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Corazón

Ray MacDonald muere con 49 años en el sofá de su salón de Bangkok: las cámaras de la vivienda fijan el desplome a las 00.12 y su mujer lo encontró seis horas después

Pedro Serrano González
6 min 80
Ray MacDonald

El actor y presentador Ray MacDonald, uno de los rostros que definió el entretenimiento tailandés desde los años noventa, ha aparecido muerto este miércoles en el salón de su casa de Bangkok a los 49 años. Lo encontró su propia mujer, tendido en el sofá y frente al televisor, a las 6.20 de la mañana, cuando bajó a despertarlo porque habían quedado en llevar juntos a su hijo al colegio en el primer día del curso escolar. Las cámaras de seguridad de la vivienda han acabado fijando la hora exacta del desplome: las 00.12.

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Seis horas sobre el sofá antes de que nadie en casa lo supiera

El hallazgo se produjo a primera hora de la mañana en el domicilio de Ray MacDonald, en la zona residencial de Phatthanakan, al este de la capital tailandesa. Su mujer, Sirinya Jintanawararak, se lo encontró inconsciente sobre el sofá del salón y creyó al principio que seguía dormido: la pareja se había citado temprano para acompañar juntos al niño en su vuelta a clase, y ella bajó a la sala solo para despertarlo. Cuando comprobó que no reaccionaba dio la voz de alarma a los servicios de emergencia. Las ambulancias llegaron deprisa y los sanitarios le practicaron maniobras de reanimación cardiopulmonar durante varios minutos, sin resultado alguno. La muerte se certificó oficialmente en el mismo lugar en el que había sido encontrado, sin que llegara a ser trasladado a ningún hospital. A la casa acudieron después agentes de la policía local y un equipo de médicos forenses para levantar una primera inspección del entorno.

El dato que ha ordenado la cronología de la madrugada llegó algo más tarde, cuando los agentes de la comisaría de Prawet revisaron las grabaciones de las cámaras de seguridad instaladas en la propia vivienda. En esas imágenes se ve al actor desplomarse sobre el sofá y perder el conocimiento a las 00.12, más de seis horas antes de que su mujer bajara a buscarlo. Nadie en la casa oyó nada durante ese intervalo y nadie volvió a entrar en el salón hasta el amanecer, de modo que el margen entre el desvanecimiento y la llamada a emergencias se comió media noche entera. Ese hueco de seis horas es, por ahora, lo único que se conoce con precisión de las últimas horas de Ray MacDonald: la grabación sitúa el instante en que se derrumbó, pero no explica por qué se derrumbó.

Sin signos de violencia y una autopsia que aún no ha dicho nada

Las fuentes oficiales que han inspeccionado la vivienda han indicado que no se han detectado signos de violencia, forcejeo ni robo, con lo que queda descartada la intervención de terceras personas. El cuerpo fue trasladado al instituto forense para practicar la autopsia oficial, y es ese examen el que deberá determinar con exactitud qué le ocurrió. Hasta que se conozcan sus conclusiones, la causa de la muerte sigue sin confirmarse: ninguna autoridad ha dado una versión definitiva y ni la policía ni el equipo médico han avanzado un diagnóstico. Personas próximas al entorno familiar han mencionado que el presentador llevaba tiempo soportando un ritmo de trabajo muy exigente y una fatiga acumulada por la falta de descanso regular, un apunte que procede de su círculo y que no equivale a una explicación médica.

Su viuda ha sido la única voz de la familia que se ha pronunciado, y lo ha hecho con una frase breve que ha recorrido Tailandia en cuestión de horas. «Tal vez estaba listo para retirarse». La reacción en el país ha sido inmediata y masiva. Compañeros de profesión, directores, presentadores y varias generaciones de espectadores que crecieron viéndolo en la televisión pública han llenado las redes de mensajes de despedida desde primera hora, en una avalancha de homenajes que mide bastante bien lo que Ray MacDonald significaba allí. No era una figura de nicho ni un secundario recuperado por la nostalgia: era un rostro familiar para quien tenía quince años en los noventa y también para quien lo seguía este verano en Youtube, un caso raro de continuidad en un oficio que suele devorar a sus estrellas juveniles.

Del gamberro de ‘Teen Talk’ a dos premios nacionales seguidos

Había nacido el 21 de mayo de 1977 y era de ascendencia tailandesa y escocesa. Antes de la televisión destacó en el deporte y llegó a competir como futbolista juvenil en torneos internacionales en Suecia, entre ellos la Gothia Cup. Su primer trabajo relevante en pantalla fue como conductor de Teen Talk, uno de los programas juveniles más populares de la Tailandia de los noventa, donde funcionaron a la vez su humor gamberro, su aire de indisciplinado y una imagen que no encajaba con el molde del presentador de la época. De ahí salió también el proyecto musical TeenTrax, con GMM Grammy, que dejó dos discos.

El cine llegó en 1997 con Fun Bar Karaoke, que le valió el premio Suphannahong al mejor actor de la Asociación Nacional de Cine de Tailandia. Repitió galardón al año siguiente con O-Negative, un drama romántico sobre estudiantes universitarios, y sumó después el reconocimiento de la Bangkok Critics Assembly. Vinieron Fake (2003), Six (2004), Opapatika (2007), Dear Galileo (2009) —que le dio el premio al mejor actor de reparto en los Komchadluek Awards— y Nak Prok (2010). Su último estreno en salas, Behind the Screens, es de julio de este mismo año.

El mochilero que acabó convertido en canal de YouTube

La segunda mitad de su carrera se explica lejos de los rodajes. MacDonald fue de los primeros nombres del entretenimiento tailandés en llevar a la pantalla el viaje mochilero y en solitario, y lo hizo con un formato deliberadamente áspero: encuentros con gente real, trayectos improvisados y las incomodidades del camino por delante del acabado de producción. Programas como Roam Alone convirtieron esa manera de contar el viaje en un género propio dentro de la televisión del país, con paso por las cadenas Channel 3, Channel 5, Channel 9 y One 31.

En su última etapa dejó de lado la interpretación para volcarse en los medios digitales. Abrió el canal Rayron en YouTube, dedicado a viajes y rutas internacionales, y reunió alrededor de 750.000 suscriptores con contenidos de viaje y de estilo de vida, entre ellos el programa Tit Tiew, en el que se reencontraba con amigos de toda la vida. Se había casado en 2018 con Sirinya Jintanawararak y deja un hijo, el mismo que este miércoles tenía su primer día de colegio. La autopsia dirá lo que las cámaras no pueden decir; mientras tanto, lo que queda es un plató vacío en la televisión tailandesa y un canal de viajes que se ha detenido a mitad de ruta.

Pedro Serrano González
Escrito por Pedro Serrano González

Pedro Serrano González es un comunicador y productor con una trayectoria ligada a los grandes nombres de la radio, la televisión y los nuevos formatos digitales. Al frente de Vibras en Corte, impulsa un proyecto que convierte la actualidad televisiva y el entretenimiento en clips virales con personalidad propia.

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