Hay nueva reacción en el clan Janeiro al ataque de Julia Janeiro contra Belén Esteban, y esta vez es para quitarse de en medio. Víctor Janeiro, hermano de Jesulín de Ubrique y tío de la joven, se ha pronunciado este miércoles con una frase que es a la vez una negativa y un recado. «Yo la verdad es que no opino nada. Yo me mantengo al margen porque yo tengo también mi familia».
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Una respuesta que dice más por lo que no dice

Lo llamativo de la contestación de Víctor Janeiro es todo lo que deja fuera. No dice si le parecen bien las palabras de su sobrina, no dice si cree que se equivocó al atacar a Belén Esteban —madre de su hermana Andrea— y no defiende a ninguna de las dos partes. Se limita a marcar una frontera —«yo tengo también mi familia»— que, viniendo del tío de Julia Janeiro, funciona como una manera educada de decir que no piensa cargar con lo que ha hecho ella. En una familia en la que casi todos los miembros han opinado alguna vez de todo, ese silencio deliberado es en sí mismo una postura.
Hay un segundo dato que aporta y que retrata cómo de dividida está la casa: dice no saber cómo se ha tomado su madre, Carmen Bazán, este enfrentamiento. «No tengo ni idea», ha reconocido, y ha añadido que ni siquiera ha hablado del asunto con ella. El detalle no es menor, porque Carmen Bazán es abuela de las dos nietas implicadas —la que ataca y la que es hija de la atacada— y mantiene, en cambio, buena relación con Belén Esteban. Es decir, la persona con más motivos para estar incómoda con todo esto no ha comentado nada ni siquiera con su hijo.
Los que sí están molestos, según su entorno

Mientras Víctor Janeiro se aparta, lo que se asegura desde el entorno es que a Jesulín de Ubrique y a María José Campanario las palabras de su hija no les han sentado nada bien, porque suponen reabrir una guerra mediática con Belén Esteban justo cuando las cosas llevaban tiempo tranquilas. Conviene señalar que esa parte no la han dicho ellos: es lo que se sostiene desde su círculo, y ni el torero ni la odontóloga se han pronunciado públicamente. Ella, además, está fuera: se encuentra en Asia grabando Hasta el fin del mundo, el reality de la cadena pública.
Ese malestar atribuido contrasta con lo que la propia Julia Janeiro contó hace dos días, cuando se plantó y no se retractó asegurando que en su casa están orgullosos de ella y que no se arrepiente de nada de lo dicho. Las dos versiones no encajan, y hasta que hablen los padres seguirán sin encajar. El calendario, además, no ayuda a que el asunto se enfríe: Jesulín de Ubrique tiene previsto volver a los ruedos el próximo mes de septiembre en Ocaña, en Toledo, lo que le pondrá delante de los micrófonos.
De dónde viene todo: un mensaje sobre «nepo babies»

El origen de esta guerra está en un mensaje que Belén Esteban publicó en sus redes presumiendo de que su hija Andrea no es una nepo baby, con un «otras sí» que muchos leyeron como una indirecta a la hija de Jesulín de Ubrique. La respuesta de Julia Janeiro no dejó lugar a interpretaciones: la llamó «meme televisivo», dijo que lleva toda la vida siendo «la sombra» de su padre y le reprochó falta de clase. De ahí en adelante, la escalada ha sido diaria.
La escalada viene de lejos: días antes, Belén Esteban ya había repetido el golpe con un mensaje a su hija Andrea y había celebrado el aniversario de sus padres en plena guerra de indirectas. Cada gesto de una ha tenido respuesta de la otra, y en esa cadena de reacciones se inscribe ahora la de Víctor Janeiro: con la diferencia de que la suya consiste en no entrar. Y queda por saber qué dirán los dos que aún no han hablado, que son precisamente los padres de la joven.
