Fátima Báñez, exministra de Empleo, ha recibido sepultura este viernes en el cementerio municipal de San Juan del Puerto, el municipio de Huelva donde nació, tras una misa funeral en la parroquia de San Juan Bautista a la que han acudido su familia, vecinos del pueblo y una amplia representación del Partido Popular, con el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, al frente, además del líder de la patronal CEOE, Antonio Garamendi.
Te recomendamos

Joaquín Torres, pasajero de uno de los trenes de Urda, se aparta de los medios: pide «un tiempo de descanso y estricta privacidad para asimilar lo vivido»

El actor César Vicente pierde a su padre en el choque de trenes de Urda: «No hay alma que pueda quitarme esta pena»

Hallado sin vida en Urda Antonio Vázquez, hermano del diestro Curro Vázquez y apoderado del torero Pablo Aguado, tras un día desaparecido después del choque de trenes

Cristina Cifuentes despide a su amiga, la exministra Fátima Báñez, fallecida en el accidente de tren de Urda: «Su ausencia deja un vacío imposible de llenar»
Una misa pública por deseo de la familia y un féretro con la corona «Tu familia»

La familia de Báñez, fallecida a los 59 años en el accidente ferroviario de Urda (Toledo), había pedido que la despedida tuviera carácter público, y esa voluntad permitió que vecinos de la localidad compartieran el último adiós con dirigentes políticos y empresariales llegados desde distintos puntos del país. La ceremonia religiosa comenzó a las 16:30 horas y estuvo presidida por el féretro, adornado con flores blancas y con una corona en la que podía leerse la inscripción «Tu familia». Por expreso deseo de su marido, Jaime Alonso, y de sus hijos, los actos principales se trasladaron al pueblo natal de la exministra, después de un velatorio celebrado ese mismo viernes en el tanatorio de Huelva capital.
El Ayuntamiento de San Juan del Puerto, que ha decretado dos días de luto oficial, difundió tras la muerte de Báñez un comunicado en el que aseguraba que el municipio «se une al dolor de sus familiares, amigos y seres queridos, trasladándoles todo su cariño, apoyo y más sentido pésame ante tan triste pérdida». En ese mismo texto, la familia quiso expresar su «sincero agradecimiento» por las «innumerables muestras de cariño, afecto y solidaridad que están recibiendo desde que se conoció la noticia», y pidió a su vez «respeto y comprensión en estos difíciles momentos, para afrontar el duelo en la tranquilidad que necesitan».
Juanma Moreno recuerda a Báñez como «una muy buena colaboradora» y evoca el accidente de Adamuz

Juanma Moreno, que acudió acompañado por su mujer, Manuela Villena, recordó a las puertas del templo la relación personal y profesional que mantuvo durante años con Báñez: «Era una muy buena colaboradora, en los momentos buenos y en los malos. Compartí con ella muchas cosas, estamos muy apenados». El presidente andaluz se refirió también al impacto emocional del siniestro y a las familias afectadas por otro accidente ferroviario, al señalar que «hemos vuelto a revivir el drama de Adamuz, que a mí me marcó emocionalmente», y que en estos días había hablado con algunas de esas familias, que, según dijo, «están reviviendo todo».

Moreno explicó, asimismo, que había recibido llamadas de compañeros de partido que querían desplazarse hasta Huelva para despedir a la exministra y que no habían podido hacerlo por la falta de conexiones ferroviarias con Andalucía. También viajó hasta la provincia Mariano Rajoy, expresidente del Gobierno, que aseguró que su estancia allí era «un motivo por el que nunca me hubiera gustado estar». «Fátima Báñez era una persona de una enorme competencia, era una persona inteligente, leal, muy trabajadora y, sobre todo, era una buena persona; jamás le hizo daño a nadie, siempre estaba dispuesta a ayudar», añadió Rajoy, que calificó su muerte como una pérdida «enorme» para toda España.
Miguel Tellado, Ana Pastor y Antonio Garamendi, entre los asistentes al funeral

La representación del Partido Popular, formación en la que Báñez desarrolló buena parte de su carrera desde mediados de los años noventa, incluyó al secretario general del partido, Miguel Tellado; a la presidenta del Parlamento andaluz, Ana Mestre, y a las exministras Isabel García Tejerina y Ana Pastor. En nombre de otra formación acudió María Márquez, parlamentaria del PSOE de Andalucía, mientras que el mundo empresarial estuvo encabezado por Antonio Garamendi, presidente de una organización a la que la exministra seguía vinculada como presidenta de la Fundación CEOE, cargo que ocupaba desde 2020.




Buena parte de esos compañeros y amigos ya habían pasado por el tanatorio de Huelva durante las horas previas al entierro, donde la cúpula de la CEOE y dirigentes populares de su etapa en el Gobierno y del ámbito andaluz acompañaron a la familia antes del traslado a San Juan del Puerto.

Tras el oficio, los restos de la exministra recibieron sepultura en el cementerio municipal de la localidad, con la que mantuvo siempre una estrecha relación pese a que su trayectoria política la llevó a ocupar responsabilidades de primer nivel en Madrid.
Báñez fue ministra de Empleo y Seguridad Social entre 2011 y 2018 en los dos gobiernos de Rajoy, etapa en la que impulsó la reforma laboral de 2012, y en marzo de 2019 anunció su retirada de la primera línea política. Su desaparición tras el choque de trenes ya se conoció el miércoles, cuando se supo que viajaba en uno de los trenes que chocaron en Urda y no había sido localizada, y horas después se confirmó que había fallecido en el vagón más castigado, camino de un acto empresarial en Sevilla. Entre las despedidas de los últimos días figuró la de la expresidenta madrileña Cristina Cifuentes, que la recordó como amiga.
