Rafa Mora, el que fuera el «tronista» más polémico de la televisión ha completado una transformación radical en este 2026. Tras alejarse de los focos de Mediaset, Mora ha logrado plaza como policía local en Pozuelo de Alarcón y refuerza su faceta como inversor inmobiliario adquiriendo su noveno piso destinado al alquiler.
Te recomendamos

Mar Flores se marchó sola al sudeste asiático tras descubrir una mentira. La modelo apunta a «amistades peligrosas» sin dar nombres en ‘Y ahora Sonsoles’

José María Almoguera responde a su exmujer, Paola Olmedo, tras sus ataques a Carmen Borrego en ‘La tarde se mueve’: «Yo lo que nunca he dicho lo voy a acabar diciendo»

Xabi Alonso y su mujer, Nagore Aranburu, podrán vivir por fin en su chalé de Igeldo, vacío desde hace dos años por los pleitos con dos asociaciones ecologistas

Ana Boyer defiende a Julio Iglesias, padre de sus hermanos, tras el informe de la Fiscalía: «Hasta que se muestre lo contrario nosotros siempre nos apoyamos»
La vida de Rafa Mora ha dado un giro de 180 grados que pocos habrían vaticinado cuando saltó a la fama en 2009. Tras el fin de la etapa de ‘Sálvame’ en 2023, el valenciano decidió no seguir la estela del streaming de sus excompañeros y apostó por la estabilidad que la pequeña pantalla nunca le garantizó. El resultado es un éxito rotundo en las oposiciones: hoy, Mora ejerce como policía local en la localidad madrileña de Pozuelo de Alarcón, cumpliendo así un sueño de seguridad personal y profesional para su futuro con Macarena Millán.

Sin embargo, su placa no es su único activo. A diferencia de otros perfiles televisivos, Rafa ha demostrado una gestión patrimonial impecable de lo ganado durante 14 años en programas como Supervivientes o Mujeres y Hombres y Viceversa. A través de sus redes sociales, ha compartido su última adquisición: un noveno piso destinado a la inversión. «Vamos a por la décima», afirmaba junto al experto inmobiliario Pascual Ariño, detallando que esta nueva propiedad cuenta con cuatro habitaciones y cocina reformada para salir al mercado del alquiler.
Un «bien social» y un futuro familiar
Rafa Mora, que en su día fue el «chico malo» de la televisión, defiende ahora su actividad como gran tenedor calificándola de «bien social», al reformar viviendas y aportar soluciones habitacionales al mercado. «Invertí cada euro porque la tele es pan para hoy y hambre para mañana», ha reiterado el excolaborador, cuyas propiedades se reparten estratégicamente entre la zona de levante (Valencia y Castellón) y la capital.
En lo personal, 2026 se perfila como su año definitivo. Tras consolidar su nueva rutina alejada del espectáculo y centrada en el deporte de alta intensidad, Rafa y Macarena tienen previsto pasar por el altar este año. Con una vida profesional ya reglada —ella volcada en el fitness y el marketing—, la pareja no oculta su deseo de ser padres pronto, cerrando así un capítulo de sobreexposición mediática para abrir uno marcado por el orden, la placa y el ladrillo.
