Los Países Bajos inician una era histórica con la toma de posesión de Rob Jetten como primer ministro. A sus 38 años, el líder social liberal no solo se convierte en el mandatario más joven del país, sino en el primero en romper el techo de cristal de la orientación sexual desde el cargo. A su lado, el jugador de hockey argentino Nicolás Keenan, su prometido, protagoniza junto a él un romance que ha saltado de los estantes de ficción de ‘Rojo, blanco y sangre azul’ a la realidad institucional europea.
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La política europea tiene una nueva pareja que acapara todos los focos. Rob Jetten, del partido D66, ha asumido las riendas de los Países Bajos con una naturalidad que ha desarmado a sus detractores. Su historia con Nicolás Keenan, diez años menor y estrella de la selección argentina de hockey sobre hierba («Los Leones»), es el relato de un encuentro fortuito en un supermercado que ha terminado con consejos de la propia reina Máxima de Holanda y una boda en el horizonte que se celebrará en suelo español.
Del anonimato en TikTok al consejo de la Reina Máxima
El destino de Jetten y Keenan se cruzó hace cuatro años en una compra rutinaria en La Haya. Aunque el político ya era un rostro conocido —protagonista incluso de vídeos humorísticos en TikTok—, fue el deportista quien dio el primer paso escribiéndole por Instagram tras aquel contacto visual entre estanterías. Sin embargo, el camino no fue sencillo. Keenan, criado en el entorno del club Egara de Terrassa (Barcelona) y heredero de una dinastía olímpica de hockey, luchó durante mucho tiempo con el miedo a la respuesta de un deporte de élite donde la homosexualidad seguía siendo un tabú.
Fue la solidez de su vínculo con Jetten lo que le dio la confianza para «dejar de esconderse». Una transición que incluso ha contado con el respaldo de la corona neerlandesa. La reina Máxima, compatriota de Keenan, no dudó en darle un consejo vital para integrarse en su nuevo hogar: «Tienes que hablar bien el neerlandés, porque en cuanto ven que eres extranjero, pasan al inglés». Una misión lingüística que Jetten devuelve practicando un español en el que Nicolás le corrige sin piedad.
Una boda en España con sello argentino
El anuncio de su compromiso bajo el lema «Señor y Señor» sorprendió incluso al círculo más íntimo del primer ministro, quien siempre había renegado del matrimonio. Fue el propio Jetten quien hincó la rodilla para pedirle la mano al deportista, una decisión que ha desencadenado una «tormenta» organizativa familiar. Con el humor que le caracteriza, Jetten ha bromeado sobre la influencia de su suegra argentina en los preparativos: «En cuanto llamas para dar la noticia, dejas de ser el dueño de tu propia boda».
La ceremonia tendrá lugar en España, país con el que ambos mantienen un vínculo estrecho por el pasado deportivo de Keenan en Cataluña. Mientras tanto, el primer ministro sigue siendo el fan número uno de su futuro marido, dejándose ver cada fin de semana en las gradas del club Klein Zwitserland, ya sea bajo la lluvia o la nieve. Una imagen de normalidad que muchos comparan con series de éxito como ‘Más que rivales’, pero que en la realidad neerlandesa supone un hito de visibilidad sin precedentes en la cúpula del poder.
