George Clooney y Amal Clooney han tenido que salir corriendo de su propia vida idílica en Francia. El matrimonio, instalado desde hace años en un château del siglo XVIII en la localidad de Brignoles, en la Provenza, se ha visto obligado a evacuar la finca junto a sus hijos gemelos ante el avance de los incendios que llevan semanas arrasando el país galo. Lo han contado ellos mismos, no en una entrevista ni ante las cámaras, sino en una carta dirigida al alcalde del pueblo en la que admiten que no saben si su casa va a seguir en pie.
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«No tenemos idea de si nuestra hermosa casa sobrevivirá a este terrible momento»

George Clooney y su mujer residen desde hace tiempo en el Domaine du Canadel, una finca vinícola de Brignoles que adquirieron por 7,7 millones de dólares y que se ha convertido en su hogar habitual junto a sus hijos Alexander y Ella, de nueve años. Ha sido precisamente esa vinculación con la comunidad la que les ha llevado a comunicar su evacuación por escrito y no con un simple parte de prensa: enviaron una carta al alcalde de Brignoles, Didier Brémond, en la que no ocultan la incertidumbre del momento. «Querido Didier: en este momento no tenemos idea de si nuestra hermosa casa sobrevivirá a este terrible momento», señala el texto, que combina la preocupación por su propiedad con un mensaje dirigido a sus vecinos.
«Mientras evacuamos Brignoles, queremos enfatizar dos cosas: primero, esperamos que usted y los habitantes de nuestra ciudad estén a salvo; y segundo, que Amal y yo estamos comprometidos a garantizar que, pase lo que pase con nuestro pueblo, somos parte de esta comunidad y ayudaremos a reconstruirla», añaden en la misiva. Y rematan con una declaración de cariño hacia el lugar que llevan años considerando su hogar: «Amamos a Brignoles y a nuestros amigos que viven allí». No es la carta de dos famosos de paso por una segunda residencia, sino la de una familia que se define, con esas mismas palabras, como parte de la comunidad que hoy lucha contra las llamas.
Por qué eligieron criar a sus hijos lejos de Hollywood

La casa de la Provenza no es un capricho pasajero: es la pieza central de una decisión que George Clooney ha explicado en varias ocasiones y que tiene que ver, sobre todo, con sus hijos. El actor ha reconocido que a Amal y a él les «preocupaba criar a nuestros hijos en Los Ángeles, dentro de la cultura de Hollywood«, convencido de que allí «nunca iban a tener una oportunidad justa en la vida». En Francia, ha explicado, «la fama les importa bastante poco», lo que le permite mantener a Alexander y Ella alejados del foco mediático que ha acompañado a su padre durante toda su carrera: «No quiero que caminen preocupados por los paparazzi. No quiero que los comparen con los hijos famosos de otras personas».
Esa filosofía se apoya, según ha contado el propio actor, en su propia infancia. «Una buena parte de mi infancia la pasé en una granja y, de niño, odiaba completamente esa idea», ha reconocido, para matizar a continuación que hoy valora en sus hijos justo lo que entonces rechazaba: «Ahora, para ellos, es como… no están pegados a sus iPads, ¿sabes? Cenan con los adultos y tienen que recoger sus platos. Tienen una vida mucho mejor». Esa rutina, la de una granja vinícola en el sur de Francia lejos de las alfombras rojas, es la que ahora mismo está en juego mientras el fuego avanza sobre Brignoles.
Una ola de incendios que ya ha evacuado a 220.000 personas en Francia

La evacuación de los Clooney no es un caso aislado. Los incendios han obligado ya a evacuar a más de 220.000 personas en el suroeste de Francia, y el propio presidente, Emmanuel Macron, visitó un centro de coordinación de bomberos en el sur del país para pedir a los equipos de emergencia que resistan mientras continúan luchando contra el fuego. «Sé que algunos lo han perdido todo. Ganaremos esta batalla contra el fuego juntos», declaró Macron, que fue más allá al describir la magnitud del desastre: «Tenemos una situación más difícil que en cualquier otro momento desde la Segunda Guerra Mundial. Debemos ser realistas: las próximas semanas serán duras y debemos perseverar. La clave es la urgencia y la resiliencia».
El mandatario francés admitió además que el fuego de este verano obliga a repensar el futuro del territorio a largo plazo: aunque el país «replantará y reconstruirá» una vez controlados los incendios, reconoció que «los desafíos estructurales del cambio climático ya no serán los mismos». Es en ese contexto de emergencia nacional, y no en uno aislado, en el que Brignoles ha tenido que vaciarse de vecinos, entre ellos la pareja más mediática de sus calles, con la casa que George Clooney y Amal Clooney eligieron precisamente para huir del foco público pendiente ahora de si sigue en pie cuando el fuego termine de pasar.
