Ferrán Torres ha tardado casi tres semanas en contestar a la pregunta más comentada de su verano, y ha elegido para hacerlo el escenario montado en la plaza de Foios, su pueblo. El autor del gol que dio a España el Mundial 2026 ha desvelado por primera vez qué le dijo la princesa Leonor en la audiencia que la Familia Real ofreció a los campeones en el Palacio de la Zarzuela: la heredera le recordó, sin rodeos, la promesa de raparse el pelo que él había formulado antes del torneo y que sigue sin cumplir.
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La respuesta que el delantero devolvió al público de su plaza

El encargado de destapar el asunto fue Manolo Mas, presentador del multitudinario homenaje que el municipio valenciano rindió a Ferrán Torres. «Me han contado que la princesa Leonor te dijo algo», lanzó desde el micrófono ante el entusiasmo inmediato de los vecinos, que llevaban semanas esperando a que alguien se atreviera con la pregunta. El delantero, lejos de zanjarla con una evasiva, decidió repartir la responsabilidad y devolvió la bola a la plaza entera. «Creo que esa respuesta no la tengo que dar yo. Pregunta al público si quiere que me corte el pelo».

La consulta popular duró lo que tarda un pueblo entregado en gritar que sí, y el veredicto de los asistentes fue favorable al rapado. Pero el futbolista tenía guardada una carta con más peso que la de sus paisanos en pleno éxtasis: «la abuela dice que no», sentenció entre risas, así que su pelo se quedará como está pese a la promesa formulada.
Con esa frase, Ferrán Torres dio por cerrada una de las anécdotas más virales del verano y la relató como una de las mayores de su vida, en un acto que él mismo aprovechó para reivindicar sus raíces. «Quiero muchísimo a mi pueblo. Allá donde voy siempre digo que soy de Foios. Soy foiero siempre. La verdad es que me hace sentir muy seguro», dijo ante los suyos. El delantero ha hablado por primera vez sobre aquella comentada conversación, y no lo ha hecho en una rueda de prensa ni en una entrevista pactada, sino delante de los vecinos que lo vieron crecer, con un presentador decidido a sacarle el tema y con su familia entre el público. La salida, medio broma y medio escapatoria, encajó con el tono festivo de una jornada que el municipio llevaba tiempo queriendo dedicarle, y con el estado de ánimo de un jugador que afronta ahora una etapa completamente distinta después de coronarse como figura destacada del torneo.
Un apretón de manos en Zarzuela y una pregunta que voló por las redes

El origen de todo está en el Palacio de la Zarzuela. Los Reyes abrieron la residencia a los jugadores al día siguiente de la final disputada en Nueva York, y allí don Felipe, doña Letizia y sus hijas, Leonor y Sofía, recibieron a primera hora de la tarde a toda la expedición y fueron saludando a los campeones uno por uno. Cuando le llegó el turno a Ferrán Torres, autor del gol de la victoria contra Argentina, la princesa de Asturias no se conformó con el apretón de manos protocolario y bromeó: «¿Vas a raparte el pelo?». La versión que difundió el portal Vanitatis recogía la frase de manera casi idéntica —«¿no te ibas a rapar el pelo?»—, y la reacción del futbolista fue la misma en ambos relatos: un escueto «no, no» dicho entre risas y con la cabeza negando. La frase se ha podido reconstruir gracias a la lectura de labios sobre las imágenes difundidas por la Casa del Rey, que recogen el intercambio durante el saludo protocolario.
Aquel gesto espontáneo de la heredera desató de inmediato una oleada de curiosidad en las redes sociales, porque puso sobre la mesa algo que hasta entonces solo circulaba entre aficionados: que Ferrán Torres había prometido raparse si España se llevaba la Copa del Mundo, y que se había presentado en palacio con la melena intacta. La escena dejó constancia además de hasta qué punto la princesa había seguido el torneo. Ella y su hermana habían viajado hasta el MetLife Stadium de Nueva York para ver la final en directo, bajaron después al campo a celebrar el título con los futbolistas y acudieron a la recepción con la equipación oficial de la Selección. La comparecencia de la Familia Real al completo, después de haber difundido incluso un vídeo en el que veían juntos el pase a la final, terminó de retratar una relación con el vestuario que el Rey ha alimentado tanto en público como en privado tras cada victoria del equipo.
La apuesta del vestuario que ató a media Selección
La promesa que Ferrán Torres tiene pendiente no fue una ocurrencia suelta ni una salida de tono en zona mixta: nació durante la concentración de la Selección, como parte de una apuesta colectiva del vestuario para celebrar el título si llegaba a caer. Y ató a medio equipo. Marc Cucurella se comprometió a tatuarse la cara del seleccionador en El Partidazo de la Cadena COPE —«me tatuaría la cara del seleccionador Luis de la Fuente, pequeñito», matizó entonces ante Juanma Castaño—, y tras la victoria confirmó que se lo haría en un sitio visible. Lamine Yamal anunció en su canal de YouTube que se dejaría crecer barba y bigote durante tres semanas. Pedri se ofreció a teñirse de rubio y Gavi, de rosa; Borja Iglesias y Álex Baena apostaron sendos tatuajes, y Mikel Oyarzabal prometió hacerse socio del Athletic Club. En esa lista de compromisos celebratorios, el del delantero valenciano era de los más drásticos, y ha terminado sometido al criterio de una plaza entera.
El pelo de Ferrán Torres se convirtió en tal asunto de conversación que hasta su peluquero acabó dando explicaciones en televisión. Nando Díaz, el estilista que se ocupó del cabello de los jugadores durante el Mundial, pasó por el plató de Vamos a Ver para contar cómo se gestó el corte que ahora está en juego. «Surgió de ambos. Él quería un cambio y yo le hice una propuesta, estudié sus facciones para saber qué le viene mejor, valorar las proporciones de la cara y la densidad capilar… a partir de ahí le hice varias propuestas y la transición fue complicada porque el cambio no iba a llegar de la noche a la mañana», explicó. En declaraciones recogidas por Las Provincias detalló la logística que hay detrás de esa melena. «Ahora llevo tres años viajando todas las semanas a su casa de Barcelona para arreglarle el pelo y la barba», explicó. Del jugador dijo que es «de lejos, el deportista más profesional que he conocido», alguien «muy metódico, que sigue una rutina muy marcada» pese a haber cumplido 26 años hace nada.
El foiero que volvió a casa convertido en campeón del mundo

El homenaje en el que se destapó la anécdota llega en el mes más intenso de la vida pública de Ferrán Torres. Además del recibimiento de sus vecinos, este mismo mes ha sido nombrado embajador e imagen internacional de la Comunitat Valenciana tras contribuir a que España se alzara con el título mundial, un reconocimiento que aceptó sin percibir compensación económica alguna. Dirigiéndose en valenciano a los asistentes del acto de Foios, aseguró que «ha sido un honor» criarse allí y calificó el municipio como «el pueblo perfecto», el mismo lugar al que dice remitirse cada vez que le preguntan de dónde viene. La consulta popular sobre su melena funcionó como remate festivo de una jornada pensada para devolverle al pueblo parte de lo que el pueblo le ha dado, y dejó una imagen que resume bien el momento del jugador: un campeón del mundo recién nombrado embajador de su tierra, sometiendo un corte de pelo al criterio de su abuela delante de todos sus paisanos.
El homenaje, celebrado el pasado viernes 7 de agosto ante una multitud que coreó su nombre, también removió la memoria de quienes lo trataron cuando no era más que un niño con un balón bajo el brazo. María José Ferrando, profesora jubilada del Colegio EPLA y tutora suya durante la etapa de primaria, lo retrató sin rastro de épica. «Era un niño que destacaba en todos los sentidos. Muy buen chaval, amigo de sus amigos. Si no hubiera triunfado en el deporte, le hubiera sacado un buen partido a los estudios». La docente recordó también las tardes de patio y el respaldo familiar que hubo detrás. «Siempre le recuerdo bajando con un balón en las manos para jugar. Sus padres siempre han estado apoyándole en todo lo que proponía. Ferrán se ha sacrificado, luchado y trabajado mucho y ahora está recogiendo los frutos». Para ella, la virtud que mejor lo define no tiene que ver con el gol de la final. «Siempre fue un chico humilde y esa es, precisamente, una de sus grandes virtudes. Es todo un referente para los jóvenes y lo es porque no todo ha sido fácil», señaló. En la misma línea se pronunció Manuel Galiot, director general de titularidad del colegio. «Muchas veces solo vemos a los alumnos jugando en el patio o practicando fútbol u otros deportes, pero eso es únicamente la parte visible. Detrás hay un enorme trabajo educativo».
La relación del futbolista con esa plaza viene de lejos, y no siempre por motivos de fiesta: todavía lesionado, bajó a sacar barro con las botas puestas a las localidades arrasadas por la riada mucho antes de que su nombre encabezara ninguna celebración, y el mismo escenario de la plaza volvió a levantarse hace unos días para recibirlo entre confeti y las lágrimas de un torero mítico del pueblo. El verano lo ha llevado además muy lejos del césped, hasta el front row de las pasarelas de lujo. En medio de todo eso sobrevive una promesa sin cumplir, un público que votó a favor de la maquinilla y una abuela que votó en contra. De momento, manda la abuela.
