El puzle sobre lo ocurrido en las vías de Córdoba empieza a completarse con una revelación estremecedora. ‘ElDiario.es‘ y ‘Cordópolis’ han tenido acceso en exclusiva a las grabaciones de la caja negra del tren Iryo, capturando la comunicación desesperada entre el maquinista y el puesto de mando de Atocha. Los audios muestran una realidad inquietante: en los primeros segundos del desastre, el conductor no era consciente de haber colisionado con el Alvia. Un «enganchón», un tren bloqueado y la invasión de la vía contigua marcan una secuencia de hechos que ya es historia negra de la alta velocidad española. En ‘Vibras en Corte‘ analizamos paso a paso esta comunicación que será la pieza clave para la Guardia Civil y la CIAF.
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La tarde del domingo 18 de enero, a las 19:45 horas, el silencio de Adamuz se rompió por un impacto que ha dejado ya 43 víctimas mortales. Sin embargo, en la cabina del tren 6189 (Iryo Málaga-Madrid), el primer diagnóstico fue técnico: un «enganchón». Este término, que hace referencia a un problema con la catenaria, fue el primer aviso que recibió el centro de mando, antes de que la magnitud del desastre se hiciera evidente.
La secuencia del caos: Del fallo técnico al fuego
En la primera llamada, el maquinista informa con relativa calma de un problema eléctrico. Sin embargo, el sonido del freno de emergencia de fondo ya anticipaba que algo no iba bien. La situación escala rápidamente en una segunda comunicación donde la voz del conductor cambia por completo al descubrir que su tren ha descarrilado e invade la vía del Alvia.
«Necesito que paren el tráfico en las vías urgentemente», suplica el maquinista, mientras informa de la presencia de fuego y de numerosos heridos. Lo más llamativo es la respuesta desde Atocha: «No hay ningún tren llegando», una frase que choca frontalmente con la realidad de un Alvia Madrid-Huelva que ya había impactado o estaba a punto de hacerlo en ese mismo punto kilométrico.
Estas son las comunicaciones que ya forman parte de la instrucción judicial:
Primera llamada
Centro de mando de Adif en Atocha: 6189, aquí Atocha, dime.
Maquinista: Hola Atocha, mira, acabo de sufrir un enganchón a la altura de Adamuz.
Centro de mando de Adif en Atocha: Ah, ya, ya te veo, ya te veo.
Maquinista: Venga, de acuerdo.
Centro de mando de Adif en Atocha: Déjame un teléfono, anda.
Maquinista: Apunte, por favor … [Freno de emergencia de fondo].
Centro de mando de Adif en Atocha: Me dicen por aquí que bajes pantógrafos.
Maquinista: Más abajo no pueden estar.
Centro de mando de Adif en Atocha: O sea que ya los has bajado.
Maquinista: Sí, está todo bajadísimo.
Centro de mando de Adif en Atocha: Venga, de acuerdo.
Maquinista: De hecho, tengo el tren bloqueado… o sea ahora mismo.
Centro de mando de Adif en Atocha: O sea que no te puedes mover.
Maquinista: No… voy a necesitar reconocer.
Centro de mando de Adif en Atocha: Vas a necesitar reconocer, tú.
Maquinista: Sí.
Centro de mando de Adif en Atocha: Un segundito maquinista, no cuelgues. O te llamo yo ahora.
Maquinista: Sí, tranquilo.
Centro de mando de Adif en Atocha: Venga.
Segunda llamada
Centro de mando de Adif en Atocha: 6189, aquí Atocha.
Maquinista: Hola, Atocha, 6189, mira comunicarle que es un descarrilamiento y estoy invadiendo la vía contigua. Repito: descarrilamiento y estoy invadiendo la vía contigua.
Centro de mando de Adif en Atocha: Vale, venga, recibido, pues gracias por avisar.
Maquinista: Necesito que paren el tráfico en las vías urgentemente, por favor.
Centro de mando de Adif en Atocha: Sí, sí, sí… no hay ningún tren llegando.
Maquinista: Y tengo incendio también… necesito abandonar la cabina porque tengo que verificar, ¿vale? Tengo un coche incendiando.
Centro de mando de Adif en Atocha: Tengo su teléfono, perfecto, pues voy a comunicarlo por aquí. Ahora me pongo en contacto con usted.
Maquinista: Y necesito que envíen, por favor, también un servicio de urgencia, bomberos y ambulancias, que tengo también heridos en el tren.
Centro de mando de Adif en Atocha: Vale, vale, venga, recibido.
Maquinista: Tienen mi teléfono, ¿vale?
Centro de mando de Adif en Atocha: Sí, sí, lo tengo.
Maquinista: Abandono la cabina, le informo, ¿vale?
Centro de mando de Adif en Atocha: Vale, perfecto, hasta ahora.
Incertidumbre en la investigación
¿Fue el «enganchón» la causa del descarrilamiento o una consecuencia del impacto inicial? ¿Por qué el puesto de mando no detectó que el Alvia estaba en zona de peligro? La complejidad del escenario sugiere que fallaron múltiples sistemas de seguridad simultáneamente. Los investigadores de la CIAF y la Guardia Civil analizan ahora cada segundo de estos audios para determinar si hubo un error en la coordinación del tráfico ferroviario.
