Julia Janeiro entró por teléfono en directo en ‘¡De Viernes!’ la noche de este viernes para apoyar a Beatriz Trapote, que acababa de romper a llorar al hablar de ella, y le dijo que «se me parte el corazón al verla llorar porque no se lo merece», en una entrevista en la que la mujer de Víctor Janeiro sostuvo que Belén Esteban «tiene una responsabilidad en lo que ha podido ocurrir» y que cree que su hija «quiere un acercamiento, pero no quiere que su madre se enfade».
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La periodista se rompe al hablar de la fortaleza de su sobrina a los 23 años

Una semana después de que Belén Esteban ocupara el mismo sillón del programa de Telecinco presentado por Santi Acosta y Beatriz Archidona, Trapote, en plena guerra familiar con la colaboradora, se derrumbó al hablar del sufrimiento de Juls Janeiro, la hija pequeña de Jesulín de Ubrique, y explicó entre lágrimas que le sorprende «tanto la fortaleza que tiene con 23 años», porque, según relató, «yo sé que ella lo ha pasado muy mal, la he visto llorar y sufrir». La periodista defendió que la joven «en todo momento ha estado con su hermana», tapando «muchas cosas para tener una buena relación con su hermana», y que esa relación finalmente «no ha podido ser». Contó también que antes de sentarse en el plató habló con ella y que las dos recordaron lo mal que lo pasó la joven al cumplir los 18 años, y cerró ese tramo con un mensaje directo: «La apoyo. Quiero que sepa que estaré aquí a muerte y lo único que quiero es que no sufra. Es su verdad, ahora es su momento y ojalá sea la futura reina».
Fue entonces cuando Juls intervino por teléfono, también emocionada, y la periodista solo acertó a responder que «hemos pasado mucho». «Solo quería llamarla para decirle que tiene todo mi apoyo, que la quiero mucho y que no llore, que está muy guapa», añadió la joven, que bromeó a continuación con el chocolate con churros que la propia Trapote le había ofrecido a Belén Esteban: «Me lo como yo con ella». Tras la llamada, la mujer de Víctor Janeiro recordó que conoció a Julia «cuando tenía tres añitos» y que fue ella quien despertó su «instinto de la maternidad», y añadió: «Yo he sufrido mucho, he callado mucho… Siempre he intentado que todo fuera a bien, sobre todo los niños, que no se merecen toda esa agresividad y ese sufrimiento». Remató que en su teléfono la tiene guardada como «Sister» y que «para mí Julia es especial, siempre lo ha sido», antes de cerrar con un «ahora las dos unidas».
Trapote responde a Belén Esteban sobre Ambiciones, la invitación de 2013 y sus cinco intentos de acercamiento
Trapote contestó en el plató a la pregunta que le había lanzado Belén Esteban en su propia entrevista, «¿Beatriz, tú me estás diciendo en serio que mi hija es una más de la familia?», con una frase de arranque: «Voy a contar toda la verdad silenciada durante 27 años». Negó la versión de un trato desigual en Ambiciones, la finca familiar, y sobre la escena que había descrito la colaboradora, con su hija en chándal y la otra niña disfrazada de princesa, sostuvo que «eso yo no lo he vivido de esa manera» y que «se la ha dado todo el cariño». «Se ha tratado a todos por igual», insistió. Afirmó además que le consta que la joven se escribe con María José Campanario, aunque reconoció que no ha leído esos mensajes, y que la mujer de Jesulín intentó un acercamiento que, según dijo, Belén Esteban «nunca facilita».
Sobre su propio trato con la hija de la colaboradora, Trapote aseguró que mantiene con ella «una conversación fluida» y que «no es contestar por educación». Contó que la joven ha estado en su casa de El Bosque, que le ha regalado un vestido y que, si tienen esa buena relación, piensa que ella «quizá no quiere dañar a su madre o que se enfade», hasta el punto de que, a su juicio, «se lo oculta». La periodista se preguntó si el acercamiento no llega «porque ella no quiere o porque también su madre la está condicionando», y citó dos frases del libro de Belén Esteban que, a su entender, se contradicen: «Mi hija es la que tiene que decidir» y, más adelante, «yo sé que mi hija nunca se ve con su padre».
Trapote rebatió lo que Belén Esteban cuenta en su libro sobre la invitación a su boda con Víctor Janeiro en 2013, que la colaboradora presenta como una forma de utilizar a su hija: «Eso no fue así. Yo la invito a mi boda como al resto de las personas y ella decide no venir». Según su relato, llamaron a la madre, que respondió «yo no voy a tomar la decisión; que la tome mi hija», y cuando la propia Trapote telefoneó a la joven, esta le contestó: «No quiero ir». La periodista aseguró que le habría gustado mucho tenerla allí y precisó que «no era cuestión de que saliera en una exclusiva, sino de que pudiera vivir mi boda, el nacimiento de mi primer hijo, del segundo, del tercero, los cumpleaños…».
«Hasta en cinco ocasiones he hecho todo lo posible para que forme parte de la familia, pero no ha sido posible», dijo la periodista, que calificó de «desprecio» que la joven tampoco acudiera ese mismo año a la comunión de su hermana y sostuvo que Juls «también se ha sentido despreciada en medio de todo aquel circo mediático». Contó que fue su marido quien le pidió en más de una ocasión que dejara de intentarlo, con un «bueno, ya está. Si no quiere venir, no sigas. Es una relación imposible», y que ella le respondía «no, Víctor, voy a seguir», porque, según explicó, insistía «por él y por toda la familia».
Jesulín, Carmen Bazán y los chivatazos que la periodista atribuye a la colaboradora
Sobre el padre de la joven, Trapote admitió que «en veinte años, nunca he hablado con Jesús de este tema», pero dijo que, desde fuera, ve «a un padre que lo ha intentado en muchas ocasiones y no ha podido». Recordó que el torero entraba por el garaje y no por la calle cuando iba a casa de la colaboradora, lamentó que «si va, porque va; si no va, porque no va», y resumió el clima de la casa con una frase: «Dentro de la familia hay un sentimiento de mucho dolor». Aseguró también que Jesulín nunca les ha transmitido malestar porque traten a su hija: «Jesús tiene su relación y no se va a meter en la de los demás, cuando invito a su hija soy la primera que se lo digo».
La periodista contó que en 2004 y 2005, antes de conocer a su marido, trabajaba como reportera de calle en Europa Press y hacía guardias en casa de Belén Esteban, y afirmó que la agencia recibía chivatazos que atribuyó a la colaboradora o a personas de su alrededor, aunque admitió no saber «de quién exactamente». «¿Por qué sabe Europa Press que Jesús llega un martes a las cinco de la tarde para recoger a la niña? No estoy inventando nada», planteó, antes de asegurar que la colaboradora llamaba a la directora de una agencia con la que tenía muy buena relación. «Belén trabajaba de Belén y necesitaba esos encuentros para acudir a su programa y contarlos», sostuvo, frente a un Jesulín que, en sus palabras, «tenía su profesión y sus negocios» y no necesitaba eso.
Sin negarle a la colaboradora «su verdad ni su postura», la mujer de Víctor Janeiro le recordó que «han pasado muchos años» y le planteó si no puede llegar un momento en el que diga «vamos a sentarnos», después de haber repetido durante tres años que quería recuperar esa relación. «Yo insisto en que hemos hecho todo lo posible para que esté incluida en la familia. No sé por qué se muestra tan reticente a mantener una buena relación», afirmó Trapote, que defendió que su objetivo «no es crear una guerra con Belén, es transmitir la realidad».
La periodista situó a Carmen Bazán en medio del conflicto y describió cómo, a su juicio, la madre de Jesulín le contaba cosas a la colaboradora «con toda su buena intención» y esta empezaba «a sacar información, a llevarla a su terreno», hasta que todo volvía a los platós. «Si después vas a utilizar todo eso para hacerlo público en un plató…», lamentó, antes de sostener que Belén Esteban traía esa información y «la moldeaba a su manera». Trapote señaló que el mayor sufrimiento de la abuela ha sido el circo mediático, aseguró que «a día de hoy lo sigue pasando mal, me escribe cada día diciendo que quiere una buena relación» y añadió que nunca ha visto a su hijo recriminarle que mantenga el trato con su nieta.
Las llamadas de María José Campanario antes y después de la entrevista de Belén Esteban
Preguntada por su relación con su cuñada, Trapote reconoció que «hemos tenido nuestros momentos y yo nunca lo he negado», pero describió a Campanario como «una persona que levanta el teléfono y pregunta: «Oye, ¿cómo estás?»», y añadió que han sido veinte años en la familia en los que ella también ha tenido que demostrar. Negó que entre las dos haya habido enfrentamientos: «En mis redes jamás he sacado una foto y no me meto en ningún tema. Como mucho han habido cosas que no le hayan gustado». Y defendió que la familia sigue unida porque «Víctor cuenta con sus hermanos y nunca se ha roto la relación entre ellos».
Contó que la mujer de Jesulín, que también había estado apartada durante el verano, la llamó al saber que volvía a la televisión para ofrecerle «nuestro apoyo para lo que necesites», y que volvió a telefonearla tras la primera entrevista de Belén Esteban con un mensaje que reprodujo en el plató: «Tranquila, lo estás haciendo bien. Cuenta lo que tú hayas vivido. Tienes nuestro apoyo». Antes de esta noche, según explicó, su cuñada y su sobrina le trasladaron lo mismo: «Me han dicho que cuente mi verdad y que sepa que están conmigo, que es algo importante».

Sobre las afirmaciones de Julia y de la propia Trapote que han expuesto sobre Belén Esteban en las que argumentaban que esta nunca defendió a Julia Janeiro durante su etapa en Sálvame, el programa mostró unas imágenes de hemeroteca que demuestran todo lo contrario.
Trapote dejó el periodismo por Víctor Janeiro
La periodista acusó a Belén Esteban de haber mandado a su representante a hablar con «las altas esferas» de la cadena para decir que le estaba molestando, algo que calificó de «agua pasada», aunque reconoció que «me hizo pasar muy malos momentos». Recordó que tenía entonces la edad que hoy tiene la hija de la colaboradora, que había estudiado Ciencias de la Información y que acababa de conocer a su marido, con quien empezó su relación en 2007 tras conocerle en una entrevista que le hizo. «¿Qué mal hice? ¿No podía trabajar en televisión?», se preguntó, antes de lamentar que esperaba que Belén Esteban, «por lo menos, me diera mi sitio o me dejara un hueco».
«Dejé de ser periodista para convertirme en «la novia de Víctor Janeiro»… poneos también en mi lugar», pidió Trapote, que contó que abandonó su profesión «por amor a mi marido», porque pensó que aquello afectaría a la pareja y no quería meterse «en ese circo». Recordó que salía del plató «llorando todos los días» con 25 años y que aquella fue «una etapa muy dura». Ya al final de la noche, sobre la batalla que enfrenta a su sobrina mayor con su madre, marcó distancia: «Es ella la que tiene que contar su historia. Mi postura es, de verdad, muy dura. Creo que mi sobrina mayor necesita sanar y esto no está ayudando en absoluto».
Trapote volvió en el plató sobre el comentario que hizo acerca de la faja que llevaba Belén Esteban durante su entrevista, del que ya se había disculpado en redes sociales, y lo calificó de desafortunado. «No fue con mala intención, creo que a Belén no le ha sentado mal», reiteró la periodista, que contó que las dos pudieron cruzar unas palabras cuando terminó la intervención de la colaboradora.
La entrevista llega días después de que Trapote cargara contra Belén Esteban y contra el propio programa por no darle su sitio, y de que pidiera perdón por su comentario sobre la faja de la colaboradora y denunciara los ataques recibidos en redes.
