Lydia Bosch ha reaparecido en sus redes sociales desde un hospital y en silla de ruedas, después de sufrir un percance durante uno de los ensayos de Fedra, en los infiernos, la obra con la que debutará el próximo 12 de agosto en el Teatro Romano de Mérida. La actriz, de 62 años, ha contado con humor y sin dramatismo el susto de salud, dejando claro que nada va a impedir que suba al escenario en la fecha prevista.
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«Como Clarita, la de Heidi»: así contó Lydia Bosch su paso por el hospital
El percance se produjo en la madrugada del viernes 31 de julio, justo después de uno de los ensayos de la obra. Fue dos días más tarde, en la madrugada del domingo 2 de agosto, cuando la actriz decidió compartir lo ocurrido con sus seguidores a través de varias publicaciones en Instagram, entre ellas un vídeo grabado desde el propio centro hospitalario. «Así, en silla de ruedas, como Clarita, la de Heidi. Aquí estoy yo para que me hagan la radiografía», explicó Lydia Bosch mientras mostraba la silla de ruedas sobre la que se encontraba. La propia intérprete precisó el origen exacto de las imágenes: «El vídeo es de la madrugada de este viernes después de uno de los ensayos», escribió, dejando claro que el episodio ya llevaba un par de días resuelto cuando decidió contarlo.
El diagnóstico, según relató ella misma, fue una tendinitis rotuliana que la llevó de inmediato a pasar por urgencias. «Desde el hospital mandaba mensajes a mis compañeros, ya queridísima familia, pasándoles el parte», confesó, dejando claro que se trataba de un contratiempo menor y no de algo que pusiera en riesgo su participación en el montaje que lleva semanas preparando con ilusión.
El sentido del humor, «el mejor camino» para sobrellevar el percance
Lydia Bosch no ha perdido la sonrisa en ningún momento de sus publicaciones, y ha bromeado incluso con no saber si estaba ensayando Fedra o una película de acción como Gladiator, en referencia al tipo de esfuerzo físico que le pasó factura. «Lo que sí tengo claro es que el sentido del humor es el mejor camino para sobrellevar cualquier situación (no estoy hablando, por supuesto, de ningún tipo de desgracia mayor)», explicó la actriz, dejando claro que no quería que sus palabras se interpretaran como algo más grave de lo que fue. Sobre las horas de espera en el hospital, añadió: «El sentido del humor del que os hablaba nos hizo las tropecientas horas de espera que estuvimos ahí mucho más llevaderas».
La actriz fue tajante respecto a sus planes inmediatos: el percance no altera en absoluto la fecha de estreno de Fedra, en los infiernos, prevista para el 12 de agosto en el marco del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida. Se trata de un proyecto que Bosch ha ido compartiendo con entusiasmo en las últimas semanas en sus redes sociales, y que llega en un momento vital que ella misma describe como especialmente dulce, tanto en lo profesional como en lo personal.
De camino a ser abuela: la otra gran noticia de este verano para Lydia Bosch

El percance de salud coincide con otro momento muy significativo para la actriz: está a punto de convertirse en abuela primeriza, después de que su hija Andrea Molina anunciara a finales de junio que espera su primer bebé junto a su pareja, el guitarrista Juan Fernández, del grupo Marlon, con quien lleva más de una década de relación. Bosch, que suele mantener su vida privada alejada del foco mediático, ha hablado con emoción de esta nueva etapa: «Verla feliz, este es el mayor premio que una persona puede tener hacia la gente que quiere, y como madre tengo la suerte de tener los tres hijos más maravillosos del mundo», ha explicado.
La actriz también ha reconocido sentir una mezcla de ilusión y prudencia ante su nuevo papel. «Me veo de abuela, me encantan los niños y un niño en una familia es lo mejor que puede haber, estoy feliz porque mi madre, que hace 99 años en diciembre, va a ser una bisabuela estupenda», relató, poniendo en valor que la noticia alcanza a cuatro generaciones de la familia. Sobre el papel que quiere jugar junto a su hija, fue igual de clara: «Nunca he sido abuela, pero me veo disfrutando y respetando a Andrea, no voy a saltármela mucho, quiero hacer las cosas bien y eso será hacer las cosas como ella quiere», zanjó, mostrando la misma actitud serena con la que esta semana ha afrontado también su paso por el hospital.
