Isabel Díaz Ayuso y el empresario Alberto González Amador han puesto fin a su relación después de cinco años juntos, según ha publicado LOC, que sitúa la separación tras una etapa de desgaste y varios meses de idas y venidas entre la presidenta de la Comunidad de Madrid y su pareja, sin que ninguno de los dos se haya pronunciado todavía en público.
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Un periodo de fricciones que la pareja no logró salvar
La ruptura entre Isabel Díaz Ayuso y el empresario se habría producido después de un periodo de fricciones que ambos habrían tratado de salvar sin conseguirlo, con el testimonio de una persona próxima a los dos como base de la información. Ni la presidenta madrileña ni su ya expareja han explicado los motivos que les han llevado a separarse, y tampoco se ha confirmado que los problemas judiciales de González Amador, que durante los dos últimos años colocaron a la pareja en el centro de la actualidad política, tengan relación con el final de la historia.

Los rumores de crisis empezaron a cobrar fuerza el pasado verano, cuando trascendió que Ayuso había dejado la vivienda que compartía con su pareja en el barrio madrileño de Chamberí para instalarse en un piso de una urbanización de Puerta de Hierro. Aquel cambio de domicilio alimentó durante meses las especulaciones sobre la situación sentimental de la presidenta, aunque entonces nadie confirmó que la relación hubiera terminado y los dos mantuvieron el silencio que han guardado desde el principio sobre su vida privada.
Unas fotografías en Ibiza destaparon el noviazgo en mayo de 2021
El noviazgo salió a la luz en mayo de 2021, con la publicación de unas imágenes de la presidenta besándose con un hombre durante una escapada a Ibiza. Era Alberto González Amador, técnico sanitario, divorciado y padre de tres hijos, ajeno por completo al ámbito público, con quien había empezado una relación que ambos llevaron desde el primer momento en un discreto segundo plano, con apariciones juntos siempre contadas y con la intimidad de la pareja preservada fuera de los focos.
Tras aquella primera escapada viajaron a Croacia y a Grecia, y volvieron a la isla balear en el verano de 2025. También estuvieron en Miami con familiares del empresario y pasaron las Navidades de ese mismo año en Punta del Este, en Uruguay, acompañados de amigos. Pese a la reserva con la que llevaron siempre la relación, el nombre de González Amador fue ganando presencia mediática por los asuntos judiciales que le afectaban y por la repercusión que tuvieron en la política madrileña.
La investigación por un presunto fraude fiscal de 350.951 euros

En 2024 se conoció que la Agencia Tributaria investigaba al empresario por un presunto fraude fiscal de 350.951 euros correspondiente a los ejercicios de 2020 y 2021. La Fiscalía sostuvo que habría utilizado facturas falsas para reducir lo que debía tributar, unas acusaciones que se enmarcan en un procedimiento judicial y que no constituyen una condena. La presidenta salió entonces en defensa de su pareja y denunció lo que consideraba una persecución política contra ella a través del empresario.
El caso tuvo una amplia repercusión y llevó la vida privada de Isabel Díaz Ayuso al primer plano de la actualidad, algo que la pareja había evitado durante sus primeros años juntos. El empresario, que hasta entonces había permanecido fuera de la escena pública, pasó a ser un nombre habitual de la información política madrileña, mientras Ayuso mantenía en público la defensa de su pareja frente a las acusaciones de la Fiscalía.
Juan Soto Ivars desmintió en octubre un romance con la presidenta
En los últimos meses, el nombre de la presidenta también se relacionó con el del periodista y escritor Juan Soto Ivars por unos rumores sobre una supuesta relación entre ambos. Las especulaciones arrancaron en verano y, según explicó el propio escritor, coincidieron con la publicación de un artículo suyo sobre su divorcio y con las informaciones sobre la mudanza de Ayuso. Las preguntas fueron creciendo hasta que en octubre utilizó su canal de YouTube para negarlo: «Es mentira, es todo mentira».

Soto Ivars contó que a comienzos del verano había mantenido un encuentro profesional con la presidenta y con su jefe de prensa para hablar de periodismo, y que además habían coincidido en una entrega de premios: «Estuve hablando con ella hora y media y nos vimos en unos premios. Esa es toda mi relación con ella». El escritor admitió que durante un tiempo había preferido no pronunciarse porque las especulaciones le beneficiaban, hasta que, en sus palabras, el asunto «se ha ido de las manos». Ayuso no hizo ninguna intervención pública al respecto.
‘Íntimo’, el primer libro de Ayuso, llega a las librerías el 2 de diciembre
La separación coincide con la publicación del primer libro de la presidenta. Íntimo, editado por Planeta, saldrá a la venta el 2 de diciembre con 360 páginas en las que repasa su trayectoria personal y política, desde su infancia en Chamberí y sus recuerdos de Sotillo de La Adrada, en Ávila, hasta su llegada a la política y su etapa al frente del Gobierno regional, con fotografías y con referencias a algunas de las personas que han marcado su vida personal y política.
La propia presidenta ha explicado que dedicó los meses de julio y agosto a repasar su vida y que la mudanza de este verano le ayudó a volver a algunos de los lugares más significativos de su historia. El volumen aborda también episodios personales especialmente duros, entre ellos el aborto que sufrió, y llegará a las librerías en plena nueva etapa sentimental para ella, mientras tanto la presidenta como el empresario mantienen silencio sobre el final de su relación.
