Televisión Todo sobre Farinelli
Farinelli fue el nombre artístico de Carlo Broschi, el cantante castrado más célebre del siglo XVIII y una de las primeras grandes estrellas de la historia de la música. Su voz prodigiosa lo llevó de los teatros italianos y londinenses a la corte española, donde pasó dos décadas al servicio de la monarquía convertido en organizador de la vida musical del palacio.
La estrella de la ópera barroca
Nacido en el sur de Italia, Broschi se formó en la escuela napolitana y deslumbró desde muy joven por su extensión vocal, su capacidad para sostener notas larguísimas y su virtuosismo en los pasajes de agilidad. Recorrió los principales teatros europeos en la época dorada de la ópera seria, con Londres como una de sus plazas decisivas, y alcanzó una fama comparable a la de las grandes figuras del espectáculo contemporáneo, con seguidores entregados y una vida rodeada de leyenda.
Su etapa española
Reclamado por la corte de Felipe V, cuya melancolía se aliviaba, según la tradición, con su canto, Farinelli se instaló en España y permaneció aquí durante los reinados sucesivos. Más allá de cantar para los monarcas, dirigió la programación de espectáculos reales, supervisó producciones operísticas y organizó fiestas cortesanas, hasta que un cambio en el trono lo devolvió a Italia, donde murió retirado en Bolonia.
Un mito que sigue vivo
Su figura ha alimentado biografías, montajes teatrales y una película europea de los años noventa que reavivó el interés por los castrati y por su repertorio. En la web, la etiqueta aparece asociada al terreno musical y a los espacios de imitación y talento vocal, donde su nombre funciona como referencia del virtuosismo y de la exigencia técnica del canto.