Presley Gerber, hijo mayor de Cindy Crawford y del empresario Rande Gerber, ha fallecido con 27 años. El modelo, hermano mayor de Kaia Gerber, falleció el domingo en un centro de rehabilitación y la causa no se ha hecho pública.
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La familia pide privacidad y la causa no se ha confirmado

El fallecimiento se registró el domingo 20 de septiembre en un centro de rehabilitación, según los registros del médico forense del condado de Los Ángeles. La causa no se ha confirmado públicamente. La familia no ha ampliado nada más allá de una frase, trasladada por un representante. «La familia pide privacidad durante este momento tan difícil y doloroso». Presley Gerber tenía 27 años y era el primer hijo del matrimonio entre Cindy Crawford y Rande Gerber. Había nacido en 1999. Dos años después de su llegada, la pareja dio la bienvenida a su hija Kaia Gerber, modelo y actriz, la única hermana de Presley.

Presley Gerber siguió los pasos de Cindy Crawford en la industria de la moda y empezó a trabajar como modelo a los 15 años. A lo largo de su trayectoria posó para firmas como Moschino, Dolce & Gabbana y Calvin Klein. En los últimos años, además, utilizó su altavoz público para hablar de salud mental y compartir sus propias experiencias, tanto en entrevistas como en una serie que publicaba en Instagram bajo el título Mental Health Mondays. Ahí mostró una faceta bastante más íntima que la de las campañas con las que había crecido dentro del oficio de su madre.
El hijo mayor de Cindy Crawford había puesto esa voluntad por escrito. «Tanto si ayudo a una persona como a cien a salir de la situación en la que yo estuve en un momento de mi vida, eso es todo lo que necesito hacer». Quería, contó, un espacio en el que se pudiera hablar sin sentirse juzgado, y lo formuló con una frase que hoy vuelve a leerse. «Para que sientas que no estás solo, porque así es como yo me siento la mayor parte del tiempo, y tengo la sensación de que, si cuento todo esto, mucha gente al menos sabrá que hay alguien más pasando por lo mismo». Tenía 27 años y llevaba doce trabajando delante de una cámara.
Los problemas de los que él mismo decidió hablar

Presley Gerber llevaba años hablando en público de sus problemas con las drogas y con la salud mental. En 2023 contó que arrastraba esas dificultades desde muy joven, habló de la depresión, del tiempo que había dedicado a trabajar con terapeutas para conocerse mejor y de la música como vía de escape. Contó también que se planteaba impulsar proyectos que hicieran más accesibles las conversaciones sobre salud mental, aprovechando las plataformas con las que ya contaba o desarrollando un negocio centrado en ese ámbito. Lo que quería poner a disposición de otros era lo aprendido por el camino, y lo resumió en seis palabras. «He visto muchas cosas y he aprendido mucho».

El pasado noviembre anunció que se alejaba temporalmente de las redes sociales para «cuidar de mi salud mental durante un tiempo», y al volver habló sin filtros de lo que arrastraba: terrores nocturnos y ataques de pánico. Aseguró haber pasado por hasta 15 psiquiatras y lamentó la falta de pautas claras. «Los médicos dicen muchas cosas diferentes, así que da un poco de miedo. Pero espero que, entre mi investigación, la suya, la del mundo y la de Dios, podamos finalmente resolver esto».
«Eres un guerrero»: el apoyo de sus padres, dicho en voz alta

El pasado marzo contó públicamente que se había sometido en México a un tratamiento con ibogaína, una sustancia de origen vegetal que se emplea en algunos tratamientos contra las adicciones, y no escondió el miedo con el que lo afrontó. «Antes de la dosis de ibogaína, un momento de tranquilidad antes de que todo cambiara. Estaba absolutamente aterrorizado». Su madre le respondió en el mismo sitio en el que él lo había contado: «¡Eres un guerrero! ¡Atravesaste el fuego para encontrarte a ti mismo! ¡Estoy muy orgullosa!». Su padre subrayó lo que le había costado. «Estoy muy orgulloso de ti y de tu valentía. Afrontar las dificultades requiere mucha fuerza, y verte reencontrarte contigo mismo lo es todo». Kaia Gerber escribió tres palabras. «Ese es mi hermano».

Dos meses después, en mayo, fue él quien habló de su padre junto a una fotografía de los dos practicando paddle surf. «Tengo al mejor padre del mundo. Nunca se ha rendido conmigo. Siempre está ahí para mí». Rande Gerber le contestó. «Es un honor para mí recorrer este camino llamado vida contigo una y otra vez. A veces podemos caer, pero con un poco de ayuda siempre nos levantamos. Te amo por siempre, Prez». Su hermana explicó el pasado agosto cómo aquello había condicionado a toda la familia. «Cuando algo así sucede en una familia, afecta a todos por igual». Kaia Gerber contó que durante años intentó ser «la fácil», la hija que no pedía ayuda, y definió a su hermano como «un maestro absoluto» por decir en voz alta lo que en su casa siempre se había guardado. «Hay un límite a lo que puedes ocultarle al mundo».
