El actor estadounidense Erik von Detten, el galán de melena rubia que engañaba al personaje de Anne Hathaway en Princesa por sorpresa (2001), ha sido demandado en California por un matrimonio de ancianos de San Diego que le acusa de haberle hecho perder presuntamente 900.000 dólares, unos 800.000 euros, tras convencerle de invertir sus ahorros de jubilación en monedas de oro a un precio muy superior al de mercado.
Te recomendamos

Roca Rey vuelve a seguir en Instagram a su exnovia, la mexicana Marina Díaz, a la que había dejado de seguir cuando empezó con Tana Rivera

María del Monte recuerda los comentarios homófobos por su portada en la playa con Isabel Pantoja y zanja: «A mí me dio igual. No estaba matando a nadie, no estaba agrediendo a nadie»

El actor Alberto Amarilla anuncia el nacimiento de su hijo Leonardo el día que cumple 46 años: «Hoy celebro la vuelta al sol más bonita de mi vida»

Ana Rosa Quintana no sabe si Belén Esteban ha vuelto, casi un mes después de que su entrevista en ‘¡De Viernes!’ reuniera a 1.130.000 espectadores en Telecinco
Un matrimonio de 85 y 97 años reclama al menos 900.000 dólares

La demanda, presentada el 11 de mayo en California contra Erik von Detten, de 44 años, y contra Rosland Capital, la empresa de metales preciosos para la que trabajaba desde 2018, la firman Sheila Greenberg y Norman Greenberg, de 85 y 97 años y residentes en el área de San Diego. Según el escrito, el intérprete les habría persuadido para destinar más de dos millones de dólares a la compra de monedas de oro en tres operaciones realizadas entre octubre de 2020 y agosto de 2021, y la pareja reclama al menos 900.000 dólares para recuperar sus presuntas pérdidas, además de los daños adicionales que se determinen en juicio. Los demandados todavía no han respondido a las acusaciones ante el tribunal, que ha fijado una audiencia para el próximo 9 de noviembre, y un representante del actor no atendió la petición de comentarios de la prensa estadounidense.
Los Greenberg sostienen que la operación les privó de los ahorros de su jubilación y que la pareja «no tenía la menor idea de que habían sido estafados» hasta 2025, cuando comenzaron a investigar las transacciones por su cuenta. La demanda acusa a Erik von Detten y a Rosland Capital de haberse apropiado de «al menos 900.000 dólares para un uso indebido, ya que sabían —o deberían haber sabido— que tal acción probablemente causaría un perjuicio a los demandantes», y les atribuye un presunto abuso financiero contra personas mayores. Lo resume así el escrito de su defensa: «En lugar de ayudarles a proteger su patrimonio, obtenido con tanto esfuerzo, los demandados se apropiaron de él».
Las monedas nunca salieron de un depósito de Delaware

Según la demanda, el matrimonio contactó por primera vez con Rosland Capital en 2020, tras ver varios anuncios televisivos de la compañía e interesarse por abrir una cuenta de jubilación respaldada por oro, y la empresa le puso en contacto con el actor. Erik von Detten les habría asegurado que tenía «amplios conocimientos sobre metales preciosos y cuentas IRA», el producto de ahorro para la jubilación de Estados Unidos, y que les ofrecería recomendaciones adaptadas a la protección de sus activos. «En esencia, les dijo a Sheila y a Norman que dejaran la toma de decisiones en sus manos», recoge el documento, que añade que ambos «depositaron toda su confianza en Von Detten» para supervisar unas compras financiadas con sus cuentas de jubilación.
Los demandantes aseguran que le advirtieron de que nunca habían invertido en oro, de su avanzada edad y de que el saldo conjunto de sus cuentas de jubilación superaba los dos millones de dólares, y que el actor también les habría convencido de invertir otros 114.000 dólares a través de un fideicomiso familiar. Según su versión, nunca llegaron a tener en su poder las monedas, de la serie Lady Liberty, que fueron enviadas a un almacén externo, Delaware Depository, y por cuya custodia han seguido pagando comisiones a ambas empresas. El escrito sostiene, asimismo, que las piezas apenas valían algo más que el oro que contenían al precio de mercado de entonces.
Rosland Capital quebró en julio con 64 millones de dólares en deudas
La compañía, que se anunciaba en Fox News y Newsmax con espots protagonizados por el actor William Devane, presentaba el oro como protección frente a la inflación y ofrecía a los jubilados «una caja fuerte gratuita para guardar su oro». El 2 de julio se acogió al Capítulo 11 de la ley de quiebras estadounidense con unos 64 millones de dólares en pasivos y apenas 500.000 en activos. Según la documentación del procedimiento concursal, había estado bajo el escrutinio de la Fiscalía General de Nueva York y de la Comisión de Bolsa y Valores, y tras declarar 151 millones de dólares de ingresos en 2021 acumuló pérdidas netas de 24 millones entre 2022 y 2025.
En paralelo, el comité de acreedores pretende citar a Erik von Detten a declarar en la investigación sobre el hundimiento de la empresa, en la que, a su juicio, el actor «desempeñó un papel fundamental en los negocios de la deudora y en su colapso financiero». Los abogados de ese comité sostienen que el de los Greenberg es uno de los cientos de casos de clientes con experiencias muy parecidas, y atribuyen a la compañía haberse aprovechado de una población vulnerable. Según la documentación de la quiebra, sus comerciales cobraban entre el 15 % y el 35 % del beneficio de cada pedido, aunque después se reembolsara, y al cierre quedaban unos 470 mensajes de clientes que reclamaban la devolución de su dinero o la entrega del oro.
Fue la voz de Sid en ‘Toy Story’ y dejó la interpretación hacia 2010

Erik von Detten fue un rostro habitual de las producciones de Disney a finales de los noventa y principios de los 2000. Debutó con Todo lo que quiero para Navidad (1991), puso voz a Sid, el niño que destroza juguetes en Toy Story, y a Erwin Lawson en la serie de animación Recess, protagonizó la película Brink! (1998) y participó en Las desventuras de Beaver (1997) y Tarzán, antes de interpretar a Josh Bryant, el interés amoroso de Mia Thermopolis, en la primera entrega de Princesa por sorpresa.
Tras volver a doblar a Sid en Toy Story 3 (2010), el actor se alejó en gran medida de la interpretación y se reorientó hacia las ventas y los servicios financieros, un camino que le llevó en 2018 a incorporarse a Rosland Capital. Desde entonces, su único papel ha sido el del telefilme My Acting Coach Nightmare, estrenado en 2024, aunque en la actualidad tiene una serie en posproducción.
