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Corazón

Tamara Gorro confiesa que tiene miedo y señala a Telecinco por todo lo que, dice, se ha contado de ella mientras estaba de baja

Pedro Serrano González
6 min 77
Tamara Gorro confiesa que tiene miedo y señala a Telecinco por todo lo que, dice, se ha contado de ella mientras estaba…

Tamara Gorro ya está otra vez sentada en el plató de Y Ahora Sonsoles. Volvió este lunes al programa de Antena 3, sin esconder los nervios, y lo primero que hizo fue poner las cartas sobre la mesa: sigue en tratamiento, no ha querido decir de qué, y reconoce que el golpe la ha dejado en el suelo. «De mi salud estoy en proceso de recuperación», arrancó.

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Tamara Gorro había pasado dos meses y 18 días sin pisar ese plató, después de un verano que empezó con un ingreso hospitalario y acabó con ella fuera de las cámaras y fuera de las redes sociales, su territorio natural. Volvió «después de mucho tiempo», como dijo ella misma, y con la voz algo temblorosa. No llegó a contar qué tiene. Sí contó cómo está, y ahí no maquilló nada. «Psicológicamente he tocado fondo».

«La vida es la encargada de decirte stop»

El relato lo hizo sin dramatismo y con una frase que lleva repitiendo desde marzo. «De repente como yo siempre digo, la vida te para. Yo creo que todos pasamos por momentos supercomplicados en todos los aspectos, pero cuando la salud te dice, hasta aquí, se acabó. La vida es la encargada de decirte stop», explicó. Fue en marzo cuando empezó a hacerse pruebas y cuando anunció que se retiraba a hacer reposo; desde entonces ha pasado por operaciones de las que ha preferido no hablar. El parón llegó de golpe en julio, cuando vivió lo que ella llama «un susto muy gordo» y decidió grabarse desde el hospital para que nadie tuviera que especular por ella.

Ella ya había hablado en público de depresión, y lo distinguió de lo de ahora sin rodeos. «La depresión la considero una enfermedad», dijo, antes de subrayar que esto tan duro le pasa por primera vez. Lo dijo con los ojos húmedos y con la cabeza puesta en lo que le ha costado más. «Psicológicamente no estoy bien». Explicó que todo ha venido de golpe, por la salud y por asuntos personales, y que ha trabajado con profesionales para poder sostenerlo, recordando que ya pasó una temporada sin poder levantarse de la cama. En sus redes, durante el verano, Tamara Gorro solo había pedido una cosa: paciencia, porque no estaba viviendo «un proceso agradable».

Por qué no dice qué tiene. «Tengo dos personitas que proteger»

La pregunta flotaba en el plató y la respondió antes de que nadie se la formulara. Sonsoles Ónega le insistió en que se sintiera libre de contar solo hasta donde quisiera, y ella puso el límite en sus hijos. «Tengo dos personitas que proteger, una ya es mayor y no quiero que escuche ciertas palabras. Y no tengo la obligación de contar a nadie, porque no le importa nadie. Hay gente muy mala que va a hacerme daño a mí y a mis hijos». Es el mismo argumento que ha sostenido desde marzo y del que no se ha movido ni un centímetro.

Lo que sí quiso contar es el precio que ha pagado en casa, y fue el momento en el que se quebró. «Bastante mal lo han pasado; mis hijos me han visto muy mal. Tengo miedo», dijo entre lágrimas. Sus compañeros de programa saben lo que ha ocurrido, según explicó, aunque ella no quiere que se haga público. El verano lo pasó en parte en Ibiza con los niños y con Ezequiel Garay, el padre de los menores, con quien mantiene una relación que los dos cuidan precisamente para eso.

El agradecimiento a su cadena y el sueldo que no cobra

Antes de entrar en materia soltó un aviso que dejó al plató en silencio. «No estoy cobrando. Hablo porque me da la gana y porque es mi programa, y punto». Y después, el agradecimiento que se llevó el aplauso del público presente. «Gracias por respetar, porque esta cadena a mí me ha respetado mucho. De mí no se ha hablado ni un día, después de pedir, por favor, que me estoy recuperando». Insistió una segunda vez, ya emocionada. «Los números han dado igual aquí. Así que, gracias a mi cadena por ese respeto». Y sí puso nombre a la otra parte de la comparación: Telecinco, la casa donde, sostiene, se ha estado hablando de ella todos estos meses en los que ella no ha dicho nada.

Su trayectoria previa en televisión estuvo casi entera en Telecinco: se estrenó allí en 2009 en Mujeres y hombres y viceversa y su última etapa en esa casa fue como colaboradora del debate de Supervivientes, hasta 2017. Desde entonces su sitio ha sido el grupo Atresmedia, donde encadena varios años en pantalla y donde encontró el hueco al que ha vuelto ahora.

«A mí dejadme en paz, yo estoy saturada»

Con el traje de colaboradora ya puesto, Tamara Gorro entró en el asunto del que se ha hablado durante todo el tiempo que ella ha estado callada, y entró para desmentirlo en bloque y con el nombre de la cadena por delante: lo que se ha contado de ella en Telecinco estos meses son, dice, mentiras. Lo primero, el vídeo que su pareja, Cayetano Rivera, publicó en sus redes y que puso el foco otra vez sobre ella. «Para nada estaba de acuerdo con que se subiera», dijo, dejando claro que aquella decisión no salió de ella. De ahí pasó al asunto que le ha costado más: lo que se ha contado de su papel dentro de esa familia mientras ella estaba fuera de circulación, sin altavoz y sin posibilidad de responder a nada de lo que se decía en los platós.

«También se ha dicho que soy la culpable del distanciamiento de los hermanos, cuando el propio Francisco Rivera ha dicho que es mentira, yo soy todo, han dicho que tuvo un flirteo conmigo, pero ¡por favor! ¡qué barbaridad! A mí dejadme en paz, yo estoy saturada, no tengo nada que ver con esto», zanjó. Es la misma línea que marcó en febrero, cuando avisó de que no iba a consentir que se contaran cosas falsas sobre su vida, y la que ha mantenido después incluso en los meses en los que no ha abierto la boca. Volvió sobre la idea una vez más antes de cambiar de tema, ya sin lágrimas y con el tono de quien lleva demasiado tiempo escuchando su nombre en discusiones ajenas.

El camino hasta aquí tiene fechas: en marzo anunció su retirada temporal de la vida pública por prescripción médica, y semanas antes de ese parón ya había salido a marcar terreno en pleno ruido sobre su vida privada, cuando avisó de que no iba a consentir mentiras. Tamara Gorro vuelve al plató con la misma idea: cuenta lo que quiere contar, y el resto se queda en casa.

Pedro Serrano González
Escrito por Pedro Serrano González

Pedro Serrano González es un comunicador y productor con una trayectoria ligada a los grandes nombres de la radio, la televisión y los nuevos formatos digitales. Al frente de Vibras en Corte, impulsa un proyecto que convierte la actualidad televisiva y el entretenimiento en clips virales con personalidad propia.

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