Cristiano Ronaldo ha anunciado este jueves que deja la Selección de Portugal después de 23 años vistiendo su camiseta. Lo ha hecho en un vídeo publicado en su cuenta de Instagram, cuyo texto arranca con un «Portugal estará siempre en mí» y en el que se dirige «a los portugueses» para decirles que «ha llegado el momento de colgar el número 7».
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El dorsal que nunca sintió como exclusivamente suyo

Cristiano, de 41 años y máximo goleador de la historia de la selección portuguesa, explica en el mensaje que nunca consideró el dorsal como algo propio: «Nunca la sentí como exclusivamente mía, pero durante 23 años tuve el privilegio y la responsabilidad de vestirla». El anuncio, difundido este jueves 5 de noviembre, cierra más de un mes de incertidumbre sobre su continuidad con el combinado nacional, que se abrió a finales de septiembre con su salida de la concentración del equipo.
Cristiano da este paso al lado tras la polémica con el actual seleccionador, Jorge Jesus, al que había acusado de mentir después de abandonar la concentración. El mensaje de Instagram no detalla si habrá un partido de despedida ni cuándo sería, y tampoco recoge una fecha para su último encuentro con la camiseta de Portugal. A finales de septiembre todavía disputó con Portugal un partido ante Gales, días antes del encuentro que desencadenó la crisis.
Media hora de calentamiento en Oslo sin jugar ante Noruega
La ruptura se fraguó a finales de septiembre. Cinco días después de presentarse junto a Jorge Jesus, el nuevo seleccionador, y de prometer que a sus 41 años estaba listo para una nueva etapa acatando lo que le mandara el técnico —«jugar, salir, entrar o no jugar»—, Cristiano calentó durante media hora en Oslo sin disputar un solo minuto ante Noruega. Abandonó el campo haciendo gestos de contrariedad mientras sus compañeros celebraban con la afición el triunfo por 1-2, y después desapareció de los entrenamientos.
Según la televisión pública RTP y el diario A Bola, el presidente de la federación portuguesa, Pedro Proença, se desplazó de urgencia a Copenhague, donde había llegado la selección para el siguiente compromiso, ante Dinamarca. La reunión entre Proença, Jorge Jesus y el jugador no recompuso la relación y Cristiano acabó abandonando la concentración, una marcha que tuvo un enorme impacto en el fútbol mundial y que dejó abierta la incógnita de su futuro internacional.
El comunicado en el que acusó a Jorge Jesus de incumplir su palabra

El 6 de octubre, en un extenso comunicado difundido a la prensa portuguesa, Cristiano acusó a Jorge Jesus de haber «incumplido su palabra» por no alinearlo ante Noruega, cuando le habían dicho que jugaría 30 minutos. «Estuve calentando desde el descanso, vi cómo pasaban los minutos y no me llamaron. El seleccionador no había cumplido su palabra», escribió entonces el delantero, que culpó al técnico de una «agresividad» que no merecía y se declaró, aun así, «disponible» para volver a jugar con Portugal.
En aquel escrito también contaba que fue la propia federación la que le pidió que no dejara la selección tras el Mundial y que le consultó sobre la elección del nuevo seleccionador. Pidió perdón a sus compañeros por abandonar la concentración y aseguró que jamás había participado en una decisión táctica del equipo, aunque no confirmó entonces su retirada. Algunos medios portugueses publicaron después que no volvería mientras Jorge Jesus siguiera en el banquillo, y el comunicado terminaba con un «Créanme, esta es la pura verdad».
