La batalla judicial entre Colate Vallejo-Nágera y Paulina Rubio ha dado un giro especialmente delicado en la Corte de Miami.
El empresario español aseguró ante la jueza que sufrió presuntas agresiones físicas por parte de la cantante durante su matrimonio y habló de lesiones que todavía arrastra.
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Las declaraciones llegan en pleno proceso por el futuro de su hijo Andrea Nicolás, cuya situación familiar preocupa ya incluso al entorno judicial estadounidense.
El juicio entre Paulina Rubio y Colate entra en su fase más dura
Lo que comenzó como una disputa por la residencia de Andrea Nicolás se ha convertido en una exposición pública de algunos de los episodios más difíciles del matrimonio entre Paulina Rubio y Colate Vallejo-Nágera.
Durante una de las últimas audiencias celebradas en la Corte de Miami, el empresario español sorprendió con un relato hasta ahora desconocido sobre la convivencia con la cantante mexicana. Según explicó ante la jueza, habría sufrido episodios de violencia física durante su relación.
“Nunca me había golpeado antes, para mí era algo nuevo, no supe cómo reaccionar y mi reacción fue no venir a la corte, ni llamar a la policía, simplemente me lo quedé e intenté resolverlo de forma privada”, declaró.
Colate explicó además que decidió no denunciar en aquel momento por el impacto mediático que podía tener una situación así, tanto por tratarse de la madre de su hijo como por la enorme dimensión pública de Paulina Rubio.
“Aquí tengo una costilla rota y una cicatriz en la nariz”
El momento más impactante de la declaración llegó cuando Colate habló directamente de las supuestas secuelas físicas que, según sostiene, le dejaron aquellos episodios.
“Aquí tengo una costilla rota y una cicatriz en la nariz”, afirmó durante el interrogatorio judicial.
Las palabras del empresario han provocado una enorme repercusión mediática, especialmente porque hasta ahora nunca había expuesto públicamente un relato de este tipo sobre su matrimonio con la artista mexicana.
La tensión judicial entre ambos lleva años ocupando titulares tanto en España como en Estados Unidos, pero esta nueva fase del proceso ha elevado considerablemente el nivel de gravedad del conflicto.
El futuro de su hijo, pendiente de la decisión de la jueza
Más allá del impacto mediático de las declaraciones, el verdadero centro del procedimiento sigue siendo la situación de Andrea Nicolás, el hijo que tienen en común y cuya custodia vuelve a estar bajo revisión judicial.
El menor, de 15 años, habría solicitado formalmente abandonar el domicilio materno para instalarse con su padre en Segovia. Una petición que ha obligado a la Corte de Miami a analizar de nuevo el entorno familiar y emocional en el que vive actualmente.
Durante el procedimiento también ha intervenido la guardiana legal del menor, que describió la relación del adolescente con sus padres como “muy tóxica” y llegó incluso a recomendar que fuera trasladado a un internado lejos de ambos.
La magistrada dejó el caso visto para sentencia el pasado jueves y será previsiblemente durante el próximo mes de junio cuando se conozca la resolución definitiva.
Un conflicto judicial que no deja de crecer
La relación entre Paulina Rubio y Colate lleva más de una década marcada por enfrentamientos judiciales, desacuerdos sobre la crianza de su hijo y episodios de enorme exposición pública.
Sin embargo, las declaraciones conocidas ahora añaden una dimensión completamente distinta al conflicto. La posibilidad de que el proceso incorpore acusaciones relacionadas con presunta violencia dentro del matrimonio sitúa el caso en uno de sus momentos más delicados.
Por el momento, Paulina Rubio no ha respondido públicamente a las afirmaciones realizadas por su exmarido durante la vista celebrada en Miami.
