Campanas de Boda en el universo Telecinco. Suso Álvarez y Marieta ya son marido y mujer: se han dado el «sí, quiero» este viernes en un enclave de cuento, el Cigarral del Ángel Custodio, una finca con orígenes en el siglo XI asomada al río Tajo a su paso por Toledo. La pareja, una de las más seguidas del ecosistema rosa de la cadena, ha culminado así una historia de amor de dos años con un enlace de ensueño que llevaban semanas preparando al detalle y cuya entrada, sencillamente, ha dejado sin aliento a los presentes.
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El día grande llegaba después de una intensa cuenta atrás que los propios novios se encargaron de compartir con sus seguidores, avivando la expectación en torno a una cita muy esperada por los fieles de los realities. Y es que pocas parejas surgidas de los platós de Mediaset habían generado tanta ilusión colectiva como esta, cuya evolución han seguido de cerca miles de espectadores desde sus inicios televisivos.
Una entrada de ensueño y un altar entre lágrimas

La gran protagonista del momento fue, cómo no, la novia. Marieta firmó una entrada de auténtico ensueño: llegó al altar del brazo de su sobrino, al que después se sumó su hermano para recorrer con ella los primeros metros del paseíllo, antes de que fuera su padre quien la condujera en el tramo final hasta el altar. Allí la esperaba un Suso Álvarez visiblemente nervioso, colocado de espaldas para no ver el vestido hasta el último instante. Cuando su prometida estaba a punto de llegar a su altura, el colaborador se giró y protagonizó una de las imágenes más emotivas de la jornada: un «wow» espontáneo se le escapó al contemplarla, con los ojos vidriosos y la emoción desbordada por ambas partes.
Las lágrimas, de hecho, fueron las grandes invitadas de una ceremonia cargada de simbolismo en la que los sobrinos de la pareja tuvieron un papel muy especial. El intercambio de votos, celebrado a media tarde con el casco histórico toledano y el Tajo como telón de fondo, se convirtió en el emocionante colofón a dos años de relación y a meses de preparativos, sellando ante familiares y amigos el compromiso que ambos habían soñado desde que él le pidiera matrimonio frente al mar el verano pasado.
El vestido de Marieta: palabra de honor, gran cola y un velo de perlas
El look nupcial estuvo a la altura de la expectación. Marieta deslumbró con un espectacular diseño de escote palabra de honor y corpiño estructurado, rematado por una falda de gran vuelo con una imponente cola. Para completar el conjunto, la novia se decantó por un velo extralargo decorado con perlas que caía sobre su recogido, unos guantes y una delicada gargantilla de perlas que aportaba el toque de sofisticación definitivo. El vestido, adquirido en un exclusivo atelier de Madrid, se convirtió en uno de los grandes focos de atención de un enlace pensado al milímetro para deslumbrar, con la novia convertida en la viva imagen de la elegancia clásica en el día más importante de su vida.
Un cigarral del siglo XI a orillas del Tajo como escenario de ensueño
El lugar elegido no podía ser más simbólico. El Cigarral del Ángel Custodio está considerado el cigarral más antiguo que se conserva de Toledo, con una historia que se remonta al siglo XI y que incluye una ermita del siglo XVII presidida por un imponente lienzo de siete metros. Con las vistas al casco histórico toledano y al Tajo como telón de fondo, la finca ofrecía el marco perfecto para una celebración de altura, con la ceremonia fijada a media tarde y un banquete al atardecer en una de sus terrazas asomadas al río.
El nivel gastronómico también a la altura del escenario. La propuesta culinaria se puso en manos del chef Iván Cerdeño, dos estrellas Michelin, con un banquete valorado en torno a los 40.000 euros y un menú que rondó los 130 euros por cubierto, toda una garantía para agasajar a los invitados. Cada rincón del enlace parecía pensado para deslumbrar, en sintonía con la magnitud que la pareja quiso dar a un día que llevaban meses soñando y que han querido rodear de la belleza monumental de la ciudad imperial.
De los platós de Telecinco al altar tras dos años de romance
La historia de los novios es puro producto de la televisión. Suso Álvarez se dio a conocer como concursante de Gran Hermano, mientras que Marieta saltó a la fama en La Isla de las Tentaciones antes de pasar por Supervivientes y Gran Hermano Dúo. Sus caminos se cruzaron en los platós de la cadena y la chispa terminó saltando fuera de cámara, hasta oficializar su relación en 2024 y sellar su compromiso el verano pasado, cuando él le pidió matrimonio en una romántica escena frente al mar.
La antesala del enlace tampoco defraudó. La víspera, la pareja reunió a sus invitados en una vibrante preboda con looks a juego en tono burdeos, brindis, lágrimas de emoción y hasta reguetón a cargo de un DJ. Para el gran día, la lista de invitados reunió a numerosos rostros conocidos de la pequeña pantalla, como Makoke, Irene Rosales o Carmen Borrego, en una celebración que confirma el buen momento de una pareja que ha decidido dar el paso definitivo rodeada de los suyos.



