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Corazón

Carlos Herrera aclara su hospitalización en Sevilla: el albero le jugó una mala pasada

Pedro Serrano González
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Carlos Herrera aclara su hospitalización en Sevilla: el albero le jugó una mala pasada

Carlos Herrera ha tenido que interrumpir su paso por la Feria de Abril de Sevilla tras un ingreso de urgencia que ha generado un gran revuelo mediático. El veterano periodista de COPE ha regresado a los micrófonos de su programa, Herrera en la Cope, para detallar el informe médico y desmentir los rumores que apuntaban a un posible exceso de alcohol durante las celebraciones en el Real.

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La ciudad de Sevilla vive estos días su semana grande, un despliegue de tradición y color donde la capital hispalense se detiene para abrazar la Feria de Abril. Sin embargo, para una de sus figuras más emblemáticas y habituales de las casetas, Carlos Herrera, la fiesta se truncó de forma abrupta este lunes. Lo que comenzó como una jornada de disfrute entre amigos y familiares acabó en la sala de urgencias de un hospital sevillano, provocando una cascada de especulaciones sobre su estado de salud y los motivos que le llevaron a ser internado durante la noche. El periodista, consciente del impacto de su ausencia y de las posibles malinterpretaciones de quienes le vieron en sus peores momentos, ha decidido tomar la palabra con la transparencia que le caracteriza.

El susto médico ha tenido un origen mucho más orgánico y menos festivo de lo que algunos malpensados sugirieron en redes sociales. Carlos Herrera se ha puesto al frente de su matinal en la cadena COPE para tranquilizar a su audiencia y poner fin a cualquier teoría conspiranoica sobre su salud. Con su habitual tono distendido, pero sin restar importancia a la gravedad del brote alérgico que sufrió, el comunicador ha explicado que el responsable de su hospitalización no fue otro que el albero, ese característico polvo amarillento que cubre el suelo de la feria y las plazas de toros, y que en esta ocasión actuó como un agresivo antígeno contra su organismo.

El parte médico que despeja las dudas etílicas

Para no dejar lugar a la duda, Herrera ha optado por leer íntegramente el informe de los facultativos que le atendieron. El periodista comenzó su intervención radiofónica con una declaración de intenciones: “No, no, no…. No me he muerto. No hay ninguna aparición fantasmagórica”. Con esta frase, cargada de su particular ironía, Herrera introducía el relato de una noche complicada en la que tuvo que ser internado bajo observación. El locutor detalló que se ha sometido a un programa de investigación para el tratamiento de la intoxicación antígena del albero, admitiendo que en ocasiones uno se confía ante elementos que cree controlar.

El informe facultativo, en palabras del propio Herrera, describe a un «paciente de 68 años que comparece afectado por fuerte reacción alérgica traducida en irritación del tejido pulmonar, tos, fiebre, desorientación espacial y decaimiento general». Estas dolencias, que a simple vista podrían alarmar a cualquiera, fueron tratadas de inmediato en el centro médico. No obstante, el punto más relevante para el comunicador fue la aclaración sobre su sobriedad. Según ha recogido el medio La Razón en calidad de fuente, el parte médico reflejaba que Herrera estaba «siendo sometido al programa de investigación alérgena con el albero como antígeno que desarrolla este hospital debido a síntomas que podrían confundirse con una intoxicación etílica».

«No he probado la manzanilla»: la rotunda defensa de Herrera

La honestidad del periodista llegó a su punto álgido cuando quiso subrayar que, a pesar de encontrarse en el epicentro de la fiesta, no había consumido alcohol. «Que luego hay gente que dice usted se la ha pegado muy gorda y no», bromeó Herrera ante sus oyentes, insistiendo en que durante su estancia en la Feria de Abril «no he probado la manzanilla». Esta precisión no fue solo un comentario al aire, sino que quedó reflejada como un dato clínico en su historial de urgencias para evitar confusiones diagnósticas.

La desorientación que presentaba al ingresar era tal que el equipo médico anotó observaciones casi anecdóticas sobre su comportamiento en el box. El periodista leyó, no sin cierta guasa, que el parte mencionaba que el paciente «muestra signos de desorientación tanto en el habla como en la verticalidad. Masculla algo parecido a ‘verás tú mañana’ haciendo referencia a sus obligaciones laborales, mientras afirma que ‘valiente vacuna la que le han puesto’». Esta actitud, que mezclaba la preocupación profesional con el malestar físico, llevó a los médicos a aconsejar su internamiento bajo un pronóstico reservado hasta estabilizar la reacción alérgica.

El regreso a las ondas

A pesar del cuadro clínico y de haber pasado la noche bajo vigilancia hospitalaria, Carlos Herrera ha hecho gala de su compromiso profesional al reincorporarse a su puesto de trabajo a la mañana siguiente. La noticia de su ingreso ha servido también para poner el foco en las alergias estacionales y ambientales que se disparan durante la Feria de Sevilla, donde el movimiento constante de personas y caballos levanta nubes de albero que pueden resultar peligrosas para personas sensibles.

El cierre de este episodio médico deja a un Carlos Herrera recuperado pero precavido, enviando un mensaje de calma a sus seguidores y a la vez lanzando un dardo humorístico a quienes rápidamente buscaron una explicación alternativa a sus dificultades para mantener la verticalidad. La «intoxicación» era real, pero de naturaleza mineral, confirmando que incluso para un veterano de las plazas y los reales como él, el polvo de la tierra puede ser el enemigo más inesperado.

Pedro Serrano González
Escrito por Pedro Serrano González

Pedro Serrano González es un comunicador y productor con una trayectoria ligada a los grandes nombres de la radio, la televisión y los nuevos formatos digitales. Al frente de Vibras en Corte, impulsa un proyecto que convierte la actualidad televisiva y el entretenimiento en clips virales con personalidad propia.

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