El Rey Juan Carlos se encuentra desde este domingo en Vitoria tras un fin de semana de emociones en Francia, donde ha sido galardonado por sus memorias. El padre de Felipe VI ha regresado a España con el objetivo de someterse a un exhaustivo chequeo médico en su clínica de confianza, manteniendo así su rutina de cuidados cada vez que pisa suelo nacional.
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Una parada técnica por salud tras el triunfo en la Asamblea Nacional
La llegada de Don Juan Carlos a la capital alavesa se produjo el domingo alrededor de las 19:00 horas. El motivo de su estancia en Vitoria es meramente médico: una revisión habitual en la clínica del doctor Eduardo Anitua, amigo personal y uno de sus facultativos de mayor confianza. En esta ocasión, el monarca emérito también será atendido por el traumatólogo Mikel Sánchez, con quien mantiene una relación de años. Ambos profesionales son reconocidos mundialmente por sus avances en medicina regenerativa y el uso de plasma enriquecido.
Esta visita no es una novedad, ya que el Rey suele acudir a estos especialistas de prestigio de forma recurrente; de hecho, en octubre de 2025 ya realizó una consulta similar con el doctor Anitua antes de partir hacia Lisboa. Se trata de un examen exhaustivo para monitorizar su estado general, especialmente tras la intensidad de sus últimos compromisos públicos.
El eco de París: un baño de masas y nostalgia
Antes de aterrizar en Vitoria, el Rey Juan Carlos vivió un fin de semana histórico en París. En la Asamblea Nacional francesa, recibió el Premio Especial del Libro Político por su obra Reconciliación, escrita junto a Laurence Debray. El evento fue un rotundo éxito de ventas, con casi 150.000 ejemplares vendidos solo en su edición en castellano, y las entradas para el homenaje se agotaron rápidamente.
Durante el acto, Don Juan Carlos estuvo rodeado de sus seres queridos: las Infantas Elena y Cristina, su nieto Felipe Juan Froilán y su sobrina María Zurita. También acudieron rostros conocidos del panorama mediático y político, como Susanna Griso, Manuel Valls y Élisabeth Borne. En su discurso, pronunciado en un francés perfecto, el monarca dejó una frase para el recuerdo: «Siempre fui consciente de que nunca nadie es profeta en su país», admitiendo su emoción por el reconocimiento en el país vecino. Al finalizar, fue el experto en realeza Stéphane Bern quien le ayudó a descender del estrado, evidenciando sus conocidas dificultades de movilidad.
Su estancia en España
La presencia del Rey en Vitoria genera siempre una gran expectación mediática, aunque sus visitas médicas se gestionan bajo una estricta discreción. Mientras en las redes sociales se debate sobre sus constantes regresos y su situación en el extranjero, su círculo íntimo destaca la importancia de estas revisiones con médicos españoles de primer nivel para garantizar su bienestar físico. Tras recibir el calor de su familia y el reconocimiento académico en Francia, esta parada en Vitoria representa el cierre necesario para un viaje que mezcla el éxito profesional con la realidad de su salud a sus 88 años.
