Lydia lozano camina con un zapato ortopédico en el pie derecho desde que se rompió el metatarso en una caída en su casa, y la colaboradora de Telecinco calcula que la semana que viene podrá quitarse la bota que le pusieron los médicos.
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Un zapato en la habitación y un dedo astillado

Lydia Lozano ha explicado que la lesión llegó de la forma más doméstica: «Fue una cosa tonta. Me caí al pisar un zapato en mi habitación. Pegué un grito tremendo por el dolor». La periodista confirmó además que el golpe no se quedó en la rotura del metatarso, porque también se astilló uno de los dedos del pie, y desde entonces se mueve con un calzado ortopédico que le deja los dedos al aire.
Esa caída es el motivo por el que, al comienzo de la entrevista de Belén Esteban en De Viernes, ella era la única colaboradora que estaba sentada, según ha explicado la propia periodista. En aquella emisión ya se le veía el zapato ortopédico con los dedos al aire en el pie derecho y una bota negra en el izquierdo, aunque entonces no había contado todavía qué le había pasado.
Veintiún días de bota y un reposo que no cumple
Los médicos le pautaron tres semanas con la bota, y Lydia Lozano asegura que el plazo está a punto de cumplirse: «Me dijeron que tenía que estar con la bota durante 21 días, pero ya me queda poco. Yo creo que la semana que viene me la quitan». Hasta que llegue esa revisión, seguirá desplazándose con el zapato ortopédico en el pie derecho, el mismo con el que acudió al plató de De viernes.

Lo que no ha cumplido es la otra indicación que le dieron, y lo admite ella misma: «También me dijeron que debía hacer reposo absoluto, pero yo no puedo parar quieta». Tampoco ha renunciado a arreglarse durante la recuperación, ya que agradeció que su zapato ortopédico tuviera «taconcito para poder ir un poco mona» y contó que se pone «en el otro pie un tacón similar».
Un año marcado por la salud de Charly
El percance de Lydia Lozano llega después de unos meses en los que toda su atención estuvo puesta en la salud de su marido, Charly, arquitecto de profesión. Sus problemas empezaron con una operación de espalda a finales de 2025, tras la que apareció una bacteria que encadenó recaídas, nuevas intervenciones y una etapa en silla de ruedas; la periodista llegó a contar que «la última bacteria se comió una vértebra».
En mayo, después de doce días ingresado por una nueva recaída, Charly recibió el alta hospitalaria y siguió la recuperación en su casa de Madrid, con la colaboradora a su lado. Semanas más tarde se conocieron las imágenes de Charly caminando con andador tras su crisis, después de una rehabilitación lenta que la periodista siguió sin separarse de él.
