Malú ultima el lanzamiento de Quince, su nuevo álbum, mientras deja sobre la mesa una posibilidad que inevitablemente disparará el interés de sus seguidores: convertir su historia personal en un nuevo proyecto audiovisual, aunque no de cualquier manera.
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la artista está en plena cuenta atrás para uno de los lanzamientos más importantes de su nueva etapa musical. Este viernes ve la luz Quince, un trabajo con el que la cantante promete mostrar una versión especialmente honesta de sí misma, pero la música no ha sido el único terreno en el que ha deslizado una confesión que ya genera expectación.
La artista ha reconocido que no descarta volver a contar su historia en formato audiovisual, una posibilidad que conecta inevitablemente con Ni un paso atrás, el documental que estrenó en 2016, años antes de convertirse en madre y en un momento muy distinto de su vida personal y profesional. Ahora, con una trayectoria aún más extensa a sus espaldas y episodios muy mediáticos en su vida sentimental, la idea de un nuevo retrato biográfico cobra una dimensión completamente distinta.
Eso sí, Malú tiene claro que solo contemplaría ese paso bajo una premisa muy concreta. “Si cuento mi historia y me siento a contarla, me gustaría contarla bien”, ha explicado en declaraciones recientes. Y ha ido más allá al fijar el límite que considera imprescindible: “Maquillarlo lo menos posible y contarla tal y como es y tal y como ya la he vivido”.
No es una frase menor tratándose de una figura que durante años ha blindado con firmeza parcelas muy concretas de su intimidad. Aunque su relación con Albert Rivera ocupó titulares durante mucho tiempo y su maternidad también marcó una etapa muy observada mediáticamente, Malú siempre ha manejado su exposición pública con una mezcla de discreción y control muy definida.
Precisamente por eso, la posibilidad de un biopic o documental con una narrativa más abierta despierta inevitable interés. Más aún cuando la propia cantante desliza que hay historias que merecen ser contadas, especialmente si pueden tener un impacto en otros. “Creo que hay veces que hay que contar cosas y contar las cosas es bonito también, está bien. Sobre todo si le sirve a alguien”, ha señalado.
En paralelo, la madrileña deja claro que su vínculo con la música está muy lejos de agotarse. Después de años siendo una de las voces más reconocibles del panorama español y también un rostro habitual de formatos televisivos como La Voz, Malú no contempla una retirada. Su explicación es tan directa como coherente con toda su trayectoria: no entiende su vida fuera de los escenarios.
Con Quince a punto de aterrizar, la cantante parece transitar un momento de madurez artística y personal en el que el relato sobre sí misma ya no parece una línea roja. La gran incógnita es hasta dónde estaría dispuesta a llegar si finalmente decide abrir esa puerta.
