Julio Iglesias ha obtenido un triunfo ¿definitivo? en los tribunales ordinarios después de que la Sala de lo Contencioso de la Audiencia Nacional haya fallado a su favor en su pugna contra el criterio del Ministerio Público. El tribunal ha anulado de forma taxativa la resolución del Fiscal Jefe que impedía al cantante conocer los términos exactos de la acusación interpuesta contra él por dos antiguas empleadas, ordenando la entrega inmediata de toda la documentación derivada de las diligencias de investigación. La resolución judicial dota al artista de las herramientas necesarias para limpiar su nombre, tras meses de absoluto secretismo en torno a unas graves imputaciones que amenazaban su legado artístico.
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Las pesquisas iniciales se remontan al pasado mes de enero, cuando los servicios jurídicos de la conocida organización Women’s Link Worldwide formalizaron una denuncia penal en nombre de dos trabajadoras de origen extranjero. Los hechos descritos en el escrito de acusación apuntaban a presuntos delitos de violencia sexual cometidos supuestamente en entornos privados de Bahamas y la República Dominicana durante el periodo en el que ambas prestaban servicios laborales para el cantante.
La Fiscalía otorgó de inmediato la condición de testigos protegidas a las dos mujeres y puso en marcha una serie de declaraciones para calibrar la veracidad de los testimonios. Sin embargo, el recorrido penal de la queja fue sumamente breve: el 23 de enero, el Fiscal Jefe decretó el archivo de las actuaciones alegando una estricta falta de competencia territorial de los juzgados nacionales para perseguir conductas localizadas en suelo extranjero.
A pesar del carpetazo exprés, el Ministerio Público blindó los expedientes y negó de forma sistemática el acceso a los mismos al entorno legal del vocalista, provocando una situación de indefensión institucional que los letrados del cantante decidieron batir mediante un recurso contencioso que ahora ha recibido el visto bueno de la magistrada ponente.
Los argumentos legales de la indefensión ante la jueza
La defensa jurídica del baladista centró su estrategia en denunciar la opacidad del proceso y el vacío informativo al que se sometía a un ciudadano que requería conocer la literalidad de los cargos para salvaguardar su reputación comercial y civil. El equipo legal argumentó que el cerrojazo fiscal impedía activar las correspondientes demandas por denuncia falsa e intromisión ilegítima en el derecho al honor contra las demandantes.
La resolución del tribunal expone de manera taxativa la nulidad de las trabas impuestas por la Fiscalía de la Audiencia Nacional: «La Audiencia Nacional ha declarado nula la resolución del Fiscal Jefe de la Fiscalía de la Audiencia Nacional negaba a Julio Iglesias el acceso a la denuncia y al contenido íntegro de las diligencias de investigación abiertas contra él».
La sentencia estipula que, si bien el cantante tiene todo el derecho de examinar el bruto de la acusación formulada en enero, las piezas entregadas deberán someterse a un riguroso proceso de borrado de datos de filiación con el fin de no quebrar la seguridad de las denunciantes originales: «La magistrada ha estimado el recurso del cantante y ha ordenado la entrega de la denuncia y de las diligencias preprocesales, aunque estas serán anonimizadas».
La vía de la apelación y el contrataque de las letradas
La batalla judicial no se da por finiquitada en las estancias de la Audiencia Nacional, dado que el propio auto judicial concede una última ventana de resistencia a la representación de las dos extrabajadoras de la corporación musical. Las abogadas de la plataforma feminista disponen de un plazo improrrogable de quince días para interponer un recurso de apelación que intente congelar la entrega de los folios custodiados por el fiscal.
Las letradas sostienen que destapar el texto, aun con tachaduras en los apellidos y documentos de identidad, pone en serio peligro la integridad de las afectadas, facilitando que el entorno del vocalista deduzca las identidades reales debido a las fechas de los contratos de trabajo y las localizaciones geográficas de los sucesos descritos.
Por su parte, el equipo del cantante prevé formalizar de manera fulminante querellas criminales en cuanto los folios sean depositados en su poder, buscando resarcir los daños reputacionales que el amago de proceso penal causó en sus diferentes alianzas de patrocinios a nivel transatlántico durante el arranque de la presente temporada.
El impacto en la estrategia defensiva del cantante
Este espaldarazo jurídico sitúa al veterano vocalista en una posición de clara ventaja táctica dentro de la crónica judicial del año. Tras verse sometido al escrutinio público por unas insinuaciones de enorme calado penal que diversos medios digitales airearon de forma masiva en el primer trimestre, el archivo firme por incompetencia y el posterior tirón de orejas judicial a la Fiscalía desactivan la presión corporativa sobre su figura.
La estrategia del despacho de abogados del artista pasa por no dejar pasar ni una sola de las acusaciones vertidas en plataformas, asumiendo que el derecho a la defensa exige una simetría total de información entre las partes de un litigio, incluso cuando este ha nacido muerto en las oficinas del Ministerio Público debido a la de la demarcación territorial de las leyes de enjuiciamiento criminal.
