Álvaro Muñoz Escassi ha roto su silencio sobre la nueva ilusión de su ex, Sheila Casas, y lo ha hecho con una buena dosis de humor. El jinete, al que todas las miradas señalaban por el asombroso parecido entre él y el flamante novio de la hermana de Mario Casas, ni se ha molestado ni se ha incomodado. Al contrario: ha tirado de guasa para zanjar el asunto con una frase que ya corre como la pólvora, «como se parezca a mí, pobrecito».
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El verano ha traído un nuevo capítulo sentimental a la familia Casas. Mientras Óscar rompía por sorpresa con Ana Mena, Sheila Casas arrancaba la temporada estival de nuevo enamorada, según destaparon unas imágenes muy cómplices y apasionadas en aguas de Ibiza junto al empresario Sergio Ignacio González Sobrino. El detalle que disparó todos los comentarios fue el evidente aire de familia entre el nuevo amor de Sheila y su anterior pareja, hasta el punto de que muchos hablan directamente de un «doble» de Escassi. Y, como no podía ser de otra manera, la pregunta acabó aterrizando en el propio jinete.
La reacción de Escassi: buen rollo y mucho sentido del humor
Lejos de molestarse, el colaborador televisivo se mostró encantado de ver feliz a quien fue su pareja. «No lo he visto, pero si está bien, me alegro mucho por ella. Espero que esté muy bien, la verdad. La quiero mucho», declaró a Europa Press en sus primeras palabras sobre el romance, dejando claro que entre ellos no quedan rencores. Eso sí, cuando le preguntaron por el comentadísimo parecido físico, no pudo reprimir la broma: «Como se parezca a mí, pobrecito», soltó entre risas, confirmando además que ni siquiera ha hablado con Sheila sobre este nuevo capítulo de su vida.
Su reacción cuadra con el tono en que se cerró aquella historia. Conviene recordar que Escassi y Sheila Casas pusieron fin a su relación hace cosa de un año, pocos días después de que el jinete regresara de Supervivientes y tras unos diez meses juntos. Lo hicieron mediante un comunicado en el que descartaron cualquier infidelidad, subrayaron que la ruptura se había producido en los mejores términos y prometieron conservar el cariño. «Cuesta soltar muchas veces a una persona que te hizo feliz, que te hizo reír, que te hizo sentir», confesó él entonces, un afecto que ahora ha vuelto a quedar patente al desearle lo mejor sin un solo reproche.
Quién es Sergio, el empresario que ha conquistado a Sheila

Más allá del parecido, el nuevo amor de Sheila Casas tiene nombre, apellidos y una biografía de lo más jugosa. Sergio Ignacio González Sobrino, a punto de cumplir los 50, es un empresario dedicado a los negocios inmobiliarios desde el Grupo Montana que en el pasado ejerció también como representante de futbolistas, faceta en la que llegó a estar a punto de comprar el Rayo Vallecano, un movimiento que en su día le regaló unos cuantos titulares. En lo personal, presume de familia supernumerosa: es padre de cinco hijos nacidos de distintas relaciones y, según ha trascendido, habría estado casado hasta hace apenas unos meses con la madre de dos de ellos.
La protagonista de la historia, por su parte, prefiere quitarle hierro a las comparaciones. «Yo no se lo veo, la verdad», respondió Sheila a su llegada al aeropuerto tras la escapada balear, una aventura en la que asegura haber «reconectado» y de la que ha ido compartiendo las primeras pinceladas como pareja. Mientras tanto, la mayor del clan Casas disfruta de su momento más dulce en plena efervescencia amorosa familiar, con su hermano Mario afianzado junto a Melyssa Pinto y un Escassi que, lejos de dramatizar, ha demostrado que se puede pasar página con una sonrisa.
