Ana Belén ha despedido a Maricarmen, la vecina de 87 años del barrio del Retiro que murió este miércoles dos semanas después de ser desahuciada, con un mensaje en Instagram en el que dice sentir «tristeza y rabia, mezcladas, desordenadas y desbordantes» y en el que escribe que «en Madrid hoy un piso se queda vacío, uno más, devorado por quienes se enriquecen convirtiendo un derecho en un negocio».
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Ana Belén publica una fotografía de los últimos minutos de Maricarmen en su casa
Ana Belén acompañó el texto con una fotografía firmada por el fotoperiodista Olmo Calvo Rodríguez, que estuvo junto a Maricarmen en los últimos minutos que pasó en su vivienda antes de que la sacaran de ella. Lo publicó en la noche del miércoles, mientras los acampados de la Puerta del Sol rendían homenaje a la fallecida, y en él señala a quienes se beneficiaron de su salida: «Todos hemos sido testigos de lo que le han hecho a Maricarmen, de quiénes se han querido beneficiar de su desahucio, llegando hasta el final. Y lo han logrado, de la manera más absoluta».
Tras hablar del piso vacío, Ana Belén describe el alquiler como «el más lucrativo y despiadado negocio» y sostiene que «desde ese espacio que le han arrebatado, Maricarmen nos ha dejado en herencia su lucha, su resistencia, su urgencia por un mundo más justo». Se dirige después a ella para desearle que descanse «en paz», asegura que su recuerdo vive ya «en nosotras y en nosotros» y da las «gracias infinitas» al Sindicato de Inquilinas y a quienes estuvieron a su lado «todos estos años», antes de comprometerse con ella: «Vamos a continuar avanzando hacia ese Horizonte. Te lo debemos».
Recitó a Rafael Alberti y cantó frente a su portal para frenar el desahucio
Ana Belén estuvo con Maricarmen en las horas previas al cuarto intento de desahucio, el que acabó ejecutándose. Acudió a la concentración vecinal convocada frente al edificio de la calle Alcalde Sáinz de Baranda y, rodeada de cientos de personas que intentaban impedir la entrada de la comitiva judicial, recitó unos versos de Rafael Alberti de ‘Sobre los ángeles’: «Te pregunto. ¿Cuándo abandonas la casa, dime, qué ángeles malos, crueles, quieren de nuevo alquilarla? Dímelo». Después cambió la letra de ‘La Puerta de Alcalá‘ y los concentrados corearon con ella «Mírala, mírala, mírala, mírala. Ella se quedará», con la anciana llorando.
Aquel día contó a los periodistas que «es tremendo no saber qué va a ser de tu vida y, sobre todo, durante siete años, que es una situación muy larga», y avisó de que «esta mujer desde antes del verano se ha ido deteriorando por la tristeza». Cuando le preguntaron por qué estaba allí, respondió con otra pregunta, «¿Por qué no se está aquí?», y añadió: «Es lo mínimo que podemos hacer». Tras la concentración, Maricarmen se dirigió a quienes la acompañaban: «Me quieren echar por el puto dinero. He vivido aquí 71 años. No me quiero ir. Esta gente por dinero hace lo que sea. Luchad, no os quedéis en casa».
Maricarmen murió en el Gregorio Marañón sin haber vuelto a su piso
María del Carmen Abascal salió en camilla de su casa el 23 de septiembre y falleció este miércoles en el Hospital Gregorio Marañón, donde permanecía ingresada desde el desahucio, según comunicó el Sindicato de Inquilinas. Su familia, su abogada y el sindicato habían cerrado con la empresa propietaria un acuerdo para que regresara al piso con un nuevo contrato de alquiler en cuanto recibiera el alta, y la muerte llegó antes. Vivía en esa vivienda desde 1956, cuando su padre la compró.
Ana Belén fue uno de los rostros más visibles de aquella concentración, junto a Carlos Bardem, Juan Diego Botto o Inés Hernand, que denunció el desahucio en La 1, y su apoyo le valió que Bárbara Rey la acusara a ella y a Bardem de ir «a ponerse medallas cuando nadan en la abundancia». Tras conocerse la muerte, Pedro Sánchez la despidió diciendo que la sentían «como propia», y Jorge Javier Vázquez y Jordi Évole también reaccionaron a la noticia.
