El AT&T Stadium de Arlington (Texas) no solo vio cómo España se metía en la final del Mundial de fútbol tumbando a Francia por 2-0. Vio también una grada convertida en un desfile de celebridades: Javier Bardem compartiendo palco con el DJ Steve Aoki y el velocista Usain Bolt; David Beckham y Victoria Beckham charlando y bromeando con Timothée Chalamet; los héroes de 2010 —Iker Casillas, Carles Puyol, Sergio Ramos y Xavi Hernández— con el gesto serio en el palco de autoridades; y el chef José Andrés, celebrando el segundo gol como si lo hubiera marcado él.
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Bardem, solo esta vez… y con la camiseta puesta

El actor español más laureado de la historia se ha convertido en uno de los rostros fijos de este Mundial, aunque esta vez acudió sin la compañía habitual: en otras citas se le ha visto junto a su mujer, Penélope Cruz, o junto a Rosalía. En esta ocasión estaba solo, y sin embargo el detalle que más se comentó no fue su soledad, sino su indumentaria: Bardem lució la camiseta de la Selección Española, algo que no había hecho en encuentros anteriores y que precisamente entonces le costó no pocas críticas. Mensaje recibido, parece.
A su lado, un palco tan improbable como fotogénico: el DJ Steve Aoki, una de las figuras más reconocibles de la música electrónica mundial, y Usain Bolt, el hombre más rápido de todos los tiempos, plusmarquista de los 100 y los 200 metros y aficionado confeso al fútbol. Tres mundos —el cine, la música y el atletismo— sentados en la misma fila para ver a España.
Los Beckham y Chalamet, entre bromas a pocos metros
Muy cerca de ellos se sentaba otro de los matrimonios más mediáticos del planeta. David Beckham acudió al estadio acompañado de su mujer, Victoria, y ambos compartieron charla y risas con el actor Timothée Chalamet, que se ha convertido en otro de los habituales de las gradas de este torneo pese a no tener ningún vínculo evidente con ninguna de las dos selecciones. La imagen de los tres conversando distendidamente mientras el marcador iba cayendo del lado español es una de las que más ha circulado de la noche.
David Beckham & Timothée Chalamet spotted at Spain-France World Cup semifinal 🤩 pic.twitter.com/VhKX69RLw3
— Yahoo Sports (@YahooSports) July 14, 2026
El contraste con la otra grada era total. Porque a pocos metros, con el rostro serio y la concentración de quien sabe exactamente lo que está en juego, seguían el partido Iker Casillas, Carles Puyol, Sergio Ramos y Xavi. Los héroes de aquella Roja que levantó la copa en Sudáfrica en 2010 vieron el encuentro desde el palco de autoridades, acompañados de otros nombres de aquella generación irrepetible como Fernando Hierro y Míchel Salgado. Dieciséis años después, los campeones mirando cómo una nueva generación se gana el derecho a repetir su gesta.
Las parejas de los jugadores… y un chef desatado
En la grada también hubo sitio para las caras que sostienen a los futbolistas desde fuera del campo.

Claudia Rodríguez, mujer de Marc Cucurella, e Inés García, novia de Lamine Yamal, siguieron el choque apoyando a sus parejas en una de las noches más importantes de sus carreras.
VAMOS! @SEFutbol … pic.twitter.com/Tx6KsmDtRY
— Chef José Andrés 🕊️🥘🍳 (@chefjoseandres) July 14, 2026
Y por encima de todos ellos, en cuanto a entrega, un nombre inesperado: el chef José Andrés, que celebró el segundo gol de España de una manera tan efusiva que se convirtió en uno de los momentos virales del partido. El cocinero asturiano afincado en Estados Unidos no disimuló ni un segundo de dónde es.
— AITANA (@Aitanax) July 14, 2026
Y luego estaban los que no pudieron cruzar el charco pero se dejaron la voz igualmente. Es el caso de Aitana, que vivió el partido desde casa y demostró ser una forofa de manual: se vistió con la equipación de la selección y se pintó la bandera de España en la cara para ver la semifinal. La cantante, una de las artistas más seguidas del país, se sumó así a la marea de famosos que han hecho de este Mundial una cuestión personal.
Y el domingo, la final
Los goles de Mikel Oyarzabal, de penalti, y de Pedro Porro metieron a España en la segunda final de su historia, que se disputará el domingo 19 de julio. Y si una semifinal ya reunió en la misma grada a los Beckham, a Bardem, a Usain Bolt, a Chalamet, a Steve Aoki, a media selección campeona del mundo y a uno de los cocineros más famosos del planeta, cabe preguntarse qué va a pasar el domingo. Porque a este paso, no va a quedar ni un asiento libre en todo Estados Unidos.
