Blanca Romero ha compartido en sus historias de Instagram una fotografía junto a su pareja, el entrenador Quique Sánchez-Flores, y la madre de este, Carmen Flores, hermana de Lola Flores, con un mensaje sobre la imagen dirigido a él: «Lo más puro y bello que tienes. La amo».
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Los tres, en un sofá y sin posado
Es la primera imagen pública de la actriz y modelo asturiana con Carmen Flores. En la fotografía aparecen los tres sentados en un sofá, con ropa informal y sonriendo a la cámara: Romero, vestida de negro, ocupa un lado; Sánchez-Flores se sienta en el centro y rodea con el brazo a su madre, que tiene 90 años. Romero y Sánchez-Flores no están casados, y la publicación es la primera en la que la actriz muestra un encuentro con la familia del técnico, tras meses en los que había limitado sus redes a asuntos profesionales.

Carmen Flores reside en Valencia, y la pareja podría haber aprovechado unos días de descanso para visitarla. Romero había pasado los días anteriores en Salou con su hijo pequeño, mientras Sánchez-Flores estuvo el fin de semana en Barcelona, donde jugaba el Deportivo Alavés, el equipo que dirige desde marzo de 2026 con contrato hasta junio de 2028. En septiembre recibió el premio al mejor entrenador de LaLiga del mes de agosto, tras un arranque de temporada con el conjunto vitoriano que le valió ese reconocimiento.
Carmen Flores, cantante, actriz y madre del entrenador
Hermana de la Faraona, Carmen Flores desarrolló durante décadas su propia carrera como cantante y actriz y hoy vive alejada de la vida pública, con apariciones muy escasas. Una de las últimas fue la boda de su nieta Paty Sánchez-Flores, hija del entrenador, en julio de 2025, cuando presumió de sus once nietos y seis bisnietos y disfrutó de la celebración a pie de pista. Su hijo siguió un camino ajeno al de la familia materna y se dedicó al fútbol, primero como jugador y después en el banquillo del Atlético de Madrid, el Sevilla y el Valencia, entre otros clubes.
En una entrevista concedida con motivo del trigésimo aniversario de la muerte de la Faraona, Sánchez-Flores recordó el peso de su madre en su infancia, sobre todo tras la separación de sus padres, cuando volvieron a vivir a casa de los abuelos maternos. Su tía, Lola Flores, fue quizá la persona que más le animó a hacer su camino en el fútbol, una vocación que lo apartó de los escenarios en los que se movía la familia de su madre.
Casi un año de relación con altibajos

La relación se conoció a finales de 2025, cuando una revista publicó fotografías de los dos por las calles de Madrid. El 31 de diciembre de 2025 la actriz la confirmó en Instagram con varias imágenes de sus últimos días del año en Asturias, entre ellas algunas del entrenador junto a su hija mayor, Lucía Rivera. «Lo mejor de mi año», escribió junto a esas fotografías, «sin duda tú».
Semanas después, Romero borró de sus redes las fotografías con el entrenador y anunció que solo las usaría para asuntos profesionales, lo que desató rumores de ruptura. Los dos los desmintieron y en marzo volvieron a ser fotografiados paseando por Madrid, y la actriz aseguró en un evento que Sánchez-Flores «es el amor de mi vida». El entrenador habría sido uno de sus principales apoyos en los meses posteriores a la muerte de su padre, Rafael Romero, en Gijón a los 81 años, el pasado agosto.
