El Cine Español ha firmado una página imborrable en el circuito internacional. Los directores Javier Calvo y Javier Ambrossi, conocidos popularmente en el sector audiovisual como Los Javis, han protagonizado un debut apoteósico en el Festival de Cannes con la proyección de su largometraje La bola negra. La cinta, que representa el gran salto exterior de los creadores, fue recibida en el Gran Théâtre Lumière con una atronadora ovación de 20 minutos de duración, situándose de inmediato como uno de los aplausos más prolongados en toda la historia del certamen cinematográfico. Ante semejante despliegue de entusiasmo, la oscarizada actriz Penélope Cruz, gran reclamo del elenco, rompió a llorar de pura emoción sobre el patio de butacas.
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La acogida de la crítica especializada e internacional ha sido unánime y abrumadora, hasta el punto de situar firmemente la producción no solo en las quinielas oficiales para la prestigiosa Palma de Oro, sino también en la futura carrera hacia los galardones de la Academia de Hollywood. Para calibrar la magnitud del logro de la pareja de directores, cabe recordar que el récord absoluto del festival galo lo ostenta, desde el año 2006, otra alianza de sello hispanohablante: El laberinto del fauno, dirigida por Guillermo del Toro, que logró detener el reloj en 22 minutos de aplausos ininterrumpidos.
Las imágenes de Penélope Cruz desbordada por las lágrimas de felicidad junto a sus realizadores y al músico Guitarricadelafuente, que también forma parte de la aventura artística, han inundado con rapidez las plataformas digitales, despertando un fervor absoluto entre los cinéfilos. Los analistas del negocio del entretenimiento remarcan la impresionante evolución de la dupla creativa, que ha completado un viaje meteórico desde los reducidos pasillos del Teatro Lara de Madrid con la obra musical La Llamada hasta la primera línea del festival más exigente y glamuroso del planeta.
Cátedra de alta costura sobre la alfombra roja
Más allá de los indiscutibles méritos artísticos de la proyección, la delegación española volvió a dar una lección de magnetismo estético frente a los fotógrafos internacionales. La intérprete madrileña reafirmó su condición de icono de la moda global al desfilar con un sofisticado y sobrio vestido largo de corte sirena teñido de riguroso negro, una elaborada creación de la casa de alta costura francesa Chanel.
El diseño textil acaparó la atención de los cronistas de estilo gracias a un favorecedor escote asimétrico de un solo hombro y a un tejido satinado de caída fluida y elegante. El elemento diferencial de la pieza radicaba en la incorporación de llamativas aplicaciones de plumas negras en relieve dispuestos en forma de flor tridimensional, estratégicamente ubicados en el hombro y en la cadera para realzar los drapeados laterales de una falda que culminaba en una discreta cola.
Con el listón de la expectación en cotas insólitas y la bendición inequívoca del público especializado de Cannes, los exhibidores comerciales ya frotan sus manos de cara al lanzamiento comercial de la cinta. El público soberano de las salas españolas tendrá que armarse de paciencia para comprobar la envergadura del proyecto de Los Javis, cuyo estreno en las carteleras nacionales ha quedado fijado para el próximo 2 de octubre.
