló que la toma de la muestra no fue del todo inocua. «Para hacerme la biopsia ha tenido que darme dos puntos». Desde entonces está en compás de espera. Los resultados no llegarán hasta dentro de una semana larga, y así lo dijo él mismo. «Conoceré los resultados en 7 u 8 días. Tengo esa incertidumbre… Vamos a ver qué sale de todo esto». Mientras hablaba, en el plató se notaba el nerviosismo de Emma García, que siguió el relato de su colaborador sin interrumpirle.
Estrada no quiso dramatizar y se agarró a lo que le han explicado. «Soy una persona positiva, pero siempre te queda esa incertidumbre hasta que te dan los resultados», admitió, antes de poner sobre la mesa el escenario que él mismo maneja. «Lo más que puede pasar es que haya que hacer una intervención quirúrgica para extraerlo». Tras escucharle, el programa conectó con un dermatólogo, que no dio ningún diagnóstico sobre el caso concreto, pero explicó que lo más habitual en lesiones de la piel de este tipo es un carcinoma basocelular o escamoso, tumores que calificó de «altamente curables» y que se extirpan con éxito en la gran mayoría de casos. Con una cirugía, añadió el especialista, los resultados acaban siendo «muy buenos». «Con una técnica especial se puede evitar que tenga una cicatriz y, en principio, todo quedaría ahí, en un susto».
Un rostro habitual de los platós
El parte llega en un momento personal tranquilo para el periodista, que a finales de junio presentó en público a Lolita, su nueva novia, en la gala de los Premios Sancho Panza en Madrid, con un beso sobre el escenario. Desde entonces ha aparecido con ella en actos y en unas vacaciones en Mallorca, y sigue siendo una de las voces más reconocibles de las tertulias del corazón.
Su nombre va unido desde hace dos décadas al de Terelu Campos, con la que mantuvo una relación sentimental, y cada movimiento de esa familia le acaba llevando a opinar. A finales de agosto tendió la mano a su expareja tras verla llorar en televisión, en un tono muy distinto al de meses atrás, cuando había cargado contra Alejandra Rubio. Ahora es él quien ocupa el centro de la conversación, por un asunto que nada tiene que ver con los platós.
